El documento más antiguo que se conserva en Porcuna, restaurado

Imagen del documento restaurado./E. P.
Imagen del documento restaurado. / E. P.

Data de 1518 y volvió al municipio el año pasado tras ser subastado en Londres

EUROPA PRESSPorcuna

El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IPHA) ha restaurado el documento más antiguo que se conserva en el Archivo Municipal de Porcuna. Datado en 1518, volvió al municipio el año pasado tras ser subastado en Londres.

Se trata, en concreto, de la 'Carta de Ejecutoria de Hidalguía de la familia Mazuelos de la villa de Porcuna' y tiene su origen en el pleito de reconocimiento de hidalguía interpuesto por los hermanos Hernando y Pedro de Mazuelos en 1516.

El documento, inscrito como Bien de Interés Cultura en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de Andalucía, está fechado en febrero de 1518 por la Chancillería de Granada. Recoge los principales hitos del proceso judicial, iniciándose con la remisión de la carta de emplazamiento a las dos partes y posterior carta de provisión al concejo de Porcuna para que declarase si tenía por hidalgos o por pecheros a los hermanos Mazuelos.

Fue adquirido por unos 2.500 euros en la subasta celebrada el 3 de julio de 2018 en Londres. Poco antes, el Ayuntamiento había tenido conocimiento de la venta y activó un protocolo para recuperarlo. Para ello, contó con la colaboración para representar sus intereses del porcunense afincado en la capital británica José Antonio Pérez Burgos, quien finalmente lo donó al pueblo de Porcuna.

La carta llegó a finales de agosto a la localidad y fue depositada en el Archivo Municipal, donde permaneció hasta que en octubre fue trasladada al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, en Sevilla, para su intervención, según precisa en su web, consultada por Europa Press, este organismo de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico.

El objetivo era frenar el deterioro de sus elementos constituyentes y otros problemas derivados del envejecimiento natural de los materiales del documento. Y es que, «presentaba un estado de conservación grave por haber perdido gran parte de su contenido hídrico», lo que provocaba su «fragilidad».

Además, «el mal uso, manipulaciones inadecuadas, instalaciones defectuosas y exposiciones a condiciones ambientales perjudiciales a lo largo de toda su historia« habían hecho que se agravaran las alteraciones.

De este modo, el fin primordial pasaba por la conservación del bien patrimonial para su perdurabilidad en el tiempo en las mejores condiciones posibles. «La intervención se ha centrado en la actuación total sobre el cuaderno completo y se divide en la aplicación de diversos tratamientos en el soporte, los elementos de validación y el montaje«, ha explicado el IPHA una vez finalizado este trabajo.