Del funeral a la esperanza en la noche del 'Maldita Dulzura' de Javier Márquez y el PP

Del funeral a la esperanza en la noche del 'Maldita Dulzura' de Javier Márquez y el PP
POVEDA

El candidato del PP se ofrece para liderar el diálogo de la mayoría de centro derecha para que Jaén no vuelva a ser caballo de batalla con la Junta

Juan Esteban Poveda
JUAN ESTEBAN POVEDA

El PP de Jaén pasó del funeral a la esperanza en un minuto. Lo que tardó en caer el segundo concejal de Vox en el recuento, ya con el 96% del voto escrutado. El que le quitaba la mayoría absoluta al bloque de izquierdas y se lo daba al de derechas. Las caras largas y el pésame al doliente Márquez, a quien todos daban ya por desalojado de la alcaldía, se transformaron en aplausos, abrazos, vítores y gritos de alcalde, alcalde. Y eso que un pacto a tres, con Ciudadanos y Vox, no lo ve fácil nadie. Muchos no lo ven en absoluto. Pero es posible. Noche de emociones intensas para el PP transcurrió en un local del centro de Jaén, 'Maldita Dulzura', donde el PP de Javier Márquez reunió a los suyos. Un nombre que fue presagio.

El resultado, pueblo a pueblo

«Ha sido un resultado bueno. Mientras el voto del centro derecha siga fragmentado vamos a ver resultados como el de esta noche. Pero lo que está claro es que la derecha ha sumado la mayoría absoluta en Jaén. Yo me ofrezco a liderar un proceso de diálogo para conseguir consensos. Porque para una vez que Jaén está aliada con la comunidad autónoma, con la Junta de Andalucía, hay que intentar ese alineamiento en beneficio de la ciudad, Jaén no puede representar otra vez el sempiterno enfrentamiento con la comunidad autónoma», dijo en una breve intervención ante sus fieles, que pasaron del maldito sentimiento de derrota a las dulces lágrimas de la victoria y a la convicción de que es posible la alcaldía.

Antes hubo caras largas desde que comenzaron a conocerse los primeros datos. Con el recuento aún por debajo del 30% y el PSOE disparado apenas Javier Carazo, número 2, daba ánimos a la concurrencia. «Pero el voto de Vox tiene que caer en algún sitio», decían los más optimistas. Carazo entre ellos. El candidato Márquez permanecía serio, en un taburete, con sonrisa de circunstancias, atento al móvil. Recibiendo ánimos de los militantes, interventores y apoderados que iban llegando.

Junto a miembros de la candidatura, fueron llegando militantes. Entre ellos, destacada la presencia de Rosa Cárdenas, que deja el acta de concejal tras doce años en el Ayuntamiento y que en los momentos más oscuros de la noche fue el consuelo del candidato, el brazo sobre el hombro del que a esa hora estaba en la lona. También María Luisa del Moral, diputada recién elegida, y Miguel Segovia, uno de los populares más activos en redes sociales en las últimas semanas defendiendo a Márquez, y que ponía una sonrisa al temporal. O Javier García Gómez, e Iván Martínez, que sin ser del PP (entró en la corporación por Ciudadanos, luego fue concejal no adscrito) demostró compromiso con la suerte del proyecto de Márquez. «Hay una relación más allá de la política», decía en los momentos de luto. Y por supuesto siempre Reyes Chamorro y Manuel Bonilla cerca de Márquez. Nadie de la dirección provincial del partido, que no ha comparecido en toda la campaña.

Con más del 70% del voto contado se iba asumiendo que poco iba a cambiar ya. Y que iba a tocar remar desde la oposición. Prácticamente nadie mantenía la esperanza. Hasta que con el 96% del recuento llegó el vuelco, que provocó incluso gritos de viva España en una parroquia preparada para el duelo.

Las cuentas del Maldita Dulzura no maquillan una realidad. El PP ha perdido la hegemonía en Jaén. En las generales de abril se quedó como segunda fuerza, con el suelo en caída libre hasta los 15.364 votos (el 22,5% de los sufragios). En las andaluzas de diciembre apenas si consiguió 13.836 votos, con un 24% de los sufragios. Un repaso a la historia da idea de la magnitud del descenso: El PP no perdía unas elecciones municipales en la capital jienense desde 1987, con De la Torre como cabeza de cartel socialista. El PSOE ganó por 500 votos entonces, pero no fue capaz de agotar el mandato y fue desbancado por una moción de censura. Desde 1991 el PP había ganado todas las citas municipales, con Alfonso Sánchez, Sánchez de Alcázar y Fernández de Moya.

Algunas barriendo claramente: en 2011 llegó a 32.166 votos con el 51,78 % de los sufragios, en su mayor victoria con José Enrique Fernández de Moya elegido alcalde con 16 concejales (la mayoría absoluta está en 14). El PSOE gobernó entre 2007 y 2011 con Carmen Purificación Peñalver, pero con el PP como lista más votada y gracias a una coalición con IU.

Márquez empezó la jornada a las diez votando en la Plaza de San Francisco, donde lanzó un mensaje animando a la participación y confiando en un domingo de fiesta, de familia y de disfrutar del buen tiempo para los jienenses.

Después se marchó con miembros de su equipo a recorrer los colegios y animar a los apoderados e interventores de su partido. A las ocho de la tarde aún estaba en esa tarea junto a Reyes Chamorro y a Manuel Bonilla, núcleo duro de su gobierno, relajado aunque visiblemente cansado ya. Aún le quedaban las terribles horas del Maldita dulzura, del funeral a la esperanza.