Diez años que ni 'pintaos'

Granada ha gastado en una década un millón y medio de euros en la guerra contra las pintadas | Los monumentos declarados BIC afectados por la pintura han pasado en este periodo del 75% al 50%, y se ha detenido o procesado a más de un centenar de personas

Una cortijada en ruinas en Ácula, anejo de Ventas de Huelma a cuarenta kilómetros de Granada, sirve de lienzo a Badi Coloreando. / ALFREDO AGUILAR
JAVIER F. BARRERAGranada

El siseo de una serpiente brota de los botes de pintura del grafitero Badi Coloreando. Frente a él se levanta la fachada principal de una cortijada en ruinas, perdida en un mar de verdes olivos que se cobijan bajo el cielo azul de Ácula, anejo de Ventas de Huelma. Un par de ojos verdes te miran de frente. Gigantes, tiernos, estremecedores, surgidos de la cabeza y también del corazón de este grafitero granadino. El resultado es tan sobrecogedor -olivos, campo y grafitis- como aterradora es la década que media entre 2008 y el presente año 2018 y que ha cubierto de pintadas el patrimonio inmenso y cultural de Granada.

Diez años que ni pintados, como escribe Badi Coloreando en su mural de Ácula, en los que la ciudad de la Alhambra se ha unido contra las pintadas al tiempo que ama los grafitis. Que discierne entre ataques contra el patrimonio y la creación artística. Que persigue a los gamberros que privatizan espacios públicos sin permiso para deteriorar los monumentos y protege a quienes están logrando que Granada sea una ciudad de referencia en Europa por su potencia grafitera.

Dos datos

70.000
euros costará la instalación completa de las cámaras en el Albaicín contra los grafitis.
2.000
es el número de pintadas que existen todavía en las paredes de Granada, según el censo oficial de la unidad adscrita a Fiscalía.

Una década ominosa que comienza un jueves 25 de junio de 2008 cuando la Concejalía de Mantenimiento anuncia el primer plan antipintadas dado el cariz que había tomado ya la situación de salvajismo y el deterioro del patrimonio de la ciudad. Todos los granadinos nos rascamos el bolsillo y esta primera gran actuación costó nada menos que 100.000 euros. No serían ni los primeros ni tampoco los únicos. En 2011, el Ayuntamiento informaba de que «gastamos 50.000 euros al año en quitar pintadas de las fachadas de la ciudad». Tres años después, en 2014, el municipio reconoce que «se están gastando 120.000 euros al año», con lo que durante los primeros ocho años de la década, el gasto supondrá un millón largo de euros.

Hay que sumar más cantidades de dinero, ya que no solo el Ayuntamiento combate contra las pintadas. La Iglesia por ejemplo, que llega a denunciar ante la Fiscalía Superior del TSJA hasta veinte pintadas en sus iglesias y conventos, todos ellos patrimonio. Entre ellos, la Catedral o el Palacio Arzobispal, que en sendas noches aparecieron con pintadas de veinte metros.

En otro caso, la Facultad de Derecho reconocía que gastaba 6.000 euros cada cuatro meses en el mantenimiento de su edificio, una de las joyas de la corona de la UGR. Estos 18.000 euros al año trataron de evitarse con la instalación de cámaras de videovigilancia, el primer laboratorio de este tipo contra las pintadas. Lo mismo puede decirse del Palacio de las Columnas de la calle Puentezuelas, sede de la Facultad de Traducción e Interpretación de la UGR, que acometió una limpieza integral.

También cuenta el Patronato de la Alhambra, que en esta década ha tenido que limpiar hasta cuatro veces las pintadas que afean el Corral del Carbón. Las comunidades de vecinos también suman, ya que el Ayuntamiento tuvo en 2015 subvenciones por un monto total de 40.000 euros.

Actuaciones conjuntas

Saltamos ya hasta 2017, donde nos encontramos actuaciones conjuntas de la Subdelegación del Gobierno, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada. En cada una de las tres actuaciones -cámaras, limpieza del Arco de las Pesas y restauración de la Torre de las Tres Caras- están implicadas las tres administraciones.

