Oasis en la cara oeste

Los lagunillos de Virgen concentran el agua del deshielo de Sierra Nevada para dar vida al río y los pastos altos de Dílar | Las turberas de altas cumbres generan paisajes únicos donde se concentra la biodiversidad nevadense

Borreguil de Dílar, Lagunillos de la Virgen /J. E. GÓMEZ
Borreguil de Dílar, Lagunillos de la Virgen / J. E. GÓMEZ
JUAN ENRIQUE GÓMEZ y MERCHE S. CALLE

Se mueve a base de vuelos cortos entre las grandes piedras de pizarra, sobre las rocas metamórficas que desde las profundidades del que conocemos como mar de Alborán originaron las montañas nevadenses. Es un colirrojo tizón, un ave de marcado carácter montañero. Poco más grande que un gorrión, de colores pardos con la cola rojiza, busca insectos y semillas en la tierra que se acumula entre las piedras y, tras otear su entorno y cerciorarse de que no hay peligros para aventurarse más allá de la protección de los roquedos, vuela hacia los borreguiles, las turberas y pastizales de la alta montaña nevadense, que tapizan de verde las vaguadas glaciares. El colirrojo, vuelve a las altas cumbres cuando la nieve aún se mantiene en las umbrías y los neveros, cuando ya avanzado el deshielo, el agua rebosa las cubetas lagunares y empapa los pastizales. Este ave, que ha pasado el invierno en la media montaña, reconquista cada año los oasis verdes de Sierra Nevada, los borreguiles y lagunas que dan vida a ecosistemas húmedos en los que se desarrollan especies únicas en el mundo.

Ganado en el pastizal; la laguna de las Yeguas convertida en embalse; arroyo que se convierte en el nacimiento del río Dílar / J. E. GÓMEZ

Los arroyos fruto del deshielo discurren por las laderas que desde el pico del Veleta miran hacia el sol poniente, hasta que se remansan en los pequeños barrancos y valles modelados por el empuje del glaciar. Forman lagunillos, pequeños lagos que tras acumular el agua, la distribuyen a su entorno en mil y una escorrentías para empapar las turberas, antes de dejarla correr ladera abajo y llenar los cauces de los ríos.

En la cara oeste de Sierra Nevada, a 2.950 metros de altitud, sobrevive uno de los pastizales de mayor interés científico y paisajístico. Son tres cubetas que forman los llamados Lagunillos de la Virgen, que vierten sus aguas hacia los barrancos que bajan hacia las estribaciones oeste-suroeste. Dos de ellos llenan la laguna de las Yeguas, convertida en un embalse desde el año 1976 (y ampliada en 1993) para abastecer de agua la estación de Pradollano. El tercero de los lagunillos y los sobrantes de Las Yeguas, dan vida al río Dílar, que protagoniza ecosistemas y paisajes singulares a lo largo de su descenso hasta la vega de Granada.

El borreguil de la Virgen es un espacio para empaparse de Sierra Nevada, rodeado de pedregales, tajos y roquedos, situado al norte de los collados donde se ubican los observatorios astronómicos y el radiotelescopio de la sierra y a un paso de uno de los remontes de esquí que pueden utilizarse durante el verano, el telesilla Veleta. Es un espacio que desde el final de la primavera se convierte en un oasis para la biodiversidad rodeado de un territorio árido y en gran parte alterado por la estación de esquí. Los bordes del pastizal son tierras de estrellas de las nieves acompañadas de ranúnculos y gencianas, especies endémicas del macizo nevadense; en el interior, junto a los cauces de agua, crece Saxifraga stellaris, una verdadera joya botánica de la sierra. Todas ellas son plantas que aprovechan el altísimo nivel de humedad para desarrollarse y reproducirse en las pocas semanas de bonanza meteorológica de la alta montaña.

Hay diversas rutas para llegar a las Yeguas y los Lagunillos. La más utilizada por los montañeros es desde Borreguiles. Desde el centro de la estación parte un carril que lleva hacia el observatorio astronómico. A poco más de un kilómetro, a la izquierda del camino del observatorio parte un sendero (antiguo carril) que en menos de 300 metros llega al collado de las Yeguas y baja a la laguna. Desde el embalse se aprecia la senda que conecta con los lagunillos, 300 metros más arriba, en el camino que accede a los tajos donde el 5 de agosto, a primera hora de la mañana, se celebra la romería de la Virgen de las Nieves.

Consulta el mapa para llegar a los Lagunillos de la Virgen

Gencianas de la sierra

Se llama Gentiana sierrae, es un endemismo nevadense que aparece en los borreguiles, en los pastizales de las altas cumbres con la llegada del verano. Es una de las cuatro especies de gencianas que viven en Sierra Nevada.

Biodiversidad de los Lagunillos de la Virgen en Waste Magazine