Resurge el famoso hotel Montecarlo, residencia de los Lorca: así va a ser el nuevo cuatro estrellas

El antes y el después del hotel Montecarlo./A. AGUILAR
El antes y el después del hotel Montecarlo. / A. AGUILAR

El edificio mantiene un aspecto clásico, aunque no conserva la imagen original del hospedaje

JAVIER MORALES

El hotel Montecarlo, un hospedaje histórico en la capital, desapareció de Puerta Real el 17 de agosto de 2017. El edificio de tres alturas quedó reducido a escombros. Su derribo llegó entre polémica: varios colectivos pidieron que elAyuntamiento paralizara las obras por su interés cultural, puesto que fue residencia de la familia de Lorca. La obra tenía licencia; el edificio no estaba protegido. Las máquinas devoraron su característica fachada amarilla y excavaron un socavón para acomodar cimientos y cocheras. Por el agujero se filtró hace un año el agua del Darro, lo que obligó a cortar Puerta Real ante el peligro de que colapsara el embovedado del río y pusiera en peligro a peatones y vehículos colindantes. Ahora, dos años más tarde del inicio de la reconstrucción acaba de tomar forma el edificio que sustituye al hotel y la vivienda colindante.

Pero no mantiene la fachada original. El Ayuntamiento consensuó con la promotora encargada de derribar y reconstruir los números 44 y 46 de Acera del Darro que el inmueble mantuviera su imagen original. Sin embargo, como se puede comprobar en la comparativa entre antes del derribo y en la actualidad, la imagen no es la misma. Al menos, por ahora. Se conserva la disposición de los ventanales, pero han desaparecido las características cornisas y el relieve de la fachada. Cambian también las alturas:la zona del inmueble que hace esquina es ahora más alta que la del situado un número más abajo, cuando la proporción se daba a la inversa en la casa antigua. Pese a que en ella no es reconocible el hotel centenario, la edificación guarda el estilo de las viviendas clásicas situadas a su alrededor.

El exconcejal de Urbanismo, Miguel Ángel Fernández Madrid, explica que no había una «exigencia legal» de mantener la fachada, puesto que el inmueble no estaba protegido. El Plan Centro, al que pertenece, ahonda en cuestiones como la altura, la tipología de la fachada, las simetrías o que no sean visibles las máquinas de aire acondicionado, pero no puede obligar a conservar la superficie exterior tal y como estaba, al no tratarse de un edificio catalogado.

El hotel quedó excluido de un borrador que se elaboró en 2013 para incluir los lugares lorquianos en el catálogo de Bienes de Interés Cultural (BIC) de Andalucía, que sí contemplaba espacios como la Casa de Frasquita Alba, el hogar de la familia Lorca en Valderrubio o la casa natal del poeta enFuente Vaqueros. Los técnicos de la Junta consideraron entonces que el inmueble no tenía «estrecha relación con la producción e inspiración de la obra del poeta». La escritora recientemente fallecida Mariluz Escribano aseguró también que «Lorca nunca residió allí». Según su testimonio, sí residieron en la vivienda junto tres tías de Federico y su tío.

El Ayuntamiento confirma que la construcción del nuevo hotel de cuatro estrellas sigue acorde con el proyecto aprobado en su momento. «Solo se hizo una modificación en base a los acuerdos del plan de protección para cambiar el tipo de material de la fachada, que fue aprobado por la comisión de seguimiento», señalan fuentes municipales. La tramitación del proyecto duró más de un año. El hotel de dos estrellas llevaba años cerrado, estaba en estado de abandono, llegó a ser okupado y requería una actuación urgente.

El promotor de la obra es el grupo Mayfo, con quien IDEAL rató de contactar para conocer más detalles acerca de la fecha de finalización de las obras y si el futuro hotel mantendrá el nombre. El inmueble de paredes blancas ha dejado atrás la imagen del socavón que soliviantó a los vecinos, que tuvieron que ser desalojados en agosto del pasado año, cuando el agua del Darro empezó a dejarse notar en el solar del Montecarlo, de más de 700 metros cuadrados. Trabajadores de la construcción y bomberos tuvieron que emplearse a fondo para reforzar los cimientos y evitar que la estructura subterránea cediera.

Tras las polémicas por el derribo y el susto por las filtraciones del Darro, el vacío que el hotel Montecarlo dejó en Puerta Real es ya cosa del pasado. También su reconocible fachada.