María Matilla: «Cualquier sombra que te permita ver la alhambra»

De 1995 a 1998 se tituló en Trabajo Social en la Universidad de Granada. Con un golpe de suerte y mucho esfuerzo comenzó como administrativa en la Federación Down Andalucía hasta que en 2004 consiguió el puesto de gerente de la Asociación Granadown

María Matilla, sentada en el murete del Paseo de los Tristes, bajo la Alhambra./RAMÓN L. PÉREZ
María Matilla, sentada en el murete del Paseo de los Tristes, bajo la Alhambra. / RAMÓN L. PÉREZ
JAVIER F. BARRERAGRANADA

María Matilla, gerente de Granadown, es una enamorada de Granada, por lo que le cuesta elegir un lugar a la sombra de entre todos.

- ¿Cuál es tu sombra favorita?

-Una de mis pasiones es madrugar el fin de semana y pasear por el Darro, subir la cuesta de los Chinos y llegar a la Alhambra. En este recorrido cualquier sombra que te permita ver la Alhambra es un refugio maravilloso.

-¿Cómo ha ido tu trabajo en este curso?

-Se nota el agotamiento, pero en general me siento satisfecha de los logros alcanzados. Atendemos a trescientas personas en nuestra extensión de Salobreña y en Granada capital, prácticamente todos escolarizados en centros ordinarios. Tenemos más de cuarenta jóvenes con síndrome de Down trabajando en empresas ordinarias y cuatro viviendas compartidas donde viven de modo independiente, demostrando su autonomía y sus capacidades.

-¿Qué proyectos tienes?

-A nivel profesional seguir apostando por que las familias entiendan que hay que trabajar por la autonomía de sus hijos desde pequeño. A nivel personal me preocupa mucho la situación de refugiados e inmigrantes en nuestro país. Creo que hemos olvidado nuestro pasado con una Guerra Civil que obligó a familias enteras a huir y posteriormente a emigrar buscando un trabajo que aquí no había y estamos siendo injustos e insolidarios con quienes viven ahora guerra y hambre. Por ello me gustaría colaborar de algún modo con las entidades que en Granada afrontan este grave problema.

-¿Qué planes tienes para este verano?

-Disfrutar de la familia, de mi madre, de mis hijos, de las amigas, leer mucho y dormir las horas que le robo al sueño durante el resto del año. Sobre todo me apetece hacer las cosas sin prisas, saboreando esos instantes que el estrés del trabajo y las responsabilidades no te permiten durante el curso.

-¿Chiringuito en la playa o tienda de campaña en el monte?

-Creo que en el equilibrio está la clave del éxito. Este mes se dividirá en unos días de playa, chiringuito con su Alhambra especial y sus sardinas, pero la mayor parte del tiempo será en mi pueblo, Abrucena, a los pies de Sierra Nevada, disfrutando del fresquito, de las amigas de la infancia, de la familia y sobre todo dando a mis hijos de 4 y 6 años la posibilidad de correr en el monte, de bañarse en el río, de experimentar la libertad de un pueblo pequeño.

-¿Cuál es la parte más agradecida de su trabajo?

-Sin dudarlo poder compartir con los chicos y chicas sus éxitos.

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