AUTOMOVILISMO

Seis días para una locura

Salvador Benítez y Luis Leaño se han embarcado en una dura prueba como el Maroc Challenge, a los mandos de un Panda de 1983./IDEAL
Salvador Benítez y Luis Leaño se han embarcado en una dura prueba como el Maroc Challenge, a los mandos de un Panda de 1983. / IDEAL

Deberán cubrir un trazado que en gran parte simula al del mítico París-Dakar con seis etapas duras con mucha arena y dunas | Los almerienses Salvador Benítez y Luis Leaño participan en la dura Maroc Challenge con un Panda

F. L. C.ALMERÍA

Hoy se pone en marcha una nueva edición de la Winter Edition de la Maroc Challenge, un raid con espíritu solidario y uno de los eventos amateurs de mayor participación y más internacional en el que se darán cita cerca de 200 equipos de distintos países y que recorrerá gran parte del trazado del original Paris-Dakar. La prueba cruzará Marruecos de Norte a Sur sin perder de vista el espíritu solidario sobre el que está pensado.

Que sea una edición itinerante no quiere decir que el recorrido esté exento de arena y dunas, que han sido las grandes protagonistas de las últimas ediciones. El desierto será gran protagonista a partir de la segunda etapa, que empezará en Erfoud. Los participantes tendrán una etapa hacia Zagora y otra en bucle a esta bella ciudad del sur, en la cual se pasará por el acreditado Erg Chegaga, que es también uno de los más grandes del sur de Marruecos y cuyas dunas de fina arena llegan a alcanzar los 300 metros de altura.

La Maroc llevará a los participantes, a continuación, en dirección norte hacia Merzouga, donde se encuentran las dunas más imponentes del Sahara marroquí. El Erg Chebbi, con sus espectaculares dunas doradas, algunas de las cuales culminan en los 150 metros de altura, será de nuevo punto de paso de la prueba. Los participantes seguirán subiendo hacia el norte por la antigua ruta de Dakar africano para llegar hasta las proximidades de Bouarfa, donde se preparará un campamento típico africano en Mengoub para pasar la noche.

La última etapa será tan dura como las anteriores para llegar a Saïdia, una jornada en la que los participantes deberán pasar por el Chott Tigri, donde habrá que estar muy atentos a los pasos complicados para después subir en paralelo a la frontera de Argelia hasta alcanzar el Mediterráneo.

Tres meses en el proyecto

Los participantes tendrán la oportunidad de colaborar con proyectos educativos mediante el reparto de material escolar. Desde hace más de tres meses, Salvador Benítez y Luis Leaño, abogado y transportista respectivamente, trabajan incansablemente en el coche que han escogido para participar en este evento, un Seat Panda de 1983 comprado en Jaén. Con sus poco más de 40 caballos, intentarán recorrer sus más de 2.000 kilómetros, muchos por duras pistas de tierra por Marruecos.

En la prueba participan vehículos de más de 16 años de antigüedad que no deben superar los 1.300 cc lo que, en palabras de Benítez «añade aún más emoción a la aventura». Luis comentó que al ver llegar el coche al taller donde trabaja y donde lo han estado preparando concienzudamente durante estos meses «me costó comprender que pudiéramos afrontar un reto así con un coche como éste». Pero desde luego el resultado has sido muy satisfactorio para ambos tras un gran esfuerzo que el vehículo agradece con una nueva imagen al más puro estilo 'rally'.

Han sido muchas horas dedicadas por ambos a la preparación de la prueba para restaurar un coche que estaba «con dos ruedas en el desguace», según Salvador y al que se le ha dado una «segunda oportunidad». Salvador y Luis, cuyos conocimientos mecánicos llegan solo al nivel amateur -pero nivel profesional en chapuzas mecánicas, según manifiestan ambos pilotos-, han mejorado las suspensiones, ruedas, motor y han restaurado la imagen del vehículo añadiendo en su interior los elementos necesarios para la navegación en el desierto y unos asientos más confortables que los originales, ya que «con los asientos que traía el coche, poco más que una tela y un hierro, no hubiéramos llegado ni a montarnos en el ferry», comenta Salvador.

Han sido muchas las empresas de que han colaborado en el proyecto, desde Serón a Almería pasando por El Ejido o Lubrín. Según Luis «a todos les ha apasionado el proyecto y les llevamos con nosotros bien pegados en la chapa del pandita».

Para ambos será la primera vez que compiten en una prueba de semejantes características que, con seis etapas oficiales, será, según la organización, la edición más concurrida de cuantas se han hecho y en la que los participantes tendrán que enfrentarse a más kilómetros de arena.

 

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