El MIT crea una tinta camaleónica que cambia de color con la luz

El MIT crea una tinta camaleónica que cambia de color con la luz

A través de un programa, los usuarios pueden crear patrones y colores diferentes

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

Modificar materiales, crear nuevos productos, desarrollar tejidos inéditos o crear mundos imposibles. Estas son algunas de las obsesiones de los investigadores que estudian las posibilidades de futuro de los materiales.

Hace diez años, científicos de la Universidad de Northwestern desarrollaron una tinta con una impresionante característica: era invisible. El equipo dirigido por el profesor de ingeniería química y biológica Bartosz Grzybowski utilizó nanopartículas de oro y plata incrustadas en una película de gel orgánica y flexible para elaborar un nuevo tipo de medio capaz de borrarse a sí mismo.

Ahora los laboratorios buscan mejorar la productividad y los residuos generados en la fabricación y composición de productos industriales. «Este tipo especial de tinte podría permitir una gran variedad de opciones de personalización que podrían mejorar la eficiencia de fabricación y reducir el desperdicio general. Los usuarios pueden personalizar sus pertenencias y apariencia a diario, sin la necesidad de comprar el mismo objeto varias veces en diferentes colores y estilos».

Así se explica Yuhua Jin, postdoc de CSAIL, autor principal de un artículo sobre el proyecto del CSAIL del MIT que ha creado un tinte camaleón, capaz de cambiar de color en poco más de un cuarto de hora, según sus creadores.

El salto de crear formas ha generar nuevos colores se ha diseñado en las aulas del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del MIT, donde esta nueva tinta inteligente reacciona a la luz ultravioleta y cambia de color y de patrón.

A través de la mezcla de tintes fotocrómicos cian, magenta y amarillo en una solución, el impacto de la luz ultravioleta sobre este líquido provoca que los colores se alteren y se generen formas distintas en un tiempo récord. Para objetos del tamaño de unos zapatos o un coche, entre 15 y 40 minutos es suficiente, según estiman los investigadores del MIT.

A través de un programa, el usuario es el que diseña los patrones y elige los colores con los que va a equipar los productos rociados con la solución inteligente del CSAIL del MIT. Los colores se mantienen con luz natural, aunque se puede resetear el diseño usando la misma luz UV.

ColorMod

El interés de los investigadores del MIT por cambiar el color de los tintes una vez fabricados no es nueva. En el pasado, este importante laboratorio de investigación trabajó de la mano de la automovilística Ford para cambiar el color de sus vehículos.

En aquella investigación bautizada como ColorMod, los investigadores del MIT fabricaron un sistema en 3D que cambiaba de color. No obstante, la investigación contaba con un importante hándicap, ya que tenían que imprimir píxel por píxel y solo podían tener dos resultados.

Un proceso laborioso, costoso y los patrones de color eran muy limitados, puesto que los píxeles impresos solo podían ser o transparentes o de un color. «Esta tinta podría reducir la cantidad de pasos necesarios para producir una pieza multicolor o mejorar la durabilidad del color debido a la intemperie o la degradación UV», apunta el Dr. Alper Kiziltas, especialista en materiales sostenibles y emergentes en Ford, que también trabaja con el CSAIL del MIT en la nueva solución inteligente.