Josefina Samper: "Seguiré luchando y pensando en todo lo que pasó, siempre seguiré adelante"

Se muestra "muy contenta y muy emocionada" tras ser distinguida con una de las once Medallas de Andalucía

EUROPA PRESSalmería

La activista por el movimiento feminista y viuda del histórico exsecretario general de CCOO Marcelino Camacho se ha mostrado este martes "muy contenta y muy emocionada" tras ser distinguida con una de las once Medallas de Andalucía que el Gobierno autonómico entregará el próximo 28 de febrero y que recogerá a sus 88 años.

"Seguiré luchando y pensando en todo lo que pasó. Estoy muy emocionada, casi no puedo hablar, pero nunca olvidaré la lucha y siempre seguiré adelante aunque ya soy algo más mayor", ha manifestado a Europa Press la galardonada desde su residencia de Majadahonda (Madrid), municipio en el que se ha mantenido activa políticamente hasta las últimas elecciones municipales, donde cerró la lista de IU en una posición de honor.

Ha sido su hija, Yendia Camacho, quien le ha trasladado la decisión aprobada por el Consejo de Gobierno y quien acompañará a la galardonada al Teatro de la Maestranza el próximo 28 de diciembre para recibir la medalla, lo que supondrán una "excepción" dentro su rutina habitual dada su avanzada edad.

Camacho ha destacado la "alegría" con la que su madre ha recibido este premio ante sus raíces andaluzas, ya que aunque tuvo que dejar Fondón (Almería) con cinco años a causa de la emigración económica, siempre ha tenido recuerdos para su tierra natal. "Mis abuelos también hablaban mucho y con mucha añoranza de su tierra", ha explicado la hija de la homenajeada, quien ha destacado su trabajo por los derechos de las mujeres y las migraciones por causas políticas

Josefina Samper se marchó junto a su familia a Orán (Argelia), donde a los 12 años comenzó su militancia en las Juventudes Socialistas Unificadas y a los 14 se afilió al PCE de la mano de Roberto Carrillo, hermano de Santiago Carrillo. Formó junto a otras mujeres un grupo de apoyo a inmigrantes y refugiados políticos, lo que le permitió conocer al sindicalista Marcelino Camacho, con quien se casó en 1948.

"Ella ha estado al lado de mi padre con un perfil propio desde una posición de lucha", ha destacado Camacho, quien ha apuntado que para su madre el reconocimiento supone también una distinción para sus compañeros que, desde una posición "humilde", impulsaron su labor.

Tras el indulto de su marido, en 1957 regresaron del exilio y se trasladaron al madrileño barrio de Carabanchel, donde continuaron ambos su actividad política y sindical clandestina. Durante esta época, Josefina Samper impulsó la creación en 1965 del Movimiento Democrático de Mujeres, germen del actual movimiento feminista, y centrado entonces en la ayuda a los presos políticos y la lucha por lograr mejoras en sus condiciones de vida.

En noviembre de 1975, el rey Juan Carlos I concedió el indulto a los presos que habían sido encarcelados por el denominado 'Proceso 1001', entre ellos Marcelino Camacho. Josefina Samper y su marido emprendieron así una nueva vida fuera de la clandestinidad que les permitió reavivar la lucha política y sindical, un compromiso que ella ha mantenido vivo incluso tras la muerte de su esposo en octubre de 2010.

Josefina Samper se ha erigido en transmisora de la memoria y la voz de su marido, sobre cuya obra y trayectoria ha ofrecido numerosas charlas para concienciar a las nuevas generaciones de la importancia de la lucha por los derechos de los trabajadores.

Este legado también ha sido recogido por su hija, quien este próximo sábado estará en Almería en la VI Fiesta PCA Almería en la que, entre otros actos, se inaugurará una calle con el nombre de Marcelino Camacho en el Barrio Alto, y se presentarán las memorias del sindicalista.