Una vecina de Capileira, Medalla al Mérito en el Trabajo tras ejercer de cocinera durante más de medio siglo

Una vecina de Capileira, Medalla al Mérito en el Trabajo tras ejercer de cocinera durante más de medio siglo
Rafael Vílchez

A los diez años de edad, Anastasia ya sabia cocinar, coser a máquina y hacer encaje de bolillos porque su madre y la mujer de un guardia civil la enseñaron

RAFAEL VÍLCHEZ CAPILEIRA

Se llama Anastasia López Cifuentes y nació en Capileira hace 70 años. Desde corta edad y hasta hace unos años ha trabajado de cocinera en el restaurante familiar. Su padre se llamaba Francisco López Vázquez y su madre Dolores Cifuentes Mendoza. Anastasio tuvo tres hermanos Francisco, José y Fernando (estos dos últimos ya fallecidos). Anastasia pudo ir a la escuela a aprender a leer, escribir y hacer cuentas con la maestra doña Mercedes Nevot (su marido fue José Robles). A los diez años de edad Anastasia ya sabia cocinar, coser a máquina y hacer encaje de bolillos porque su madre y la mujer de un guardia civil la enseñaron. Anastasia es un primor de mujer y una persona generosa, muy honrada y trabajadora con buenas cualidades.

Cuando era pequeña Anastasia sus padres tenían en la Calle Real un bar y una tienda de todo un poco. El padre de Anastasia se dedicaba también a la compra y venta de productos del campo: habichuelas, patatas, nueces, castañas… Anastasia comenzó a trabajar en la tienda de sus padres a corta edad. Después, en una alameda sus progenitores construyeron un bar donde se daban también comidas. No era el único negocio que tenían. Paco López (padre) fue uno de los primeros de la Alpujarra en apostar por el turismo rural. Por dos pesetas de las de antes se podía almorzar a base de bien en Capileira. El vino de Albondón en pellejos era transportado con mulos. Manuel Mendoza, de Capileira, fue en aquellos entonces uno de los mejores alcaldes y diputados que tuvo la Alpujarra.

En el año 1975 Anastasia contrajo matrimonio con Antonio Vázquez Vázquez (ya fallecido) y tuvieron tres hijas y un hijo. Una de sus hijas es propietaria de un hotel en Capileira y su hijo tiene un bar-restaurante en este mismo pueblo. En un principio Antonio Vázquez se dedicó a la agricultura. Cuando Anastasia y Antonio se hicieron cargo del antiguo Bar-Restaurante Paco López, ella también se encargó de las comidas caseras. Lo que más se vendía era el choto, las migas y el plato alpujarreño.

Anastasia recuerda <<cuando a nuestra casa venía mucha gente importante a comer. También recuerdo cuando los pintores José Ortuño, Hipólito Llanes, Juan Roex, Fernando González (ya fallecidos) frecuentaban nuestro bar. También venían muchos militares, políticos, comerciantes, etcétera. Otra persona que acudía a nuestro negocio familiar fue el cantaor Enrique Morente que tenía casa en Capileira. Mi hermano Paco López (que ha sido un buen alcalde de Capileira) hasta hace poco ha trabajado en el sector turístico, y mi Fernando y su esposa, que ya no se encuentran entre nosotros, también se dedicaron al turismo rural. Sus hijos también han seguido sus pasos y les va muy bien>>, manifestó.

Anastasia no ha tenido tiempo nunca para descansar y saborear unas merecidas vacaciones. <<Como mi madre enfermó joven tuve que hacerme cargo de la cocina del restaurante. Recuerdo que al médico don Diego, de Capileira, le encantaba degustar el conejo a la brasa relleno de jamón y con un poco de ajo y perejil. Nunca pude ir a la playa ni a descansar a otra parte. Siempre en la cocina y en la costura. Yo soy como las mujeres antiguas, siempre trabajando y por las tardes cosiendo y lavando. El ajuar lo hice yo misma para cuando me casara. Mi madre y mi tía que era la dueña de la central hidroeléctrica de Capileira me compraban muchas cosas. Ahora, ya si me ha tocado descansar y estar con mis siete nietas y demás familia. Unas veces estoy en mi casa de Capileira y otras en mi piso de La Zubia. Capileira ha cambiado muchísimo para mejor. Antes no había casi nada de cara al turismo y ahora está repleta de negocios y acude mucha gente durante todo el año porque Capileira ha sabido conservar muchos encantos y se encuentra en un lugar precioso a los pies de Sierra Nevada y en el Barranco de Poqueira. Eran otros tiempos>>, terminó diciendo esta encantadora mujer.