El millonario que ha tocado fondo

Operarios manipulan el batiscafo que usó el explorador./INSTAGRAM
Operarios manipulan el batiscafo que usó el explorador. / INSTAGRAM

Un millonario de Texas bate el récord de profundidad en submarino al descender casi 11.000 metros y halla... plásticos

ICÍAR OCHOA DE OLANO

Si en alguna ocasión se ha preguntado qué encontraría en el caso de poder descender oceáno adentro el equivalente al Everest, e incluso algo más, tenemos la respuesta: especies de crustáceos anfípodos que parecen primos de los langostinos, holoturios o pepinos de mar, afloramientos rocosos de colores brillantes y... envoltorios de caramelos. La estulticia humana llega a los 10.928 metros de profundidad. Lo acaba de comprobar el explorador y multimillonario estadounidense Victor Vescovo al completar la inmersión más profunda a bordo de un submarino jamás registrada y regresar a superficie con la devastadora noticia de que el plástico vagabundea como un espectro en lo más hondo del mar. Parece el final perfecto de una película de Charlton Heston. Pero no lo es.

Aunque acaba de hacerse ahora público, el hito del aventurero texano y su apocalíptico hallazgo se produjeron el pasado 1 de mayo en el abismo conocido como 'Challenger deep', situado en el extremo sur de la Fosa de las Marianas, en pleno océano Pacífico. Ese día, el empresario de 53 años, un inversor de capital privado y oficial naval retirado, subió a bordo del DSV Limiting Factor, un batiscafo hecho en titanio, de 4,6 metros de largo por 3,7 de alto, y puso rumbo a las entrañas del mar. Su escalofriante odisea en medio de la oscuridad y a temperaturas cercanas al punto de congelación le mantuvo durante cuatro horas soportando una presión cercana a los 1.000 bares, el equivalente al que ejercen medio centenar de aviones sobre una persona. Durante su increíble viaje submarino en solitario, divisó a los 7.000 metros una criatura a la que bautizó como «gusano cuchara»; a los 8.000, un «caracol rosado»; y pasados los 10.000, una bolsa de plástico y envoltorios de dulces.

El descubrimiento es la crónica de un desastre anunciado y reiteradamente denunciado por las plataformas ambientalistas de medio mundo un día sí y otro también. Cada año tiramos al mar ocho millones de toneladas de basura, una descomunal cantidad que permitiría cubrir 34 veces la isla de Manhattan, advierte Greenpeace en su dossier 'Plástico en los océanos'. El equipo de científicos que trabaja para Vescovo se dispone ahora a analizar las criaturas que recolectaron para comprobar si contienen microplásticos, así como las muestras del fondo del abismo que recogieron.

Sándwich de atún con vistas

Pese a la descorazonadora visión, el explorador texano no permitió que el dolor eclipsara la gloria del momento. Tanto es así que, antes de iniciar el ascenso, «apagué los propulsores, me recliné en el asiento y disfruté de un sándwich de atún mientras planeaba suavemente por encima del fondo del lugar más profundo de la Tierra, disfrutando de la vista y apreciando lo que mi equipo había hecho técnicamente posible». «Fue un momento de paz y de felicidad para mí. Luego, subí», ha explicado a CNN Travel el expedicionario, cuyo logro aboca irremediablemente a James Cameron, el director de la película 'Titanic', a su naufragio particular como explorador.

No en vano, el cineasta canadiense protagonizó la anterior misión en el mismo punto de las Marianas, en 2012, cuando logró descender a 10.908 metros de profundidad, veinte menos que Vescovo. No lo intentaba nadie desde que, en 1960, el teniente de la Fuerza Naval de Estados Unidos Don Walsh y el ingeniero suizo Jacques Piccard mandaban a 'Triestre', su sumergible, a 10.900 metros de la superficie del Pacífico.

La inmersión del acaudalado estadounidense forma parte de la expedición 'Five Deeps' (Cinco Profundidades), una tentativa para explorar los puntos más profundos de cada uno de los océanos del mundo. El propio Vescovo financia y protagoniza estos descensos -antes escaló los picos más altos del planeta-, que formarán parte de un documental para la cadena Discovery Channel. Además de sumergirse en las Marianas, en los últimos seis meses también ha realizado inmersiones en la fosa de Puerto Rico, en el Atlántico; en la de Sandwich del Sur, en el Atlántico Sur; y en la de Java, en el Índico. El desafío final será alcanzar el fondo de Molloy Deep en el Ártico, una misión programada para el próximo mes de agosto.