Gabriel H. Walta, de Los Vengadores a las estrellas: «La Visión del Eisner nació en Granada»

El granadino -por decisión- vive un momento profesional brillante. Tras ganar el premio más prestigioso del mundo del cómic, trabaja en una historia con uno de los guionistas más reputados del gremio y sigue de cerca el estreno de Endgame y la serie de Visión y Wanda para Disney Plus

Gabriel H. Walta, con el primero número de 'La Visión', el cómic con el que ganó el Eisner/RAMÓN L. PÉREZ
Gabriel H. Walta, con el primero número de 'La Visión', el cómic con el que ganó el Eisner / RAMÓN L. PÉREZ
José E. Cabrero
JOSÉ E. CABREROGranada

Gabriel H. Walta (Melilla, 1973) araña el papel con elegancia, como si fuera la primera vez. Las líneas valientes del portaminas vencen al blanco, del que empieza a surgir una idea. Su cerebro está dividido en dos tareas simultáneas: hablar y dibujar. Uno no sabía decir cuál aprendió primero. Hace dos años ganó el Eisner por su cómic sobre 'La Visión', el androide de Los Vengadores. La serie, el 'American Beauty' de Marvel, es una maravilla que el 'The New York Times' calificó como «obra maestra». Una reinvención del personaje que tiene su eco en la versión cinematográfica y, la tendrá, en la serie que ya prepara Disney Plus.

El talento de Walta, granadino por decisión, es un canto a la rareza. Una voz original. Un reto constante a las suposiciones, a los prejuicios, a la convención. Tras ofrecerle un papel, le pregunto que cuándo quiere dibujar, antes, durante o después de la entrevista. «Durante, que es más natural». Y empezamos.

Un principio Vocación, historias y arte

R. L. P.

-¿Por qué empezaste a dibujar?

-No hay un momento en el que no dibujara. En mi casa todos dibujábamos. Tengo libretas de cuando era niño en las que firmaba 'Gabriel Hernández, dibujante de cómics'. Es lo que siempre quise hacer.

-¿Y te gustaría escribir tu propia historia?

-La gente asume que, en los tebeos, el dibujante hace lo que le dice el escritor. Cuando eres dibujante de tebeos, en realidad, lo que estás haciendo es narrar. Incluso aunque no escribas una palabra, la principal ocupación de un dibujante de tebeos es, o deberías ser, contar la historia. Si te interesa el cómic, como profesión, es porque te interesa contar historias. Todos los que dibujamos tebeos tenemos la vocación de contar historias.

-Contar historias, ¿tiene un poder?

-Creo que estructuramos nuestra realidad con historias, de la misma forma que el pensamiento tiene una estructura verbal. Cada pregunta que me hagas la voy a responder como una historia. Y tú lo vas a estructurar como una historia, con un principio, un desarrollo y un final. Las historias son la forma que tenemos de explicarnos la realidad.

«Todos los que dibujamos tebeos tenemos la vocación de contar historias»

-Aunque tu primera profesión fue pintor, ¿no?

-Cuando la gente ve que tras hacer Bellas Artes me dediqué a la pintura antes que al cómic, supone que soy un pintor reconvertido a dibujante de cómic. En realidad es al revés. Hasta entrar en la carrera no había pintado nunca un cuadro. Es cierto que me gustó mucho, al mismo nivel. Lo que pasó es que encontré una salida profesional más sencilla, algo que puede sonar surrealista teniendo en cuenta como está hoy el panorama, pero cuando salimos de la facultad, en 1996, en Granada había bastantes galerías y los pintores jóvenes podían más o menos mantenerse. Era la salida más sencilla. Cuando regresé al cómic incorporé las técnicas de la pintura de forma natural. La pintura y el cómic se pueden potenciar el uno al otro.

-¿Sigues pintando?

-Un cuadro al año, porque insisto.

-Y todo sin salir de casa.

-Esta profesión, lo bueno y lo malo que tiene es que la desarrollamos en casa. Estoy mucho. Eso me ha permitido cuidar de mi hija cuando estaba recién nacida y dibujar al mismo tiempo. Para mí, mi familia es lo más importante de mi vida.

«Para mí, mi familia es lo más importante de mi vida»

-¿Hay más artistas en casa?

-Mi mujer no se dedica a esto, pero lo tiene muy presente. Es de las personas que conozco que mejor vista tiene para el arte y, en particular, para las cosas que yo hago. Conocí a mi mujer porque su hermana era compañera de Bellas Artes. De hecho, mi cuñada y mi concuñado son compañeros de la carrera.

-¿Y tus hijas?

-La mayor, de 19, dibuja muy bien, pero es muy perfeccionista. Ha optado por la ciencia y está estudiando Física y Matemáticas. Y a la chica, de 14, le encanta, no ha dejado nunca de dibujar. Dibuja mucho mejor de lo que yo dibujaba a su edad. Tiene muchísimo talento, la verdad.

