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Comienzan a buscar planetas similares a la Tierra desde Calar Alto

El telescopio de 3,5 metros del Observatorio de Calar Alto.
El telescopio de 3,5 metros del Observatorio de Calar Alto. / IDEAL
  • A día de hoy se han detectado más de dos mil planetas fuera del sistema solar, casi todos ellos hostiles para el desarrollo de vida debido a su tamaño o a la extrema proximidad a su estrella

Un consorcio de once instituciones en el que participan, entre otros, el Instituto de Ciencias del Espacio (IEEC-CSIC) de Barcelona y el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ha desarrollado el proyecto CARMENES para buscar planetas habitables fuera del sistema solar con agua líquida.

Según ha informado el IEEC, tras cinco años de desarrollo y superada la fase de pruebas, el instrumento buscador de exoplanetas está a punto para buscar una segunda Tierra desde el telescopio de 3,5 metros del Observatorio de Calar Alto (MPG/CSIC), en Almería.

El Instituto de Ciencias del Espacio de Barcelona ha sido el responsable de preparar y explotar científicamente el proyecto, en el que participan instituciones alemanas y españolas, y ha creado el "cerebro" de CARMENES y el software que selecciona la estrella óptima para observar en cada momento.

Según han explicado los científicos del IEEC, a día de hoy se han detectado más de dos mil planetas fuera del sistema solar, casi todos ellos hostiles para el desarrollo de vida debido a su tamaño o a la extrema proximidad a su estrella.

Los planetas, al girar en torno a su estrella, producen en ella ligeros movimientos oscilatorios que, si se miden con la precisión adecuada, desvelan la existencia de esos planetas.

Sin embargo, la búsqueda de planetas de tipo terrestre en torno a estrellas similares al Sol resulta compleja porque las oscilaciones son tan pequeñas que no se pueden detectar con la tecnología actual.

"Por eso buscaremos planetas en torno a enanas rojas (o enanas M), estrellas más pequeñas que ofrecen las condiciones para la existencia de agua líquida en órbitas cercanas y en las que sí podemos detectar las oscilaciones producidas por planetas similares al nuestro", ha explicado Andreas Quirrenbach, investigador de la Universidad de Heidelberg, que encabeza el proyecto.

"Las enanas rojas son mucho más frías y rojizas que el Sol, de modo que teníamos que observar tanto en el visible como en el infrarrojo, lo que constituye una de las fortalezas de CARMENES: ningún otro instrumento del mundo puede hacer esto", ha apuntado Pedro Amado, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), que colidera el proyecto.

Por su parte, el Instituto de Ciencias del Espacio de Barcelona es el responsable de la preparación y explotación científica a través de la figura del Científico del Proyecto, Ignasi Ribas.

"Lideramos la selección de las estrellas que se observarán, la recogida de toda la información necesaria para garantizar la precisión y el análisis de los datos clave para descubrir planetas habitables", ha precisado Ribas.

Más allá del rol científico, el ICE (IEEC-CSIC) "también ha construido el Instrument Control System (ICS), el "cerebro" de CARMENES, que centraliza todos los subsistemas para controlar el funcionamiento, prestaciones y entorno adecuados, asegurando una operación robusta", ha señalado Josep Colomé, gestor y responsable técnico del proyecto.

Además, también ha realizado el programador de observaciones (scheduler), un software complejo que tiene en cuenta un gran número de variables (propiedades de los objetos, priorización, información del entorno) para escoger qué estrella es la óptima para observar en cada momento.

Dadas las características y la importancia científica del proyecto, el Observatorio de Calar Alto, dependiente de la Sociedad Max Planck y del CSIC, ha garantizado un mínimo de seiscientas noches de observación en el mayor de sus telescopios para el consorcio CARMENES, una dedicación poco habitual en grandes instalaciones astronómicas.

"Con CARMENES en funcionamiento, Calar Alto se convertirá en una referencia internacional en la búsqueda de planetas de tipo terrestre y se situará en la vanguardia de la instrumentación astronómica", ha subrayado Jesús Aceituno, vicedirector del Observatorio.

CARMENES observará estrellas situadas a centenares de billones de kilómetros y será capaz de medir variaciones en su velocidad de movimiento de tan solo 4 km/h, que es equivalente a la velocidad de una persona que pasea.

En España participan, además del IEEC-CSIC, el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), que ha desarrollado el canal infrarrojo, la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA).