Pórtugos acogerá este año el XXXVIII Festival de Música Tradicional de la Alpujarra

Pórtugos acogerá este año el XXXVIII Festival de Música Tradicional de la Alpujarra

Los instrumentos que se utilizarán serán el laúd, violín, guitarra, bandurria, pandereta, castañuela, flauta, etcétera

RAFAEL VÍLCHEZPórtugos

Sobre una treintena de grupos de la Alpujarra granadina y almeriense se darán cita en la localidad de Pórtugos el día 11 de agosto para participar durante todo el día en el XXXVIII Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, organizado por la Asociación Cultural Albuxarra y presidida por Adolfo García de Viana-Cárdenas. Este acontecimiento suele reunir a más de 10.000 personas. El festival fue creado en Yegen en 1982, coincidiendo con las fiestas de enero en honor al Niño Bendito. Las diputaciones de Granada y Almería colaboran en este evento cultural y musical de primer orden.

En el Festival de Música Tradicional de la Alpujarra nunca falta el trovo. El trovo es el arte de improvisar las canciones sin perder el compás y contestando a las estrofas de otros troveros, generalmente en quintillas. A la gente le encanta ver como se 'defienden' los trovadores.

El aislamiento secular de la Alpujarra (antiguamente toda perteneciente al Reino de Granada) ha hecho que el folclore haya permanecido vivo. El alpujarreño ha cantado, principalmente, durante los trabajos campesinos y en los festejos. Se trata de polcas, mazurcas, pasodobles, habaneras, pasacalles, entre otros. En el día de las Ánimas en algunos lugares de la Alpujarra se sigue saliendo a la calle para pedir limosna cantando y tocando para recaudar fondos. El rosario de la Aurora antiguamente se cantaba en todos los pueblos por las calles y plazas para despertar a los fieles. Eran tiempos donde predominaban también los fandangos, jotas, remeritos, canciones de rueda y mecedores, boleros… Cantes y bailes con mucho sabor a pueblo alpujarreño.

En los municipios de Murtas, Turón, Albuñol, Adra, Cádiar, Torvizcón, Lobras, Almegíjar, Cástaras, Bérchules, Alpujarra de la Sierra, Polopos, Alcolea, Berja… fueron muy famosos los bailes y cantes cortijeros. Los hombres y las mujeres con castañuelas y cintas multicolores giraban y saltaban con gran destreza al compás de la música de cuerda. Los cantes de muleros solían realizarse en pleno campo cuando se araba con una o varias yuntas de mulos. Cantes y bailes que se realizaban en las sierra y valles, en los cortijos y en las moradas de los pueblos y aldeas.

Este certamen surgió de la iniciativa de un vecino de la localidad de Yegen, Miguel Peregrina (ya fallecido), con un grupo de personas preocupadas por la cultura popular alpujarreña. La primera edición tuvo lugar el día 3 de enero de 1982 en las fiestas patronales de Yegen en honor al Niño Bendito. El segundo festival se celebró en Murtas por ser su grupo el ganador. En esta ocasión participaron 13 grupos, menos de la mitad de los grupos que suelen concurrir desde hace años en este evento. Cantó como invitado Carlos Cano.

Ugíjar (que ya ha celebrado el certamen en tres ocasiones) acogió la tercera edición de festival al haber conseguido en Murtas el primer premio. En este lugar surgieron grandes novedades en la organización, que significaron la consolidación del festival y cuya estructura organizativa, con ligeras modificaciones, se han mantenido hasta ahora. Este evento, que suele congregar a más de 10.000 personas, ha venido a salvar de la desaparición al folclore musical alpujarreño, estimulando la investigación y el rescate de piezas que casi habían desaparecido. Muchos pueblos de la Alpujarra como Cáñar, Soportújar, Caratáunas, Pampaneira, Bubión, Busquístar, Trevélez, Juviles, Bérchules, Almegíjar, Cástaras, Lobras, Lújar, etcétera no han podido acoger el festival, principalmente, por falta de espacio.

Seguro que en Pórtugos hará más fresquito que en otros pueblos cuando se celebre el Festival de Música Tradicional de la Alpujarra porque este primoroso pueblo, célebre por sus secaderos de jamones, curandero de animales, festejos, teatro, gastronomía, arquitectura tradicional, panadería, oferta turística, aguas minero-medicinales, senderos…. se encuentra a 1.300 metros de altitud sobre el nivel del mar.