Un desarrollo Marvel y La Visión
R. L. P.

Gabriel H. Walta es el granadino más vinculado a Marvel. Además de participar en varias series de Los Vengadores, ha dibujado a Magneto, al Doctor Extraño, a los X-Men... Aunque, como él dice, lo suyo con el cómic, en realidad, está más en otra línea. Quizás, ese Walta de 'El Velo' y 'El Bosque de los Suicidas', los tebeos que hizo con el guionista malagueño El Torres, «un buen amigo».

Mientras, el papel sobre el que dibuja ya tiene poco de blanco. El portaminas ha completado un esbozo de una imponente y carismática torre. A su lado, un ser empieza a sobrevolar los cielos de Granada...

-Siempre has tenido el tebeo en la cabeza. Pero no es el cómic de superhéroes el que tenías en mente, lo tuyo es un canto a la rareza.

-Totalmente. Si yo me entrevisté con un editor de Marvel fue porque vino a Granada. Yo nunca había buscado a Marvel porque pensaba que era perder mi tiempo y el suyo. Yo había leído muchos tebeos de superhéroes, pero mis intereses se fueron hacia otro sitio, otro tipo de historias, otro tipo de dibujo, incluso. Nunca me vi a mí mismo trabajando para Marvel y entré porque al editor que vino a Granada le gustó mi estilo. En mi portafolios no había ni un solo superhéroe.

«Si yo me entrevisté con un editor de Marvel fue porque vino a Granada. Yo nunca la había buscado porque pensaba que era perder mi tiempo y el suyo»

-Esa es la genialidad, creo. Una vuelta de tuerca...

-Que a ese editor de Marvel le gustaran mis dibujos reafirmó que mi estilo tenía cabida. Descubrí que no tenía que estar continuamente justificándome por no hacer suficientes escenas de acción, por no hacer los personajes suficientemente fuertes, a las mujeres suficientemente despampanantes... Me dio la confianza de hacer las historias como yo quisiera. Hacer historias de superhéroes contadas de otra manera es lo que me consiguió mi sitio en la industria. La Visión, que es el tebeo que más relevancia ha tenido de mi trabajo, me lo encargaron por mi estilo de narración. De hecho, me encargaron el proyecto y luego buscaron al guionista, cuando suele ser al contrario. Buscaron una historia que se adaptaba a mí y un guionista que se pudiera adaptar a mi estilo. Da idea de hasta qué punto en Marvel respetaban mi estilo.

-Dice bueno de Marvel.

-Sí, por supuesto. Siempre me han dado historias en las esquinas del universo superheróico. Eso es lo que yo siempre he querido. Nunca he querido la colección más señera de Los Vengadores o los X-Men, prefiero algo en lo que tenga más libertad. Hay un número de La Visión, el 10, que es de mis preferidos, en el que el guionista me preguntó «¿te importa que no salgan de la casa? Va a ser un tebeo de superhéroes sin una sola pelea». Yo encantado. Me dijo que si eso mismo se lo pide a otro dibujante, va su casa y le pega con el guion en la cabeza, porque es lo contrario de lo que a muchos dibujantes les gusta hacer.

-¿Todos tus trabajos los has hecho en Granada?

-Desde que vine a estudiar no me he movido de Granada.

-¿Hay algún guiño a Granada en tus cómics?

-Sí, sí. En un número de los 'Astonishing X-men', por ejemplo, uno de los personajes hace un viaje por el mundo para desarrollar su vocación artística. La hice dibujando La Alhambra desde el mirador de San Nicolás.

-¿Cómo vives toda la locura Marvel en el cine y la televisión?

-Como aficionado a los tebeos, me gusta ver cómo historias que pensaba que estaban marginadas, circunscritas a un círculo pequeño de lectores, adquieren universalidad. A estas alturas, más que ilusión por ver a un personaje en el cine, me gusta ver las películas intentando calificar si son buenas o malas. Se tienen que defender por sí mismas, más allá de que haya tenido vinculación con esos personajes.

La versión cinematográfica y televisiva de La Visión y Wanda
La versión cinematográfica y televisiva de La Visión y Wanda

-Y la serie de La Visión y Wanda, uno de los platos fuertes de la llegada de Disney Plus...

