ES TIEMPO DE VIAJAR AL SUR... Y QUEDARSE

El sureste andaluz es paso y residencia invernal de más de 200 especies de aves. 100.000 recorren las tierras y el litoral de Jaén, Granada y Almería en su migración postnupcial

Grupos de aves se concentran en Punta Entinas como paso previo a iniciar su migración/J. E. GÓMEZ
Grupos de aves se concentran en Punta Entinas como paso previo a iniciar su migración / J. E. GÓMEZ
JUAN ENRIQUE GÓMEZ y MERCHE S. CALLE

Ocupan la totalidad de las boyas marinas, de las señales de navegación que han quedado en la línea litoral tras el paso del verano. Son charranes patinegros, golondrinas marinas, que las utilizan como atalayas para observar la superficie del mar y descansar de sus vuelos y rapidísimos picados para atrapar peces, que nadan a más de un metro de profundidad. Los charranes patinegros son una de las especies de aves que cada año viajan desde zonas del norte de la península Ibérica, e incluso desde costas más norteñas como las playas de Normandía, para pasar el invierno en las cálidas aguas del litoral de Alborán. Llegan cansados, casi agotados, por un viaje en el que han de sortear obstáculos que parece imposible superar: grandes ciudades, autovías y otros de carácter natural como las grandes montañas, incluida la más alta de la península Ibérica, Sierra Nevada.

Son una de las aproximadamente 200 especies de avifauna que cada año, desde septiembre y a lo largo del mes de octubre, recorren los cielos de las provincias del sureste andaluz, de las provincias de Jaén, Granada y Almería, para llegar hasta los puntos en los que es posible cruzar el mar de Alborán y llegar a su destino final, el continente africano, donde se distribuirán entre las estribaciones del Atlas, e incluso cruzarán el desierto del Sáhara hasta llegar a espacios con grandes sabanas y humedales. Unas especies, sobre todo las grandes aves y las que se denominan planeadoras, como cigüeñas y halcones abejeros, garcetas, garzas reales e imperiales… vuelan hacia Tarifa para cruzar el mar donde la distancia entre costas en más pequeña. Otras aves de porte más pequeño, como golondrinas, vencejos y otros paseriformes, pueden hacerlo por cualquier punto del litoral, son capaces de recorrer los doscientos kilómetros que separan la costa de Almería y Granada de la de Marruecos.

La migración postnupcial, la que se produce para invernar después de haber pasado la primavera y el verano en sus espacios de reproducción, es en la mayoría de los casos un viaje al sur. Aves que habitan en zonas frías buscan lugares más cálidos, incluso con mucho más calor que el de los inviernos del sur de Iberia y llegan hasta más allá del Sáhara, pero en los últimos años se ha incrementado el número de especies y de individuos que deciden no completar sus viajes africanos y se quedan en tierras andaluzas. El ascenso de temperaturas que registra el sur peninsular debido al cambio climático favorece que esas especies puedan mantenerse en estas tierras, sobre todo porque se produce una mayor cantidad de alimento en épocas donde antes no lo había: más insectos por cambios fenológicos en sus ciclos, como adelanto de la eclosión de larvas, a la vez que hay más materia orgánica vegetal para comer.

Observaciones realizadas anualmente dentro de los programas de la Fundación Migres, el sureste andaluz es recorrido por más de 100.000 aves en su paso postnupcial, una quinta parte de las que cruzan a África por el Estrecho. El sureste se ha convertido en una de las autopistas para llegar a Tarifa y también en un buen lugar para quedarse a pasar el invierno, de hecho dos terceras partes de las especies de aves censadas en esta zona se consideran ya invernantes. El Ministerio para la Transición Ecológica, a través de la Fundación Biodiversidad, colabora con los programas Migres, incluso en trabajos específicos como la migración nocturna vista en el círculo de luz lunar. Desde ahora y hasta noviembre, la migración puede observarse en costas y montañas, pero también es tiempo de observar a las que pasarán el invierno en el sur peninsular.

12 aves que llegan y otras 12 que se van
Los avejarucos se marchan

Conoce una docena de especies que viajan hasta el sur de la península Ibérica para quedarse y pasar el invierno en zonas más calidas.

Otras inician su migración para marcharse hacia territorios más fríos, o incluso, algunas de ellas, a zonas aún más cálidas. Han pasado el verano en tierras del sur

Las 12 que vienen y las que van en Waste Magazine fotogalerías, fichas científicas, datos, fotos de las especie

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