Las carreteras también 'toman' sal

Las carreteras también 'toman' sal

La Junta ha preparado casi 900 toneladas de este producto para evitar los efectos de las inclemencias meteorológicas

M. C. Callejón
M. C. CALLEJÓNALMERÍA

La sal es un producto alimenticio utilizado para dar sabor en la cocina y para la conservación de los artículos. Pero tiene también un uso tan frecuente como este que nada tiene que ver con el consumo humano. Se destina a las carreteras y evita que se acentúen los efectos de las inclemencias meteorológicas, principalmente, el hielo y la nieve.

Por este motivo, forma parte del dispositivo que la Junta de Andalucía ha dispuesto en la provincia de Almería en su plan de vialidad invernal, que contará con 80 técnicos, 30 máquinas y un total de 878 toneladas de sal para garantizar la seguridad vial en los 826 kilómetros de la red autonómica de carreteras de la provincia durante esta estación.

Un dispositivo destinado a «resolver cualquier incidencia que pueda presentarse durante este periodo invernal», tal y como ha subrayado el delegado territorial de Fomento y Vivienda, Juan Sola, y que tiene como objetivo «facilitar los medios humanos y materiales disponibles para las labores de conservación de carreteras y, especialmente, en situación de fenómenos meteorológicos adversos», como es la llegada de las primeras nieves.

El protocolo de actuación, ha continuado el delegado, se realiza desde los distintos centros de conservación Integral con los que cuenta la consejería en la provincia de Almería, concretamente cuatro, «cuyas tareas se ejecutan de manera conjunta con la Guardia Civil de Tráfico y el Servicio de Emergencias 112 para registrar el menor número de incidencias en casa de temporal y restaurar en el menor tiempo posible la normalidad en las carreteras que se vean afectadas».

En cuanto a los tramos de carreteras donde existe mayor probabilidad de riesgo de nevada y/o helada, se sitúan en las carreteras A-317 (Los Vélez y María), A-327 (de Huércal-Overa a Vélez Rubio), A-334 (de Olula del Río a Alcóntar), A-348 (de Canjayar, a Cherín), A-349 (Tahal, Macael), A-391 (El Marchal), A-399 (Partaloa, Oria y Chirivel), A-92 (Abla, Fiñana), A-92N (Vélez Rubio, Chirivel y El Contador), A-1100 (Uleila del Campo, Cobdar), A-1176 (Fiñana) y la A-1178 (de Serón a Gérgal).

Almería cuenta con cuatro centros de conservación integral que se localizan en Chirivel para atender la zona norte, con un total de 206 kilómetros; Vera para el Levante (215 kilómetros), Fiñana para el área central (228 kilómetros) y en Huécija para el Sur almeriense (222 kilómetros).

Al igual que el pasado año, se inauguró un salero en Tíjola, como centro operativo para la gestión de las nevadas en la comarca del Alto Almanzora y, este año, se duplica la capacidad de almacenaje de sal en el centro de Conservación Integral de Chirivel, lo que permite tener acopio suficiente, unas 400 toneladas de fundentes, en caso de nevadas intensas en fines de semana y festivos, en los que no hay suministro de sal.

La presentación del plan de este año se ha desarrollado en el centro de Conservación Integral de Fiñana, haciéndolo coincidir con el 15 aniversario de este punto. El centro de conservación se sitúa en la A-92, en el kilómetro 333, en el enlace de salida al núcleo de Fiñana. Este centro entró en funcionamiento en el año 2003, si bien Sola ha explicado que «entre julio de 2003 y marzo de 2006 las labores de conservación se estuvieron desarrollando desde un centro provisional ubicado dentro del núcleo de Fiñana, lo que ha permitido desde entonces garantizar el buen estado de las carreteras en la comarca».

Un total de 21 personas trabaja diariamente en estas instalaciones, «comprometidos y desarrollando su trabajo de forma impecable», ha destacado el delegado, que además ha hecho una mención «especial a la entrega con la que trabajan durante cada periodo de vialidad invernal». Del total del equipo que compone la conservación, son 10 trabajadores los que prestan servicios desde el inicio de la conservación.