La privacidad, dominio público

En Rendición, último Premio Alfaguara, Loriga llama a reflexionar sobre un mundo inmerso en un proceso de cesión de la intimidad en favor de un nuevo bien máximo y supremo: la seguridad

Ray Loriga, escritor. /EFE
Ray Loriga, escritor. / EFE
Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELESAlmería

Pese a que hace más de una década que el país está en guerra, nadie parece conocer cómo va el conflicto, qué ha pasado con los que fueron llamados por la patria a ofrecer sus vidas por lo que el Gobierno había determinado que era el bien común de sus conciudadanos. No se sabe, tan siquiera, quién es el enemigo o quién fue el agresor en primera instancia.

La vida transcurre en una normalidad rara en el ámbito rural. La delación, la condena a la traición –cierta o no– es una amenaza constante hasta que uno de los peores augurios se cumple yel Gobierno ordena la evacuación. Entonces, el protagonista, su esposa y su hijo adoptado Julio, se ven obligados a dejar toda su vida atrás y migrar hacia la ciudad transparente: una especie de jaula de cristal en la que el pudor o el miedo desaparecen y en la que la vigilancia es total. No hay escudos, no hay espacios de reserva. No hay intimidad alguna más allá de la de los propios pensamientos. Y tampoco alternativa, que no sea la de la muerte, a esta nueva sociedad en la que la mentira simplemente no puede existir.

La novela de Ray Loriga (Madrid, 1967), última obra galardonada con el afamado Premio Alfaguara, es en esencia una distopía orwelliana. Pero, a su vez, una invitación a reflexionar sobre algunas de las dinámicas del mundo actual: la hiperobservación (a través de las redes), la de la aceptación de la falta de intimidad como un mal menor o, en el peor de los casos, como una realidad positiva; además de la asunción natural de que de ello se obtiene la seguridad, el nuevo bien común absolutamente irrenunciable.

¿Estamos ya aceptando vivir en una ciudad transparente sin ningún tipo de resistencia? ¿Otorgamos plácido consentimiento a la hiperobservación, a la falta de intimidad personal, a cambio de seguridad o, más aún, sin nada a cambio? ¿Asentimos ante la opción de ser observables sin limitaciones, también observadores, obtengamos o no rédito de ello?

Loriga, que se confiesa un ‘raro’ sin redes sociales, no penaliza esta dinámica, socialmente impuesta. Tampoco nos propone un futuro sin esperanzas, tecnológicamente avanzado pero con un ser humano asediado y dominado por estos avances. No obstante su narración saca a debate un tema de crucial actualidad sobre el que su obra nos permite un balcón de observación y reflexión sosegadas. No sólo por los posibles riesgos de este nuevo fenómeno de aceptación abnegada ante la carencia de intimidad, sino también por la generación de un alud de información que acaba por presumirse como impúdica, pero también como una sustancia indigesta.

Rendición

Rendición Ray Loriga

Ficha técnica

Editorial: Alfaguara

Páginas: 216 páginas, tapa blanda

Precio: 18,90 euros (ebook: 9,99)