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El sector de la madera y el mueble se estabiliza en 2015

El sector de la madera y el mueble se estabiliza en 2015
  • Durante los años de crisis, el tejido empresarial en actividades de madera y fabricación de muebles de nuestra provincia se ha reducido un 30%, pero las supervivientes logran un repunte en ventas en el último ejercicio

El Directorio del Registro Central de Empresas (DIRCE) contabilizaba en 2012 un total de 536 empresas en la provincia dedicadas a la fabricación de componentes de madera, así como a la fabricación de muebles. En concreto teníamos 138 empresas de industria de la madera, y otras 398 de fabricación de muebles. Tres años después nos hemos quedado con 376, de las que 279 se dedican a elaborar mobiliario, y 97 son industrias de madera y piezas del mueble.

Por el camino se han quedado 160 proyectos empresariales que no han logrado resistir la coyuntura económica, y el sector de la madera mengua su tejido empresarial en un 30%. Durante los años de crisis, a la vista del fracaso de otras empresas, los emprendedores redujeron su apuesta por nuevos proyectos en estas áreas, sobre todo entre 2012 y 2014.

En 2015 el ritmo de creación de empresas vuelve a niveles similares a los de 2009 y 2011, se han constituido dos industrias de la madera y 11 nuevas fábricas de muebles.

Antonio Padilla, presidente de la Asociación Provincial de Industrias de la Madera y su Comercio (Asimac) y gerente de Grupo Alvic, asegura que la situación del sector se está empezando a estabilizar en 2015. «En algunas empresas incluso se ha detectado un ligero repunte, partiendo de que hubo una caída grande que en la primera parte de la crisis hizo cerrar a muchas empresas en la provincia. En la segunda mitad de la crisis, desde 2012, ha seguido caído, pero se ha estabilizado un poco en 2015. Desde 2012, hemos perdido un 30% de nuestras empresas de la industria de la madera y fabricación de muebles, pasando de 536 a 376 en sólo tres años. Los que han sobrevivido han basado su éxito en intentar acceder al mundo de la exportación y mejorar su competitividad. Hay que diferenciar, por un lado la industria de la madera y sus componentes está creciendo desde 2011 con las exportaciones, pero las empresas de fabricación de muebles han sufrido más la crisis, han caído notablemente».

Por tanto el incremento de las exportaciones ha logrado dar un respiro a parte de las empresas de la madera, aunque también ha experimentado una mejor situación el mercado nacional. En el último año, las empresas han comenzado a notar un leve incremento de la demanda interna, fruto de las reformas en el hogar, como explica Antonio Padilla. «Nuestra empresa en concreto es sobre todo exportadora pero a nivel nacional tenemos 26 almacenes distribuidores, sí que hemos notado que se hacen más reformas, hay un pequeño repunte en el mercado nacional, que en años anteriores estaba en plano o con caídas. Alvic ha registrado entre un 9 y un 10% de crecimiento, con más 'pequeños pedidos', aunque no es en toda España, las zonas donde mejora la demanda son principalmente Levante, Málaga y Canarias».

Precios

En el último año las tarifas de muebles y sus componentes han estado más estables, no han llegado a subir, pero según explica Antonio Padilla, «entre 2012 y 2014 sí hubo presión de los mercados y hubo que hacer una importante bajada de precios. Además la aparición de grandes superficies de bricolaje han tirado mucho los precios hacia abajo, afectando a la 'tienda de barrio' que está sufriendo mucho la competencia, intentando ajustar sus precios. Estas reducciones de precios en la venta al público repercuten necesariamente en la industria de la fabricación».

La asociación no se aventura a hacer una previsión para 2016, hay cierta incertidumbre a la espera de ver cómo evoluciona el panorama político. «A inicios de año veíamos el mercado español muy animado, con perspectivas interesantes, lo hablábamos entre profesionales en la feria de Valencia en febrero. Ahora, no sé si es por la situación política nacional y la actualidad internacional, veo apagado el ánimo, aunque no tanto como en la crisis».

Empleo

No hay datos oficiales acerca de cuantos jienenses trabajan en el sector de la fabricación de madera y muebles, sin embargo desde Asimac hacen una estimación de su evolución durante los últimos años. «Aunque no hay datos, hemos observado que si la cifra de empresas se ha reducido con la crisis un 30%, el empleo ha bajado en menor medida, entre un 15 y un 20%, porque la mayoría de empresas que cerraron eran pequeñas, las fuertes, las que tienen una plantilla más numerosa, han crecido. A pesar de la modernización de las empresas y la inclusión de la tecnología, necesitan más personal. Por ejemplo en Alvic hay menos gente en las líneas, pero tiene una serie de servicios asociados alrededor, empresas subcontratadas, que generan mano de obra, que además debe ser más cualificada que años atrás».

El convenio colectivo de industrias de la madera y el corcho de Jaén está actualmente denunciado, expiró el 31 de diciembre de 2014, tras una última renovación en la que patronal y sindicatos acordaron congelar los salarios. No han vuelto a reunirse, aunque la patronal asegura que ya ha lanzado a los sindicatos una propuesta para sentarse a la mesa. «Nos pusimos en contacto con las centrales sindicales pero no nos han contestado aún, hemos elaborado una propuesta, imagino que estarán pendientes de otras cuestiones, de los procesos de elecciones en sus organismos. En Jaén, comparándonos con otras provincias del entorno, hemos estado mejor en cuanto a negociación colectiva, sólo no lo firmamos en 2015, pero en Córdoba por ejemplo llevan varios años sin firmar. Sobre las propuestas que tenemos acerca de las retribuciones, hay que plantearse que existen dos realidades. Unas empresas que son exportadoras y están en mejor situación, y otras con dificultades. Por eso propondremos mantener la congelación pero con un anexo, mediante el cual por acuerdo entre los trabajadores y la empresa se pueda ampliar el número de horas de la jornada anual establecido como límite en el convenio a cambio de una subida salarial. Las empresas con fuertes niveles de exportación, necesitamos más horas anuales, y nos interesa una mayor flexibilidad en cuanto a horarios y vacaciones».