La cantada de Julio Iglesias con el Granada

La esposa del cantante no se calla mientras el recuerdo de sus fallos como portero planean Los Cármenes | Antonio Lasso, histórico granadinista, recuerda lo que sucedía una tarde de fútbol en la ciudad de la Alhambra en la década de los años sesenta

La crónica que menciona la cantada de Julio Iglesias se titula 'El recreativo, eliminado por el Madrid sin merecerlo (2-1)./R. I.
La crónica que menciona la cantada de Julio Iglesias se titula 'El recreativo, eliminado por el Madrid sin merecerlo (2-1). / R. I.
Javier F. Barrera
JAVIER F. BARRERA

Hay personajes en este país que copan el papel cuché. Julio Iglesias es uno de ellos. La última vez que ha arrasado en los quioscos es por unas declaraciones de su mujer, Miranda, en las que «ya no se calla», como titula este periódico hace unas semanas. Toca hablar de infidelidades. Tema siempre jugoso en extremo. Veamos, relata con su fina pluma la compañera Arantza Furundarena:«Miranda ya no se calla. La mujer de Julio Iglesias pone en duda el romance de Makoke con su marido. «'No me suena y conozco a todas las que han sido importantes para él'», son los titulares destacados.

Sigamos con los cotilleos: «¿Makoke, Makoke? A Miranda Rijnsburger ese extraño nombre de mujer no le suena a nada, salvo quizás a 'my keuken', 'mi cocina' en holandés. Con elegante desdén, la mujer de Julio Iglesias aclara en la revista '¡Hola!' que ella jamás había oído hablar de nadie llamado así».

«Pero no puede negar que desde hace unas semanas el sonoro Makoke repiquetea como un martillo remachando un clavo, tan punzante como la revelación de un antiguo romance entre Julio y la exmujer de Kiko Matamoros... Con una capacidad para el silencio digna de un lama tibetano, Miranda podría haber permanecido callada, como acostumbra. Pero, a sus 53 años, tal vez ha decidido que ya va siendo hora de hacerse oír y, desde su paraíso privado de Punta Cana, se ha puesto a opinar por su cuenta sobre la trayectoria sentimental de su promiscuo marido».

Julio Iglesias en las redes de la portería. Antonio Lasso, directivo histórico del Granada CF y Miranda y sus polémicas declaraciones. / Alfredo Aguilar y R. I.

¡Ay el corazón corazón! Toda una vida con Julio Iglesias en portada y la vida sigue igual. Pero lo que poca gente conoce o recuerda es que el gran Julio Iglesias, el cantante insigne, el amante bandido que se precia de haberse acostado con más de tres mil mujeres, lo que suponen mil más que el mismísimo Jack Nicholson, también protagonizó en su día las páginas de la sección de Deportes.

Y así lo recogió el periódico IDEAL en su día y lo recordó también el compañero Sergio Yepes con un titular envidiable:'Cuando Julio Iglesias cantó ante el Granada', que refleja el momento en que nuestro artista latino con más discos vendidos jugó –era la década de los años sesenta–, tres duelos frente al filial del Granada CF, el Recreativo. Fueron tres partidos de la Copa de Aficionados y en el último falló de manera estrepitosa, lo que pudo costarle muy caro al Real Madrid, que pese a la actuación de Julio Iglesias en la meta, logró clasificarse.

El compañero Sergio Yepes lo recoge en su genial artículo de la siguiente forma:«En 1966 con motivo de la ida de los cuartos de aquella competición, el equipo que hoy es conocido como Real Madrid C compareció en un viejo Los Cármenes repleto aquel 5 de junio de 1966. En el empate a uno entonces cosechado el ahora afamado artista no tendría trascendencia ya que la meta blanca la ocupó Entrena. Ahora bien, su turno llegaría en la matinal del 13 de junio, y ya en el Santiago Bernabéu». Yprosigue:«Porque aunque lo cierto es que el Madrid encarriló la eliminatoria en el minuto 7 con un tanto de Aparicio, en el 64 una fallida intervención del hoy ídolo de masas le metió en un buen lío.

La agencia 'Logos', que es quien entonces escribió la crónica de IDEAL, lo resumió así: «Tras un avance, Pedro aprovechó una salida en falso del portero madridista para bombearle hábilmente el balón por encima y sin que el defensa diestro pudiera hacer nada por evitar el tanto». Una cantada de Julio Iglesias campeontato.

Toda una vida

Pocas personas recuerdan de primera mano esta serie de partidos, por la sencilla razón de que nadie conocía entonces al afamado Julio Iglesias. Efectivamente, Antonio Lasso, sí recuerda los partidos, aunque nada de aquel portero madridista. Con sus 84 años de hoy tan bien llevados Antonio Lasso cumplía los 32 en 1966 . Relata ahora que su afición al fútbol le llega «porque Millán, el futbolista internacional del Granada C.F., vivía en la misma calle y me he criado con toda esa familia». Además, añade, «a una barbería debajo de casa llegó otro futbolista, Manolo Cuerva, que trabajaba ahí y era también futbolista del Recreativo, el filial».

Actuación de Julio Iglesias en el Palacio de Congresos de Granada en el año 2002. / González Molero

Todo eran señales:«Empecé a ser socio del Granada C. F. desde los años cuarenta, luego fui delegado de la Federación de Fútbol» y en aquellos años de la década de los sesenta, un partido en Los Cármenes «era una fiesta». Para empezar, «casi todos los futbolistas de aquella época eran amigos míos». pero se da la circunstancia que en 1966 sucedieron cosas increíbles:«Ascendimos a Primera División y durante toda esa época el campo estaba lleno y todo era ilusión». Ya decimos, increíbles, «En 1996 subió, esa temporada bajó y al siguiente volvió a subir. Y ese año el autocar no podía andar. Tardó tres o cuatro horas para ir hasta la Virgen de las Angustias».

Una tarde de fútbol

La jornada futbolera era diferente:«Los lunes no había fútbol, ni el sábado. Los partidos se jugaban los domingos después de comer. La tele todavía no funcionaba, estaba empezando. Así que todos íbamos al fútbol. En Granada esos años en Primera los disfrutamos más que nunca. Se llenaba Los Cármenes y había que poner una grada supletoria».

«Ya te digo, prosigue, que el ambiente era magnífico. Si jugaba el Málaga venía medio Málaga, y devolvíamos visita. Cuando ascendió el Granada a Primera estábamos media Granada en Málaga, porque eran horarios muy buenos, a las cinco de la tarde, y daba tiempo a bajar, comer, ver el partido y subir tranquilamente por la tarde»..

La temporada del 65-66, queda claro, al recuerda al dedillo. El intríngulis es si recuerda al portero de fútbol que tornó en estrella de la canción ligera. «No. No recuerdo a Julio Iglesias porque entonces no era conocido como lo es ahora. Estamos hablando de gente 'antes de', cuando estaba empezando, que no era nada. Era portero suplente y muy malo. Como portero no llegó a nada», fulmina.