Un sujeto viola y propina una paliza a una mujer extranjera en el Centro de Granada

Vista de la calle donde supuestamente ocurrieron los hechos./Ramón L. Pérez
Vista de la calle donde supuestamente ocurrieron los hechos. / Ramón L. Pérez

La víctima permanece hospitalizada, mientras la Policía Nacional ha abierto una investigación para tratar de detener al agresor

Carlos Morán
CARLOS MORÁN

La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para tratar de localizar a un individuo que violó y propinó una paliza a una mujer extranjera en el rellano de un edificio situado en la calle Cruz, en pleno Centro de Granada. El suceso ocurrió alrededor de las siete de la madrugada de ayer, cuando la víctima estaba entrando a una pensión en la que solía hospedarse ocasionalmente. En ese momento, fue abordada por un sujeto que comenzó a darle puñetazos antes de forzarla sexualmente. Además, le robó el teléfono móvil.

La víctima, de cuarenta años y nacionalidad rusa, fue atendida por los servicios médicos en el lugar de los hechos, pero había sufrido lesiones que aconsejaron su traslado a un centro hospitalario de la capital, donde quedó ingresado, según confirmaron a IDEAL fuentes de la Policía Nacional.

Gritos

El ataque se produjo en el interior del edificio de la calle Cruz donde está la pensión en la que iba a pernoctar la mujer.

De hecho, fueron los trabajadores del establecimiento los que auxiliaron a la víctima en un primer momento al escuchar sus gritos de dolor y pánico. La encontraron con el rostro ensangrentado, tendida en el suelo y muy abatida, según indicaron las fuentes consultadas por este periódico.

De inmediato, avisaron al 112 de emergencias y varias dotaciones de las fuerzas de seguridad se desplazaron hasta el hostal, que también aloja a estudiantes durante el curso universitario, para hacerse cargo del caso.

La escena del crimen

Al parecer, la mujer no pudo dar una descripción detallada del agresor, pero sí repitió que vestía de negro. Instantes después, llegó un equipo sanitario que practicó las primeras curas a la herida, aunque sus lesiones eran severas y decidieron trasladarla a un centro hospitalario. Al incorporarse, el médico y los agentes observaron que un reguero de sangre le corría por las piernas, lo que indicaba claramente que había sufrido una agresión sexual.

Ya en el hospital, el personal que la atendió corroboró que tenía desgarros en la vagina compatibles con una violación y puso en marcha el protocolo diseñado para estos casos. Cuando los investigadores rastrearon la escena del crimen, hallaron un teléfono móvil que no era el de la víctima, así que no es descartable que perteneciera al agresor. Lo cierto es que la Policía Nacional ya está examinándolo para ver si le aporta alguna pista que pueda ayudar a esclarecer el caso.

El ataque se produjo en el rellano de una pensión de la que la agredida era clienta ocasional

El suceso ocurrió al amanecer de ayer, entre las seis y las siete de la madrugada, cuando la víctima, una ciudadana de nacionalidad rusa de 40 años, se dirigía a pie a una pensión de la calle Cruz, una vía estrecha que discurre en paralelo a Recogidas, un establecimiento de la que era clienta ocasional.

Nada más traspasar la puerta de acceso al edificio en el que está el alojamiento, un hombre entró tras ella y comenzó a golpearla brutalmente en la cabeza y en la cara. Instantes más tarde, la violó y se dio a la fuga tras haberle arrebatado el teléfono móvil.

La mujer fue atendida en primera instancia por el personal de la pensión, que fueron los que llamaron al teléfono de emergencias 112, que coordinó el despliegue de las fuerzas de seguridad y de los equipos sanitarios.

La agredida permanecía ayer ingresada en un hospital de la capital y los investigadores estarían aguardando a que se recuperase de las heridas que sufrió durante el asalto para poder recabar su testimonio con mayor sosiego.