Año uno post roaming

Año uno post roaming

¿Qué hay que saber para no pagar de más si se viaja por Europa?

COLPISA

Lejos queda ya cuando uno pisaba París o Berlín y buscaba sitios donde conectarse al wifi para poder compartir con sus amigos las fotos del viaje. Hace ya un año que cayeron las fronteras tecnológicas en Europa y ahora cualquier ciudadano puede utilizar las redes móviles de cualquier país del Viejo Continente - incluidos Islandia, Liechtenstein y Noruega - sin coste extra. Adiós sorpresas a la hora de llegar de los días de descanso por un exceso en la factura del móvil.

Una medida que, con el valor que tiene la tecnología hoy en día, ha sido casi tan importante como el Tratado de Maastricht de 1992, que dio la luz verde a la libre circulación de personas en el espacio Schengen.

Como cualquier norma, tuvo una letra pequeña que aún mantiene. Por un lado, solo se puede disfrutar de este 'derecho' si hay un contrato con una operadora, o lo que es lo mismo, no hay vinculación prepago. En ese caso, aunque se ha de aplicar las mismas condiciones, es posible que se establezca un límite al volumen de datos en itinerancia con tarifa nacional respecto a las restricciones que se tenga en el país de origen.

A su vez, no hay que olvidar lo que se conoce como 'uso razonable y no abusivo'. La legislación europea autoriza a las operadoras a comprobar el consumo que se hace en el país de destino. Si durante un periodo largo, de más de cuatro meses, un usuario ha pasado más tiempo en el extranjero que en España, la compañía tiene vía libre para solicitar una aclaración de la situación, con un plazo de 14 días. Si el cliente estudia o trabaja fuera, puede justificarse con documentos como el contrato de trabajo, la concesión de la beca Erasmus, una matrícula universitaria o un comprobante laboral temporal.

Este mismo mes la Comisión Europea ha hecho público la nueva ley que favorecerá, aún más, usar un dispositivo en el Viejo Continente. Gracias a este acuerdo, las temidas llamadas internacionales (el que se hace desde un terminal español a un dispositivo europeo) tendrán un coste máximo de 19 céntimos el minuto a partir de 2020. Los SMS, por su parte, no superarán los 6 céntimos por cada uno de ellos. Además, ese mismo año se fijarán medidas para facilitar el desarrollo del 5G en todos los países miembros.

Por último, en el caso de graves accidentes, catástrofes naturales o ataques terroristas, los usuarios recibirán alertas a través del sistema de emergencias del 112 gracias a las mejoras de la geolocalización, algo que ya se viene haciendo en Holanda.

Miguel Almeida, CEO de ysi…, considera que siempre «es beneficioso para los usuarios que bajen los costes del servicio de telecomunicaciones. Pero, además, es natural que en un espacio donde ya tenemos ventajas como transitar libremente entre países y usar la misma moneda (con excepciones), haya también unificación en otros servicios, incluido el servicio de telecomunicaciones y sus costes».

En ese sentido, «con el continuado enfoque 'mobile first' y el hecho de que ese objeto tan personal tiene un consumo cada vez mayor en su componente de datos, para los clientes era un agobio estar siempre pendientes de encontrar una conexión wifi cuando viajaban para poder usar el dispositivo móvil. Hoy, lo que es la norma es ese uso intensivo de datos, por lo que esta ley es útil para todos nosotros, los usuarios, porque nos permite utilizar el móvil cómo queremos, dónde queremos y cuándo queremos».

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