Los otros 'inquilinos' del campo jienense

Foto de cultivo de cebada en un olivar de Jaén dentro de un proyecto pionero para la confección de cerveza./IDEAL
Foto de cultivo de cebada en un olivar de Jaén dentro de un proyecto pionero para la confección de cerveza. / IDEAL

Desde 2008 han aumentado los que se dedican a la agricultura, hasta uno de cada cuatro, y no solo del olivar viven ya

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

Actualmente uno de cada cuatro jienenses trabajan en alguna actividad relacionada con el campo (el 24,7% de los activos, por el 17,7% que había en el año 2008). Sin el paraguas de la construcción ni otros sectores como la industria saliendo al quite, el campo ha sido el refugio de muchos. De hecho, mientras todos los sectores se hundían y en su conjunto la economía de la provincia jienense caía casi un 6%, el Producto Interior Bruto (PIB, en agricultura en Jaén ha crecido hasta alcanzar los 1.093 millones, por 'solo' 839 millones de 2008. Un cambio apoyado en la caída de la construcción, una mejor maquinaria para enfrentarse a las plantaciones e innovaciones tecnológicas aplicadas al campo.

La pareja ideal

El incremento no solo viene dado por el aumento del olivar, sino también por el de otros cultivos alternativos, que en muchos casos pueden compaginarse con los casi 67 millones de olivos de la provincia, e incluso compartiendo parcelas y un mismo terreno. Y no solo hay que hablar del crecimiento agrícola puro, también de las actividades asociadas, como los insumos, el transporte, la distribución...

La provincia cuenta con una superficie de 1.348.500 hectáreas (ha), contando núcleos urbanos, pantanos, montes, parques naturales... El 44 por ciento, corresponden a cultivos leñosos, entre los que domina con rotundidad el olivar con cerca de 600.000 ha. El 46% es forestal (pastos naturales o montes abiertos).

Cada vez más voces autorizadas abogan, junto a un mayor rendimiento de este, por la utilización del campo jienense para otros menesteres que, más que sustituir al oro líquido, sirvan de complemento de este. De este modo se darían jornales en los tiempos muertos durante el año de la recogida de aceituna y se amortiguarían los efectos negativos en ejercicios de baja cosecha. Siguiendo esta idea han crecido en la provincia jienense otros cultivos a la sombra del olivar, entre los que cabría destacar el almendro, el pistacho, el algodón, los frutales con la cereza ganando terreno, la stevia y hasta la cebada.

'Boom' de las almendras

En la zona de la Loma es ya habitual ver almendros, con 350 hectáreas, al igual que en la Sierra de Segura, con 250, o la campiña sur, con 174. En la Sierra Sur hay 314 ha que aún no han entrado en producción, según los datos facilitados por la Delegación de Agricultura en Jaén. Y todo apunta a que tiene mucho futuro, porque el cultivo atraviesa uno de sus mejores momentos.

Los precios están en unos niveles de entre los 8 o 9 euros el kilo de pepita, mientras que en 2014 estaban a 7 euros y en 2013 a 3 euros. El descenso de la producción por la sequía que afectó hace dos años a EE UU, primer productor mundial, y las necesidades de consumo de almendra tanto para repostería, como el furor por la leche de almendra, han disparado la demanda y el precio.

La previsión para esta campaña en Andalucía es de 16.525, lo que significa una variación de un 57 por ciento más que el año anterior. En la provincia de Jaén, la producción que se espera es de 443 toneladas. Las localidades tradicionalmente productoras en la provincia mantienen su producción, Huelma con 723 ha y Pozo Alcón con más de 500.

El pistacho es, no obstante, el que parece tener un futuro más prometedor en el Santo Reino. Es el verdadero cultivo emergente, ya que hace unos años no existía y en la actualidad hay más de 300 ha, con un clima el jienense que le es muy favorable. La totalidad del pistacho no ha alcanzado la edad adulta de producción en la provincia, por lo que la cosecha es escasa aún.

Cereza y fresas todo el año

Además, está habiendo un crecimiento del cultivo de la viña. En la actualidad Jaén cuenta con unas 320 ha de viñedo en su práctica totalidad para elaboración de vinos IGP (Identificación Geográfica Protegida) de Bailén, Torreperogil o Sierra Sur. Se está incrementando sobre todo en municipios como Santo Tomé, incluso hay iniciativas de formar una cooperativa municipal para procesar sus uvas.

El resto de frutales de la provincia, encabezados por el cerezo-guindo. La provincia es la principal productora andaluza de cereza y la tercera de España, con más de 1.300 ha de plantación de cerezos y una producción media de más de medio millón de kilos, con una muestra que va por su cuarta edición en Castillo de Locubín y de Torres.

También hay sitio para el melocotón, ciruelo o la higuera, aunque en estos casos en los últimos años ha habido una pérdida de superficies cultivadas. Algunas localidades como Villanueva de la Reina han optado por el cultivo hidropónico de fresas, con tres tipos que se recolectan en épocas diferentes, todo bajo plástico, pudiendo así producir fuera de temporada.

En suelo jienense hay también más de 25.000 ha cultivadas con cereal, en la que predominan el trigo duro (unas 9.000 ha) e industriales, con 5.000 para algodón (2.000 de ellas en Sierra Morena y otras 2.000 en la campiña norte) o 1.800 de maíz. También hay girasol o leguminosas en grano (habas, garbanzos o lentejas) y cultivos forrajeros (alfalfa o veza), completándose con tierras no cultivadas o de descanso que son los barbechos. Así sucede en Campillo del Río, Guadalimar, San Miguel o Mengíbar. Los cultivos herbáceos suponen 68.000 ha, un 5% de la superficie de Jaén.

Pioneros a nivel mundial

Destaca también el cultivo del ajo y la cebolla, con una superficie de 300 ha como cultivo consolidado y con alto conocimiento en cuanto a su técnica. Así encontramos el espárrago blanco en San Miguel (Úbeda), en torno a 50 ha. Como novedad, o vuelta a tiempos pasados, las plantaciones de tomate para la industria conservera en acolchado de plástico negro en la zona de Campillo del Río con unas 30 ha.

Jaén también ha probado con la moda de quinoa o la stevia como edulcorante natural sustituto del azúcar. En Santisteban del Puerto apareció incluso una empresa que mezcla directamente infusiones con stevia directamente en la propia bolsa. Se probó también en otros municipios, como Santo Tomé.

Hace unos días se ha llevado a cabo la recolección de la primera cebada obtenida en cultivo mixto cebada-olivar, como parte de una investigación pionera a nivel mundial impulsada por Heineken España, compañía a la que pertenece Cruzcampo, en la localidad de Huelma. Se busca cultivar cebada cervecera entre olivos para ahorrar agua y cuidar el medio ambiente.

Según la empresa, si se adoptase esta práctica solo en el 0,33% de la superficie de olivar en Jaén (unas 2.000 ha) se podrían compensar más de 700 millones de litros de agua. El proyecto tiene una duración de cuatro años.