El presunto secuestrador de Guadahortuna cruzó esposado la A-92 cuando huía de la Policía

El presunto secuestrador de Guadahortuna cruzó esposado la A-92 cuando huía de la Policía
JAVIER MORALES

El día que supuestamente asaltó a un jubilado en la localidad cumplió los 18 años, pero ha eludido la justicia de adultos porque lo hizo antes de su hora de nacimiento

CARLOS MORÁN

Fue una fuga escalofriante. El joven que presuntamente lideró una banda de chavales que secuestró, agredió y desvalijó a un jubilado en la localidad de Gudahortuna el pasado 13 de abril estaba en busca y captura cuando ocurrieron esos hechos. El 21 de marzo había escapado de los policías que lo conducían a un centro correccional de menores por la supuesta comisión de varios asaltos con violencia.

IDEAL ha podido reconstruir cómo fue la temeraria evasión del sospechoso. Cuando el automóvil circulaba por la A-92, el detenido comenzó a pegar patadas a los cristales, lo que obligó a los agentes a detenerse en el arcén para intentar que se calmase y poder continuar el viaje sin comprometer su seguridad. A pesar de estar esposado, el chico aprovechó esa circunstancia para echar a correr hacia la mediana de la autovía. Cruzó la transitada carretera con los grilletes puestos. Por fortuna, no ocurrió ningún accidente.

Posteriormente, su pista se perdió hasta que reapareció en Guadahortuna encabezando, supuestamente, un grupo de menores que atacó a un vecino de la localidad de 67 años para sustraerle un reloj, la cartera, un teléfono móvil y el coche.

Antes de propinarle la paliza, maniataron al jubilado y le cubrieron la cabeza con un saco empapado en agua para dificultar al máximo que pudiese respirar con normalidad.

Ese día, el supuesto 'jefe' alcanzó la mayoría de edad, pero logró eludir la justicia de los adultos por unas pocas horas. Aunque en un principio fue conducido ante un juez de Instrucción –que son los que investigan los asuntos penales que afectan a los mayores de 18 años–, finalmente fue llevado a la Fiscalía de Menores de Granada para aclarar quién debía hacerse cargo de él.

A pesar de su juventud, el sospechoso tiene un abultado historial criminal

Tras un examen de la partida de nacimiento del joven, el ministerio público concluyó que la hora del nacimiento del chico era posterior a la que se cometieron los delitos, luego formalmente era menor cuando, supuestamente, agredió a la víctima.

En este sentido, fue trasladado de inmediato a un centro correccional en el permanece encerrado desde el pasado Viernes Santo.

Fuentes policiales y judiciales consultadas por este periódico indicaron que el sospechoso tiene un abultado currículum criminal en el que abundan los robos con violencia y en casas habitadas.

Más detenidos

Además del supuesto cabecilla, la Guardia Civil detuvo a otros tres menores por su presunta participación en la agresión al jubilado y un cuarto logró escapar.

Todos ellos fueron arrestados en el propio municipio de Guadahortuna por la presunta comisión de los delitos de robo con violencia e intimidación, lesiones, detención ilegal y robo.

Los hechos ocurrieron el pasado día 13 de abril por la tarde, cuando, supuestamente, los detenidos saltaron la valla de una finca situada en el paraje Aranceles de Guadahortuna y accedieron a la caseta de aperos donde se encontraba el propietario en ese momento. Acto seguido, se echaron sobre él, y tras maniatarlo, le cubrieron la cabeza con un saco y le propinaron una paliza. Luego le sustrajeron el reloj, la cartera, un teléfono móvil y las llaves de su coche para huir de la finca con el vehículo de la víctima, a la que no se molestaron en desatar. El agredido se arrastró fuera de la caseta y fue auxiliado por otros vecinos.

El suceso generó una gran alarma social en Guadahortuna. Varios cientos de personas se manifestaron por las calles de la localidad junto al perjudicado.