La cantidad de dinero que se invierte también es importante. El proyecto de instalación de las cámaras de videovigilancia está presupuestado en 70.156,40 euros. Por su parte, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía destina 50.000 euros en los trabajos de limpieza y conservación del Arco de las Pesas. Por último, el Instituto del Patrimonio Cultural de España de la Secretaría de Estado de Cultura del Gobierno español gastarán 1,4 millones de euros en recuperar la Muralla Zirí, que incluye lavarle la cara y dejarlo sin pintadas.

Hasta quince administraciones, instituciones o asociaciones se suman a la campaña durante la década: Junta de Andalucía, Patronato de la Alhambra, la Iglesia a través de la Curia, la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y su unidad adscrita de Policía, la Policía Local y la Policía Nacional, la Junta Local de Seguridad de Granada, la Subdelegación del Gobierno, el IMFE, las asociaciones de vecinos de los barrios históricos como el Realejo y el Albaicín y facultades de la UGR como Derecho o Traductores.

1. Badi Coloreando ante uno de sus murales, en Ventas de Huelma. / 2. Un surtido de botes de colores. / J. F. B.

Es la guerra y hay consecuencias. Los cuerpos policiales aprueban protocolos conjuntos de actuación, la unidad adscrita de Policía del TSJA crea un censo de pintadas y de firmas de grafiteros, la Fiscalía Superior anuncia que actuará de oficio contra las pintadas y la Policía Local crea una brigada antipintadas. Han pasado apenas dos años desde que se aprobara la Ordenanza de la Convivencia en el año 2009, que sanciona la realización de pintadas, y la maquinaria legal y policial pareciera que está engrasada.

Lo está. Se pasa de denunciar a tres personas y 24 grafitis en 2011 a 24 detenciones al año siguiente en 2012 y a otros 22 detenidos en 2013. Las cifras se han multiplicado por ocho en un año. El propio TSJA presenta 16 denuncias en 2015 frente a las tres consignadas en 2010 por la Policía Local. También en 2012 se condena a dos menores por pintar en un Monumento Nacional. La ofensiva, ciertamente, es beligerante. En 2014 hay 31 denuncias y se practican 16 diligencias judiciales. En 2015 son doce las denuncias con tres detenidos y en 2016 se reduce drásticamente. Dos denuncias y un solo detenido.

El resultado es que se ha denunciado, detenido, procesado o condenado a más de un centenar de personas estos diez años. En número de pintadas, la unidad adscrita de Policía de la Fiscalía Superior del TSJA llegó a tener censadas en el año 2011 hasta tres mil pintadas en Granada. El otro dato que aportó su trabajo es que 64 de los 48 Bienes de Interés Cultural (BIC) estaban contaminados por la pintura. Se ha mejorado. En 2016 los trabajos conjuntos de limpieza gracias a la millonaria inversión, sin datos oficiales, ha hecho descender las tres mil pintadas a la mitad. Respecto a las BIC, se aplica la misma tasa, y del 75% de hace siete años tan solo la mitad presentan pintadas.

Termina aquí este recorrido por diez años de una plaga que ha logrado movilizar a todas las instituciones, administraciones, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad el Estado, Universidad de Granada y Poder Judicial, invertido miles y miles de euros en paliar las consecuencias que deterioran el rico patrimonio histórico y cultural de una ciudad bella y única y que ha hecho pasar por las distintas instancias judiciales a más de un centenar de personas. La guerra contra las pintadas, sin embargo, no ha terminado. Y las víctimas seguirán siendo las piedras. Y las personas.

Los grafitis que recorren Instagram, Facebook y Youtube

Las obras del grafitero Badi Coloreando se encuentran principalmente en Granada, Málaga y Cádiz. Realiza un uso intensivo de Facebook, YouTube e Instagram para dar a conocer su obra. El artista es consciente de la necesidad de estar presente en las redes sociales para promocionar su trabajo y hacer que sus obras ganen en popularidad. Badi reconoce tener cuentas personales y profesionales en las redes sociales, Facebook e Instagram y da salida a sus obras a medida que estas van cobrando forma mediante la cuenta Badi Coloreando. Cree que Instagram es una red social muy visual y que ofrece unas posibilidades tremendas a su trabajo. Además, Badi también hace uso de Youtube para la realización de una web serie junto a sus compañeros.