Unidas Podemos, al rescate

La campaña de esta candidatura se basa en todo tipo de mensajes sociales, lejos del ruido electoral, que parecen perderse entre porcentajes de encuestas, datos macroeconómicos y propuestas de relumbrón

Los candidatos de Unidas Podemos, en el Puerto de Motril. / Javier Martín
Javier F. Barrera
JAVIER F. BARRERAGranada

Buscan El Dorado. La comitiva de Unidas Podemos ha bajado a Motril un día gris, inhóspito, entre un Viernes Santo y un Domingo de Resurrección en el que las ciudades dormitan a lo largo de toda España. Y Motril no es una excepción.

El Dorado además de una utopía mágica, un deseo inalcanzable, es un antiguo restaurante de pescaíto de mucho renombre que ahora, cosas del crecimiento del Puerto motrileño y de la globalización, sirve comida entre marroquí y mexicana. Un horror o un paraíso según se mire.

Y en El Dorado están sentados en la terraza, la Costa Tropical sigue siendo la Costa Tropical, los responsables y candidatos de Unidas Podemos con un par de representantes de los movimientos sociales motrileños. Esos grupos de acción y denuncia fuera de los límites del debate, cuando sus objetivos son hacer mejor la Humanidad. Ser fuerte con los fuertes para poder ser luego débiles con los debiles.

Pintas, lo que se dice pintas, tienen. Gorras, barbas, pañuelos, vaqueros. nada de chaquetas, camisas, mocasines o –por dios–, corbatas. Ni siquiera llevan gafas de sol. Terminan la reunión y se desplazan hacia el CATE (Centro de Atención Temporal a Extranjeros). Hay un aire del todo melancólico en esta mañana de gaviotas y redes sobre las dársenas.

En la lonja de Motril

El bar de la Lonja está como siempre, ajeno a campañas y mareas, y sirve a las diez de la mañana tercios de Alhambra a tutiplén. Los hombres de la mar también lo son de cerveza. La tapa son un par de sardinas a la plancha con un zoquete de pan. Están jugosas y abren el apetito.

El aire –esta es la campaña electoral del aire, del viento y las nubes–, marca el paseo por los muelles del Puerto de Motril. Al fondo, de intenso color butano, descansa el buque de rescate de Salvamento Marítimo, un compendio de historias de vida y muerte con nombres de migrantes. Junto a él, en tierra firme, el CATE.

La comitiva de Unidas Podemos denunció el CATE (Centro de Atención Temporal de extranjeros) del Puerto de Motril. / Javier Martín

Un Centro de Atención Temporal a Extranjeros que tiene de todo menos temporalidad, porque su inconsistencia, la denuncia de los candidatos de Unidas Podemos, es la que le lleva a convertirse en un 'no-lugar', un espacio en el mundo en el que las personas son despojadas de sus derechos.

Por eso Neyva Molina, candidata número 2 al Congreso de los Diputados; y José Ismael Criado, cabeza de lista al Senado, se encaraman al edificio destinado a CATE, un horror que en algún día fue blanco y ahora aparece desconchado y con humedades de esas que entristecen el alma.

«Escribir la historia»

Neyva Molina, candidata número 2 al Congreso de los Diputados, declaró que «venimos a Motril a seguir escribiendo la historia, para hablar de nuestro programa electoral que es nuestro compromiso con la ciudadanía, de nuestro horizonte verde, de nuestro horizonte morado y de nuestro horizonte social».

José Ismael Criado, cabeza de lista al Senado, afirmó que el motivo de acudir a Motril es el de «defender los intereses de la costa granadina, una comarca tan importante para la provincia, como son la agricultura, la hostelería o el turismo de calidad».

Se asoman por las ventanas y otean el interior. Sus caras son un poema. Les gusta pisar la terrible realidad y se aprestan a denunciarla. Con voz alta. Al rescate de los derechos y las libertades.