«Se tendría que hacer una mina visitable»

Emilia Martínez posa delante de los antiguos edificios de la EPSL, donde estudió./ENRIQUE
Emilia Martínez posa delante de los antiguos edificios de la EPSL, donde estudió. / ENRIQUE

Emilia Martínez Martínez, primera mujer ingeniera Técnica de Minas en Linares | La primera promoción de Ingeniería Técnica de Minas en la EPSL contó con tan solo la linarense Emilia Martínez, como la primera y única mujer que se graduó en estos estudios universitarios

JÉSSICA SOTOLinares

Emilia Martínez puede decir que abrió la veda en un camino que antes estaba destinado solo a los hombres. Esta linarense fue la primera mujer que se graduó en Ingeniería Técnica de Minas en la ciudad, en la primera Promoción de la titulación cuando pasó a llamarse Ingeniería Técnica a finales de los años 60 del siglo pasado. Una 'cabezonería' fue la culpable de que se decantase por la ingeniería, después de finalizar sus estudios de Bachiller en el Colegio Sagrado Corazón. Ahora anima a todas las jóvenes a que se matriculen en estos Grados y defiende su valía para desempeñar estas profesiones. Considera que las decisiones políticas impidieron que se siguiera extrayendo plomo de las minas de Linares aludiendo a que no era rentable. Como linarense y como ingeniera ve con buenos ojos que se abra una mina visitable para atraer a turistas y dar a conocer el singular patrimonio industrial del que goza Linares.

-¿Por qué estudió una titulación que hasta ese momento solo la aprendían hombres?

-Mi bisabuelo paterno trabajó en la mina de La Tortilla en Linares. Yo era muy cabezona y cuando terminé Bachiller quería irme a Sevilla a estudiar Medicina como mi abuelo paterno, que se casó con una inglesa de los ingleses que formaron aquí una colonia por las minas, pero yo tenía 5 hermanos más y algunos ya estaban estudiando fuera. Mis padres me dijeron que por motivos económicos no podía irme fuera a estudiar Medicina. Entonces pensé que si le decía a mi padre que quería estudiar Ingeniería de Minas, él me iba a decir que no porque era una carrera que solo estudiaban hombres, pero para mi sorpresa me dijo que tenía mucha confianza en mí y me animó a que la estudiara.

-¿Le gustó la carrera?

-Me gustó mucho. Tuve compañeros de edades muy diversas y de todos ellos tuve un buen recibimiento mientras estudié en la Escuela (EPSL). Hice las prácticas en la Fundición de 'La Cruz' y el proyecto fin de carrera lo hice sobre el Lavadero Bimora.

-¿Dónde ha desempeñado la profesión?

-Empecé trabajando en una empresa de Jaén y estuve haciendo la antigua carretera que conectaba Linares con Jaén porque me especialicé en Topografía. La Escuela Politécnica Superior de Linares tenía muy buena fama de formar a grandes topógrafos. De hecho, mi marido también era topógrafo. Luego me trasladaron a Vitoria y allí trabajé con mi marido en hacer un tramo de una autopista. Estuve cinco años. Después me marché a Aranda del Duero y ya regresé a Linares en el año 1982. Fue entonces cuando empecé a notar a crisis en el sector de la construcción en Linares. A mi marido lo despidieron y yo decidí dejar el trabajo. En ese momento, me preparé unas oposiciones de auxiliar de geriatría y comencé a trabajar en el geriátrico (Residencia Mixta para Personas Mayores de Linares) y allí he estado hasta que llegó mi jubilación a la edad de 60 años. Ha sido un trabajo muy vocacional y duro, pero he estado muy bien allí.

Buena formación

-¿Cómo cree que han evolucionado los estudios de Ingeniería de Minas desde que usted finalizó la carrera y hasta ahora?

-No he tenido ocasión de verla bien porque aunque pertenezco al Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos y Grados en Minas y Energía de Linares, Granada, Jaén y Málaga, las personas con las que tengo más contacto son compañeros que tienen más o menos mi misma edad. Lo que sí puedo recalcar es que salíamos muy bien preparados y recibíamos una buena formación. Sé que las carreras han cambiado muchísimo y no tienen tanto que ver con lo que estudiábamos entonces.

Pionera

-Fue usted la primera mujer que se graduó como Ingeniera Técnica de Minas en Linares. ¿Sintió de alguna manera que usted abrió la veda para que fueran más mujeres las que sintiesen curiosidad por estos estudios?

-Cuando yo terminé, sí es cierto que entraron 4 o 5 mujeres a estudiar minas. Pero cuando yo acababa de empezar, ya había terminado sus estudios de Minas otra mujer: María Luisa Quílez, que era facultativa de Minas. Antes de que se formase en Linares a ingenieros técnicos de Minas, primero se graduaban como facultativos, después pasaron a llamarse peritos y luego se denominaron ingenieros técnicos. Yo he bajado a las minas. He estado en Matacabras, en la Minas de Los Quinientos y en el Pozo de San Juan, que fue uno de los últimos que se cerraron, aunque seguía habiendo plomo.

-¿Qué le diría a las jóvenes estudiantes para que creciese el número de egresadas en esta titulación?

-Que no se achiquen y que luchen por lo que quieren. Son carreras que pueden estudiar tanto hombres como mujeres y que no se frenen por estudiar aquello que les gusta. Al principio igual choca ver a pocas mujeres en las clases de ingeniería, pero luego es totalmente normal y seguro que les va muy bien. Hay que tomárselo con normalidad y estudiar ingeniería como cualquier otra carrera universitaria.

-¿Se tenía conocimiento de la riqueza que había en el subsuelo de Linares más allá de Andalucía?

-Sí, en el País Vasco se conocía mucho lo que había en Linares porque la plata era de muy buena calidad como la galena argentífera.

Intereses políticos

-¿Por qué cree que se cerraron las minas en Linares?

-Creo que fue porque no le convino al Gobierno de entonces. Fue una decisión política en la que argumentaron que traer el plomo y la plata de otros sitios era más barato que seguir explotando las minas de Linares cuando yo creo que no era así. Aquí seguía habiendo plomo.

-¿Qué se tendría que hacer en su opinión para preservar y poner en valor el patrimonio minero existente en Linares?

-Considero que se tendría que hacer una mina visitable como, por ejemplo, la que hay en Huelva. Eso traería a mucha gente y así se podría dar a conocer todo lo que allí hay y el trabajo que se hacía.