EL PARQUE DE LOS 'ÓRGANOS' DE PIEDRA

Entre Andalucía y Castilla, los cerros de afiladas aristas de Despeñaperros levantan la última frontera. Un territorio de agrestes barrancos y desfiladeros donde aún se oye el aullido de los lobos, acechan los linces y vuelan los quebrantahuesos

Rocas de cuarcita punteadas de líquenes amarillos crean paredes verticales en el Monumento Natural Los Órganos de Depeñaperrosr/J. E. GÓMEZ
Rocas de cuarcita punteadas de líquenes amarillos crean paredes verticales en el Monumento Natural Los Órganos de Depeñaperrosr / J. E. GÓMEZ
JUAN ENRIQUE GÓMEZ y MERCHE S. CALLE

En las vaguadas, bajo los ricos calcáreos punteados de líquenes amarillos y rojos, es posible percibir el movimiento de un pequeño grupo de grandes mamíferos carnívoros de colores grises y ocres, rojizos y negros, son parte de la escasísima población de lobo ibérico que aún subsiste en los espacios más recónditos del Parque Natural de Despeñaperros, uno de los pocos lugares del sur y centro peninsular donde es posible oír el aullido de los lobos que, en el crepúsculo, anuncian la llegada de la noche. Los profundos desfiladeros de paredes verticales, laderas cortadas y riscos de piedras afiladas, han contribuido a que esta especie, extinguida en una gran parte de la península Ibérica, aún forme parte de la singular biodiversidad que puebla el norte de la provincia de Jaén, el territorio que la naturaleza y la historia, califican como la última frontera, la agreste linde divisoria entre las llanuras de Castilla y las quebradas tierras de Al-Andalus, donde una profunda abertura en la tierra conocida como el paso de Despeñaperros ha sido testigo milenario de la evolución del hombre, desde el neolítico a la España prerromana, íberos, romanos, musulmanes, castellanos y el hombre moderno que ha transformado los viejos e históricos caminos para adaptarlos a las necesidades del siglo XXI, pero aprovechando siempre los trazados que desde la prehistoria marca el paso del agua, los vientos y la biodiversidad, únicos caminos posibles para salvar la orografía de un territorio casi inexpugnable.

El Parque Natural de Despeñaperros se encuentra situado al norte de la provincia de Jaén, en pleno corazón de Sierra Morena, en el término municipal de Santa Elena, el espacio natural con categoría de parque natural más pequeño de Andalucía, solo 7.117 hectáreas, pero la singularidad de sus paredes verticales y pendientes de escalofrío dan lugar a paisajes excepcionales como las formaciones geológicas conocidas como Los Órganos», catalogadas como Monumento Natural, donde las rocas de cuarcitas toman la forma de tubos gigantescos, que a modo de órgano se alzan al cielo entre especies de flora rupícola, especializada en taludes y paredes, un parque en el que otros parajes como el Santo del Fraile o las Correderas, aglutinan una gran biodiversidad de fauna y flora, con una veintena de especies endémicas de este espacio y otras tantas béticas e ibéricas. Despeñaperros es también lugar para los bosques galería, que jalonan las riberas del río y los múltiples arroyos, que generan ecosistemas formados por alisos, fresnos y sauces.

En las laderas, encinares y alcornocales son la base paisajística de estos parajes por donde campean jabalíes y ciervos.

Es un territorio situado en el centro de Sierra Morena, donde hay linces en libertad, el espacio donde aún vuelan los quebrantahuesos, la única ave osteófaga del mundo, un espacio en el que es posible sentir el poder de la naturaleza al sentir la fuerza del viento que asciende desde lo más profundo de los desfiladeros, donde sobreviven los últimos gatos monteses.

Estratos verticales sobre las autovías

Los 'Órganos' de Despeñaperros es un conjunto de estratos verticales de cuarcitas que caen sobre el desfiladero (hacia las actuales autovías). Formaciones geológicas que sobresalen de la vegetación con decenas de metros de altura sobre el desfiladero. El Monumento Natural de Los Órganos, se encuentra en la carretera que desde la autovía de Andalucía se dirige hacia Ventaquemada. A nueve kilómetros por una estrechísima carretera de montaña, se encuentra el centro de visitantes. Desde allí parte un sendero que accede a la cima del cerro del Castillo, desde el que se se divisa el monumento .

El Parque Natural de Despeñaperros, posee una rica biodiversidad, con especies endémicas y especializas en ecosistemas rupícolas. Fotogalerías, Fauna y flora de Despeñaperros en Waste Magazine

 

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