Noche de miedo para Rober en Granada

Dos autobuses acabaron Halloween con varias lunas rotas tras recibir el impacto de piedras | Policías uniformados y de paisano vigilan las zonas más conflictivas para los autobuses de la capital

Noche de miedo para Rober en Granada
RAMÓN L. PÉREZ
Diego Quero
DIEGO QUEROGRANADA

Lluvia, mal tiempo, y encima pedradas contra los autobuses. La noche de Halloween fue especialmente terrorífica para varios conductores de Rober, concretamente para los que cubrían la línea N5 y N8, las dos en la Zona Norte de la capital. Los mayores incidentes se produjeron en la calle Merced Alta y en la zona de la Jefatura Provincial de Tráfico. Fueron varios vehículos los que resultaron afectados por el lanzamiento de piedras, caramelos, naranjas y huevos. Dos cristales de uno de los autobuses quedaron hechos añicos por los impactos de las piedras. En otras zonas de la capital y el área metropolitana también se registraron incidencias, aunque de menor gravedad. Fue en Camino de Ronda, la zona de Villarejo y cerca de Cenes de la Vega donde los autobuses fueron objetivo de varios individuos, que no encontraron otra forma de divertirse. Todo un festín vandálico y un buen susto para los conductores de los autobuses, que inmediatamente pidieron ayuda a la central de Rober y se activó el protocolo de seguridad en el que se contempla qué hacer en estos casos. Policía Local y Policía Nacional escoltaron desde ese momento a los autobuses que lo pidieron. Esta vez también se ha querido ir más allá de la escolta protagonizada por los coches de policía y se ha integrado a agentes de paisano en la vigilancia.

Es la enésima vez que los autobuses de la ciudad están en el punto de mira de los vándalos. De hecho, la festividad de Halloween es desde hace años una fecha que da miedo a muchos conductores de autobús. Lo que cambia de un año a otro es el grado de violencia que ejercen algunos individuos, que ponen en su punto de mira no sólo a los autobuses en sí, sino también a quien conduce el vehículo y a los clientes que en ese momento viajan dentro y que se pueden resultar heridos.

Los conductores tienen miedo y se quejan de que el vandalismo contra los autobuses es un mal que no cesa, algo que en la noche de Halloween se suele acentuar. Desde el Comité de Empresa de Rober aseguraron que este año al caer el festivo en jueves y ser puente para muchos, los actos vandálicos podrían ir a mayores en estos días. José Manuel Roldán es el presidente del Comité de Empresa de autobuses Rober. Cree que los ataques a los vehículos son «inevitables». «Van a por nosotros», lamenta. Roldán explicó ayer la dificultad de protegerlos, ya que son un objetivo en movimiento y son muchos autobuses, por lo darles una cobertura total es muy difícil para cualquier cuerpo de seguridad, por cuantioso que sea este. «Esto hace tiempo que dejó de ser una broma. El lanzamiento de un huevo puede tener gracia, pero la rotura de lunas ya es algo muy serio», dijo José Manuel Roldán. El presidente del Comité de Empresa no sólo teme por la integridad de sus compañeros de profesión, sino por los pasajeros del autobús, que en situaciones como las de la noche del 31 se pueden ver gravemente afectadas, como ya ha ocurrido en otras ocasiones.

Protocolo activo

La reincidencia y gravedad de estos casos hizo que en febrero de 2016 se estableciera un protocolo de seguridad para actuar siempre de la misma manera en estos casos. La gota que colmó el vaso entonces fue el disparo a un conductor con una escopeta de aire comprimido. Un hecho que marcó un antes y un después en estos casos. El presidente del Comité de Empresa celebra que exista este protocolo de actuación: «Nos dio mucha tranquilidad ir escoltados por la Policía Local y Nacional, aunque sabemos que es muy difícil cubrir la ciudad entera». Además de ser imposible que los agentes estén presentes en todos los recorridos, José Manuel Roldán también asume que al ser un objetivo que están en constante movimiento, es muy difícil darles una cobertura completa. Incluso el presidente del Comité de Empresa va más allá de la seguridad, asegurando que la prevención de este tipo de sucesos pasan fundamentalmente por la educación, factor fundamental si los actos vandálicos están protagonizados por menores de edad.

Lanzar objetos al autobús, una 'tradición' que cumple cuatro años

Los conductores de Rober pueden encontrarse cualquier día con algún sobresalto, pero saben que Halloween es desde hace cuatro años una fecha crítica para poder desempeñar su trabajo con normalidad. Policía Local y Policía Nacional colaboran desde 2016 para que los autobuses puedan circular sin problemas durante la noche del 31 de octubre. En 2015 los vándalos rompieron varias lunas de un vehículo de Rober, aunque no provocaron heridos. En 2016 y 2017 las gamberradas se habían limitado al lanzamiento de huevos.

Por su parte, desde la Policía Local de Granada subrayaron que desde la misma noche del 31 los agentes han hecho lo posible para que no vuelva a producirse un acto vandálico en la Zona Norte. Jacinto Sánchez, portavoz de la Policía Local de Granada, aseguró que se ha puesto un especial enfásis en que estos sucesos no ocurran más. «Se está haciendo un seguimiento exhaustivo del tema, a ver si podemos descubrir a los responsables de estos hechos», explicó Sánchez. El portavoz de la Policía Local de la capital también subrayó el esfuerzo que se está haciendo tanto con agentes uniformados como con personal de paisano. «No se descarta que haya agentes dentro de los autobuses de las líneas más problemáticas con el fin de poder acabar con esto», sostuvo Sánchez.

El Ayuntamiento de Granada espera poder calmar así la situación en la Zona Norte. Fuentes de Movilidad aseguraron ayer a IDEAL que durante la noche del día 1 se tuvieron que desviar algunas líneas como la N5, N6, N8 y N9, todas con trayectos en la misma zona de la ciudad, provocando un contratiempo para muchos usuarios.Además, confirmaron que se lanzaron varios huevos a los autobuses, a pesar de que la fiesta de Halloween ya acabó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos