Obras para la agrupación de vertidos de Puente de Génave y La Puerta de Segura

Visita a las obras de Juan Eugenio Ortega y Jesús Cózar. /
Visita a las obras de Juan Eugenio Ortega y Jesús Cózar.

La actuación supone una inversión de más de 5,3 millones, y permitirán transportarlos hasta el punto de ubicación de la estación depuradora

IDEALJAÉN

La Junta de Andalucía está ejecutando obras para la recogida, transporte y evacuación de las aguas residuales de Puente de Génave y La Puerta de Segura. La actuación supone una inversión que supera los 5,3 millones de euros. El delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Juan Eugenio Ortega, visitó, junto con el alcalde de La Puerta de Segura, Jesús Cózar, estas obras que «permitirán la agrupación de los vertidos residuales de estos dos núcleos urbanos de la comarca de la Sierra de Segura, y transportarlos hasta el punto de ubicación de la estación depuradora», explicó Ortega.

Además del colector, también se han considerado los elementos complementarios necesarios (aliviaderos y pozos de registro), de forma que su funcionamiento hidráulico, mantenimiento y explotación sean correctos. Ortega explicó que se contempla la remodelación íntegra de los colectores que discurren en el interior de La Puerta de Segura, diferenciando entre colector principal, que parte desde cabecera del núcleo urbano y que discurrirá por la margen izquierda del paseo fluvial hasta realizar el cruce del río Guadalimar y dos ramales de agrupación, denominados nº1 y nº2 y que constituye una sustitución de los trazados existentes.

«En su trazado se producen varios cruces con el río Guadalimar que son inevitables, atravesando también el polígono industrial de la Puerta de Segura y recogiendo el vertido del Hospital Comarcal, tras su paso por las instalaciones de depuración existentes en el mismo», detalló.

El colector entre La Puerta de Segura y Puente de Génave se plantea como sustitución del colector existente, con algunas rectificaciones de trazado al objeto de cumplir con las distancias de servidumbre con respecto al trazado de la carretera A-317 y de alejarse en lo posible de la línea de inundación del Guadalimar, realizando la prolongación desde el punto en el que termina hasta la parcela en que se implantará la EDAR.