LA CUMBRE DONDE ACABA LA TIERRA

El Mulhacén toca el cielo y marca la más alta frontera de Iberia. Es un universo único y desconocido, el lugar donde un enorme cascajal de grandes bloques de piedra alberga el último ecosistema

La cumbre del Mulhacén y a la derecha los restos de la cosntrucción para la expedición científica del Enlace geodésico Sierra Nevada y el Atlas, de 1913 /J. E. GÓMEZ
La cumbre del Mulhacén y a la derecha los restos de la cosntrucción para la expedición científica del Enlace geodésico Sierra Nevada y el Atlas, de 1913 / J. E. GÓMEZ
JUAN ENRIQUE GÓMEZ y MERCHE S. CALLE

Un movimiento de color anaranjado se percibe entre las rocas ocres, rojizas y grises de la ladera, una llamativa mariposa de poco más de cuatro centímetros de envergadura vuela a saltos entre pequeñísimas flores que aparecen entre las pizarras. Busca el néctar de plantas tan exclusivas como manzanilla real en los cortados, de saxifragas, violetas y tomillos nevadenses en el pedregal. Se llama Aglais urticae, ortiguera, por la predilección de sus larvas por la planta de las ortigas, pero puede considerarse como uno de los lepidópteros que consiguen sobrevolar las más altas cumbres. Sorprende verla en ascensión continua, junto a los montañeros que se aventuran a subir por la quebrada vereda casi vertical que recorre la arista oeste del cerro del Mulhacén, la más rápida y una de las más duras formas de aproximación a la máxima altitud de la península Ibérica. La presencia de esta mariposa señala el camino a seguir hacia la más alta cima de Sierra Nevada, donde su vuelo anárquico y quebrado vuelve a acompañar a los caminantes entre las afiladas rocas de la cumbre.

Ascender al Mulhacen (3.479 metros sobre el nivel del mar según las últimas mediciones) es conocer el último reducto geológico de la tierra que se alza sobre el macizo nevadense, el punto donde no hay otro lugar al que subir y desde el que es posible tocar el cielo, lo que genera una profunda fascinación, una inevitable atracción para quienes desean entender la magnitud de los paisajes alpinos y la geomorfología de los grandes glaciares. El cerro que lleva el nombre del penúltimo sultán del Reino de Granada, Muley-Hassan y que quiso ser enterrado en las cumbres más altas de Sulayr, no es un pico montañero de altas y tremendas aristas que desafían los elementos, es una extensión de rocas quebradas, de materiales que se agolpan en un gran llano que precede a la cima. El historiador Manuel Titos en su libro 'Mulhacén' describe como «una gran extensión, casi llana, de unas veinte hectáreas de superficie que superan los 3.400 metros de altitud, y que se alinean de norte a sur en lo que se conoce como la Allanada o los llanos del Mulhacén», las suaves pendientes de canchales y pedregales que desde el sur, desde las tierras de la Alpujarra, ascienden hacia la cumbre.

La imagen del Mulhacén desde otros puntos de la cuerda de los 'tresmiles', de las máximas altitudes de Sierra Nevada como la cima del Veleta, es la de un complejo geológico de acumulación de rocas alomadas desde el sur, que al mirar al norte se quiebran en un gran abismo de piedra, un enorme cortado de paredes verticales que cae sobre un circo glaciar de más de 500 metros de profundidad, bajo el que se vislumbra una pequeña y profunda laguna llamada de la Mosca porque aparece allá abajo casi inapreciable, recoge el deshielo y vierte sus aguas para dar cauce al Genil. Al este, el gran cerro sirve de antesala de otros cortados, de otras lomas que caen en vertical hacia el norte, como la enorme la Alcazaba que se alza sobre el glaciar de Vacares, y formaciones rocosas que se alejan hacia el levante. (...)

Leer más. Reportaje completo, fotogalerías, especies de fauna y flora del Mulhacén y las cotas de 3.000 metros de Sierra Nevada, en Waste Magazine

El Mulhacén muestra su arista oeste y la forma alomada hacia el sur. Imagen desde los crestones de Río Seco, con las laguna de Río Seco.
El Mulhacén muestra su arista oeste y la forma alomada hacia el sur. Imagen desde los crestones de Río Seco, con las laguna de Río Seco. / J. E. GÓMEZ

 

Fotos

Vídeos