El taller de fabricación digital CambiLab recibe el Premio Dinamia a la innovación

Andrés Cabrera, de pie, durante un curso de formación./CAMBILAB
Andrés Cabrera, de pie, durante un curso de formación. / CAMBILAB

La Asociación Provincial de Profesionales de Juventud Dinamia reconoce la labor de este taller maginense en el ámbito de la tecnología

ASCENSIÓN CUBILLOCAMBIL

Exploradores y cocineros. Así le gusta denominar a Andrés Cabrera al equipo humano que hay detrás de CambiLab, un taller de fabricación digital galardonado recientemente con el premio Dinamia a la innovación tecnológica. Su labor consiste en explorar tecnologías y tendencias para cocinarlas a fuego lento en el pequeño laboratorio que tienen en Cambil, donde las diversas pruebas hasta conseguir los objetos deseados se amontonan en las mesas y las estanterías. Ensayo y error no solo como método de trabajo, sino también de aprendizaje.

CambiLab nació hace cuatro años siguiendo la filosofía de un fab lab (del inglés Fabrication Laboratory), un espacio de producción de objetos físicos a escala personal o local que agrupa máquinas controladas por ordenadores. Su particularidad reside en su fuerte vinculación con la sociedad. El arbunielense Andrés Cabrera, alma mater de CambiLab, hace hincapié en el carácter abierto de este taller donde se puede realizar impresión 3D, grabados de corte láser, fresado de madera o termoformado de plásticos.

Arquitecto de profesión con estudio propio en Arbuniel desde hace 21 años, Cabrera empezó a interesarse en la programación coincidiendo con una época «floja» de trabajo. «Vi que ahí había un mundo muy extenso que no se estaba trabajando a nivel de calle. Tengo muy buena relación con el fab lab de Sevilla y la Escuela de Arquitectura, entre otros, y observé que no existía un trasvase real de conocimientos entre la academia y la calle. Eso me interesaba mucho», explica Cabrera.

Pilares fundamentales

Con esa idea en mente, CambiLab fue dando sus primeros pasos y a día de hoy tiene como pilares fundamentales la formación, el alquiler de la maquinaria para proyectos particulares, la colaboración con empresas de la comarca y la producción propia. Dentro de la formación destacan las clases de iniciación a la programación para niños, todos los viernes en Huelma, y los cursos de formación para mayores donde han aprendido a manejar la fresadora de control numérico o la máquina de corte láser. «La ventaja que tenemos con respecto a cualquier otro taller local es que manejamos software muy puntero y podemos hacer cosas que el resto de la gente no puede. Sin embargo, no nacemos como una empresa para competir con otra, sino que queremos establecer una red de colaboraciones», aclara.

CambiLab está especializada en fotogrametría, una técnica novedosa que permite replicar objetos con gran fiabilidad; en estos cursos se han formado incluso profesores de la Universidad de Jaén. «Manejamos software de diseño algorítmico, en vez de dibujar programamos los dibujos para conseguir metaobjetos, diseños que evolucionan según los parámetros que vayamos moviendo. Pocos lo manejan». Otra de las áreas de trabajo es la producción propia, de ahí que hace dos años crearan la cooperativa Algoritmic dreams maker y la marca Oh my clock.

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