-Hace poco, Kevin Feige, el mandamás de Marvel, dio luz verde a la serie de Visión y Wanda. Ya sabíamos que Paul Bettany, el actor que interpreta a Visión, había leído nuestro cómic y que le había enganchado. Pero el año pasado, en Gijón, un periodista de El Mundo me dijo que fue Feige el que le dio el tebeo a Bettany. Cualquier persona que vaya a asumir la historia de la Visión va a tener en cuenta lo que hemos hecho nosotros. Es cierto que al ser el romance con Wanda y no con Virginia, su esposa en el cómic, los parámetros cambiarán. Pero tengo la certeza de que el mandamás de Marvel se lo dio al actor que lo encarna, como diciendo que eso importa. De hecho, están preparando en Netflix una serie de un cómic de Mark Millar, Jupiter Legacy, y los guionistas se hicieron una foto durante la tormenta de ideas. Entre el material que había en la mesa estaban los dos volúmenes de La Visión. Si en una serie que no tiene nada que ver la tienen en cuenta, ¿cómo no la va a tener Marvel? En todo caso, no participo en el proceso. Son conjeturas. Tendré que esperarme a que la estrenen en Disney Plus, como todos los demás (ríe).

-La Visión que ganó el Eisner, su versión más moderna, ¿nació en Granada?

-La Visión tiene muchas historias, pero el hecho de ponerle traje y corbata, de darle una familia... sí, por supuesto, La Visión moderna nació de Granada. Esa Visión no existía hasta salir de mi cuaderno. Sólo me dijeron que tenía que tener la piel roja y una gema en la cabeza.

-¿Terminó gustándote el personaje de La Visión?

-La Visión no me gustaba. Todavía hoy creo que La Visión es el personaje que menos me gusta de mi serie. Para mí, el protagonista es la esposa, que tiene unos conflictos mucho más interesantes. Quiero decir, que más que interés por un personaje, tengo interés por las historias.

-¿Irás al estreno de Vengadores: Endgame?

-No creo que vaya el primer fin de semana. La última tampoco fue de mis preferidas. Me pasa como con las historias que me gusta dibujar. Prefiero historias más pequeñas, algo más pegado al suelo, como Soldado de Invierno. Creo que es la mejor película, usa muy bien el personaje. El hecho de que defienda al país sin tener en cuenta a sus dirigentes, es la biblia del Capitán.

-Por cierto, se están exponiendo tus originales de La Visión en Madrid.

-Hay 115 páginas originales y portadas. Ha quedado una exposición estupenda, en 'El arte del cómic'. Es lo bueno de trabajar en papel, que todavía hay un original... Aunque tengo que decir que para mí el original del tebeo es el tebeo. Es lo que me gusta precisamente, en comparación con la pintura, que la compraba una persona y se quedaba en su salón. Lo bueno de los tebeos es que pueden llegar a más gente.

Un desarrollo nuevo Sentient

El mundo interior de Walta requiere de nuevos universos. Impulsado por el chasquido de Thanos, ahora mismo viaja por el espacio en un proyecto apasionante que verá la luz el próximo verano. Hablamos de 'Sentient', la obra que desarrolla junto al prestigioso guionista Jeff Lemire (Flashpoint, Liga de la Justicia, Batman, Ojo de Halcón, El Viejo Logan, Black Hammer...).

Ha dejado el portaminas, ahora trabaja con un bolígrafo de punta fina. Ya ha entintado la piedra de la torre inacabada de la Catedral de Granada. Ahora trabaja sobre La Visión, que ondea su capa al viento.

-¿Sigues vinculado a Marvel?

-Hago trabajos eventuales, pero ya no tengo contrato en exclusiva. Me lo ofrecieron, pero pensé que era el momento de probar otras cosas.

-¿Otras cosas?

-Antes de acabar con Marvel ya tenía el encargo de lo que estoy haciendo ahora, con el guionista Jeff Lemire, en una editorial nueva, TKO. Un proyecto que surgió porque me compré Black Hammer, un tebeo de Lemire. Y decidí escribirle por Facebook para decirle que me había gustado mucho. Conforme escribía, él respondió y me dijo sobre la marcha que teníamos que hacer algo juntos, que le encantaba mi trabajo. En una semana me mandó el guion.

-El guion de Sentient. ¿De qué va?

-Por razones que no puedo decir, los niños que van en una nave se quedan sin adultos. La Inteligencia Artificial que rige el sistema operativo de la nave asume el papel de madre para llevar a los niños a buen puerto. Es una historia sencilla, en seis números, autoconclusiva. Me encanta. Lemire me mandó la historia completa desde el principio y he tenido tiempo de preparar los personajes, inventar la nave... inventarlo todo. Es un mundo cerrado en el que todo tiene sentido. Esa previsión me permitió poner detalles al principio que aparecerán al final.

-¿Alguna inspiración?

-Cuando empiezo un proyecto, prefiero leer varias veces la historias antes de empezar a dibujar. Así me formo una idea, una nebulosa del proyecto. No busco referencias concretas que de alguna forma me puedan cortar posibilidades. Prefiero partir de mi propia imaginación.

-Es una historia muy cinematográfica.

