Jaén recupera su trucha pese a la sequía

Técnicos del gobierno autonómico durante la realización del censo, mediante pesca eléctrica, en el Aguamulas./IDEAL
Técnicos del gobierno autonómico durante la realización del censo, mediante pesca eléctrica, en el Aguamulas. / IDEAL

Aumenta el número de peces en la provincia según el censo de la Junta, realizado mediante pesca eléctrica | Las zonas de pesca sin muerte del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas y otras charcas y enclaves jienenses gozan de un buen momento

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

Jaén, pese al chupito del pasado miércoles, sigue clamando por agua. La falta de precipitaciones se está notando ya de múltiples maneras. Dos pantanos en situación de emergencia, las reservas al 25%, ríos secos y un olivar que necesita agua. Incluso la calidad del agua se está resintiendo y no pocos temen por lo que pueda pasar en los próximos meses si continúa la sequía. Ya se está estudiando la opción de extraer de acuíferos y otras. En medio de este panorama sorprende y reconforta ver cómo está llevando la fauna y la flora acuática de la provincia la situación actual. Y es que, a pesar de la sequía, en Jaén hay más peces en libertad en 2017 de los que había un año antes. Al menos, a eso apunta el censo que está realizando la Junta de Andalucía en las aguas de la provincia y que apunta a un incremento de ejemplares.

En cifras

411
truchas se han capturado para el censo de nueve ríos y 20 puntos diferentes, con resultados positivos.
22
refugios existen en Jaén, la mayoría en nacimientos de ríos, donde está prohibida cualquier pesca.

Debido al estado regresivo de las poblaciones de la trucha común, desde 2005, la pesca de esta especie sólo está autorizada en la modalidad de captura y suelta como medida de protección, y se realizan repoblaciones y censos anuales para saber el estado en que se encuentran. Para ello se ha utilizado como método de captura la pesca eléctrica, que consiste en producir un campo de corriente eléctrica dentro del agua al cerrar en ella un circuito eléctrico mediante un ánodo y un cátodo, lo cual hace que los peces entren en un tipo de parálisis que facilita su captura mediante redes pudiendo ser devueltos a su hábitat tras el análisis. Se han tomado datos biométricos de los ejemplares capturados y diversos índices de calidad fluvial que permiten establecer la evolución del medio a lo largo de los años.

El Guadalquivir y ocho más

El último registro se ha realizado en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, donde se han muestreado veinte puntos distribuidos en nueve ríos: Guadalquivir, Segura, Guadalentín, Aguascebas Grande, Borosa, Tus, Zumeta, Madera y Aguasmulas. En total, 8.000 metros cuadrados y 411 truchas analizadas.

«Estamos muy satisfechos, a pesar de la sequía tenemos muy buenas charcas, con muy buena calidad de agua», asegura el delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en Jaén, Juan Eugenio Ortega. Han encontrado truchas pequeñas, medianas y grandes, «lo que indica que no sólo el periodo de cría ha sido satisfactorio».

Cuáles se pueden pescar

«Hace unos meses soltamos 12.000 de la piscifactoría de Granada, y soltaremos más», avanza. «En Cazorla, la pesca sin muerte (sueltan la trucha que pescan), sigue teniendo mucha aceptación al mismo tiempo que se puede disfrutar de paisajes, de la gastronomía y del deporte», indica.

El parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas es un espacio de gran importancia hidrológica, cabecera de dos grandes ríos, el Guadalquivir y el Segura, lo que ha hecho que la fauna asociada a las masas de agua tenga una gran relevancia. Por ello, los aprovechamientos relacionados con ella, como la pesca continental, han constituido desde siempre, un importante papel en la gestión de este espacio.En los últimos años, la ordenación piscícola en este espacio ha sido fundamental en la gestión de la fauna acuícola. Esta se ha caracterizado por la presencia de refugios de pesca en las cabeceras de todos los ríos y en la totalidad de algunos de ellos con gran valor, cotos de trucha común sin muerte en tramos intermedios

Hay que destacar la conservación de poblaciones de trucha común ampliamente distribuidas en los ríos Guadalquivir y Segura así como en sus numerosos afluentes (Guadalentín, Borosa, Aguamulas, Aguascebas, Tus, Madera, Zumeta), con una gran importancia ecológica ya que constituyen, junto a otras sierras vecinas, el núcleo poblacional más al sur de nuestro país.

Otras especies como el cangrejo de río o la nutria también se han beneficiado de esta gestión. La extensa red hidrográfica que atraviesa el Parque Natural junto con los diversos embalses existentes constituyen la base de una de las actividades recreativas de mayor demanda social en este.

Desde 2005 la Junta realiza repoblaciones con miles de ejemplares para salvar a la especie Sierra de Cazorla, Punto fuerte

El censo, que estará listo para final de año, apunta a que hay más peces en libertad que hace un curso Buenas charcas Pese a la falta de lluvias

Las especies pescables varían, como en los casos de la trucha común (Salmo trutta), el barbo (Luciobarbus spp.), la boga (Pseudochondrostoma willkommi), el cacho (Leuciscus pyrenaicus).

La pesca de estas especies cuenta con una regulación que establece modalidad de pesca, periodo hábil para su pesca y tallas mínimas para todas las especies pescables.

El Parque Natural cuenta con 16 cotos trucheros establecidos en diferentes tramos de ríos o sobre determinados perímetros de los embalses, en los que predomina el régimen de pesca sin muerte para la trucha común.

Además existen cuatro áreas denominadas aguas libres trucheras de alta montaña en el río Aguacebas Grande, río Madera, río Zumeta y embalse de las Anchuricas, varios embalses (Tranco de Beas y La Bolera) con distintas excepciones para la pesca, 22 refugios de pesca que afectan entre otros a los nacimientos de los ríos y arroyos presentes en el espacio, y donde la pesca continental no está permitida.

Durante muchos años ha destacado la labor realizada en la piscifactoría del río Borosa en la cría y repoblación de ejemplares de trucha común y cangrejo de río autóctono (actualmente únicamente hay cangrejos).

Mismas licencias desde 2000

El número total de permisos de pesca continental se ha mantenido más o menos regular desde el año 2000. La pesca, al igual que la caza, es una actividad que actualmente presenta una importancia ambiental, social, económica y deportiva en Andalucía. Sólo en Jaén hay 31.774 licencias de caza y 7.414 de pesca.

«La gestión adecuada de este recurso renovable pasa por realizar el ejercicio de la pesca de manera compatible con la conservación y el fomento de las especies piscícolas, para lo cual es necesario disponer de información sobre las mismas», defienden desde el gobierno autonómico andaluz.

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía es la encargada de gestionar este recurso, que incluye la determinación de los terrenos y las aguas donde se puede ejercer la pesca en Andalucía, el establecimiento anual de periodos y vedas para cada especie, así como la expedición de licencias.