-Hay una orden de caza y captura de nuevas ideas. Por el auge de Marvel y por las nuevas plataformas digitales, tipo Netflix. Los tebeos no son nada ajenos a eso. A mí me gusta el medio en sí, creo que hay cosas que sólo se pueden contar con un tebeo. Pero me consta que hay muchos autores creando tebeos como antesala a vender ese proyecto a plataformas digitales. Yo nunca me planteo un tebeo pensando que pueda ser una película.

-TKO, la editorial, es nueva. ¿Qué tiene de particular?

-Han obviado la distribución clásica en EE UU. Allí los tebeos los anuncias con tres meses de antelación y dependiendo de los pedidos se imprimen los tebeos que se han pedido más un 10%. Esa es la distribuidora más común. Mientras que en TKO imprimen y distribuyen, tanto a librerías como a particulares. Se han saltado el paso del distribuidor. Además, la serie, que son seis números, se puede comprar del tirón, imitando el modelo de Netflix en el que tienes la serie entera desde el principio. Ha invertido mucho en nuevos proyectos, dando gran libertad a los artistas. Es una editorial completamente diferente a lo que estaba acostumbrado.

-¿Cuándo saldrá Sentient?

-Saldrá en verano. Son 6 números, 31 páginas el primero, los demás 24. Unas 150 páginas. Tiene la particularidad de que he vuelto a colorear. Las páginas están hechas con acuarela. Quería volver a los tiempos a los que hacía 'El Velo', en los que coloreaba yo, precisamente por recuperar la faceta pictórica.

Un final El talento y el futuro

El dibujo está terminado. Gabriel lo enmarca con unas sencillas líneas y escribe debajo, con una letra peculiar, 'Visiones de Granada'. Y así, oteando el futuro, comparte su visión de la profesión, de esa improvisación que no puede sentir una máquina, de los puntos que ahora recorren su historia como viñetas diseñadas con premeditación. De los retos que están por venir.

-Una nave con Inteligencia Artificial y un androide, Visión... Dicen que la IA podrá crear obras sin necesidad de humanos. ¿Contar historias es un oficio muerto?

-No, en absoluto. Aunque defienda que escribir historias tiene mucho de oficio, el talento sigue siendo indispensable. Cuando ves el menú de Netflix, por ejemplo, hay muchísimas series, de las que intentas ver tres y al final te gusta una. Los algoritmos no pueden tener esa improvisación que no sabes de dónde viene. De hecho, toda la experiencia que voy acumulando la quiero dirigir para alimentar mi intuición. Necesitas esa parte, que el chispazo del principio no tenga explicación.

-¿Cuánto tiempo llevas liado con los tebeos?

-15 años, desde 'El Velo'.

-¿Tienes algún proyecto con El Torres (guionista de 'El Velo')?

-Resulta difícil ajustar agendas. En realidad soy yo el problema, porque un dibujante no puede asumir más de un proyecto al mismo tiempo. En cuanto podamos, tenemos en mente continuar 'El Velo'. Llevamos años intentándolo, pero no encontramos la manera. Lo que sí estamos haciendo es escanear otra vez todas las páginas de 'El Bosque de los Suicidas' porque queremos hacer otra edición. Está agotada y he hecho portadas nuevas. Aunque no sea nuevo, por lo menos hay algo.

-¿Cuál es el momento clave de esos 15 años?

-Realmente, cuando me dan el premio del Injuve, refrendó que servía para esto. El dinero del premio no quería gastarlo en el alquiler o pañales. Siendo un premio institucional, me lo tomé como una beca. Me parecía deshonroso no intentarlo.

R. L. P.

-Desde entonces hasta ahora...

-Me preguntabas por las historias, si tienen poder, si son trascendentes... Con las historias pasa que, cuando las ves a posteriori, colocas las cosas y lo estructuras con un hilo narrativo. Aunque fueran casualidades. El premio fue el paso que me decidió; luego fui a hablar con El Torres, que era amigo de la prima de mi mujer. Entonces conocer a El Torres o incluso a Cristina, la prima de mi mujer, son claves que me hicieron entrar en el mundo del cómic. A nivel popular, entrar en Marvel fue lo que hizo que más gente me conociera, y eso fue gracias a una entrevista en el Salón del Cómic de Granada. Una entrevista a la que casi no fui. En ese salón conocí a un editor que fue durante muchos años mi editor en Marvel. Y ese editor me ofreció hacer 'La Visión', que yo no quería. Pero esa llamada, de ese editor, hizo que me convenciera y, al final, ese tebeo hizo que me conocieran más, que nos dieran el Eisner... Y la historia sigue.

-¿Y para el futuro?

-Me debato si empezar una serie escrita por mí. Tarde o temprano lo haré. Pero ha surgido una propuesta muy interesante de la que todavía no puedo decir nada...

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