El truco para detectar si un radar de la DGT es falso

El truco para detectar si un radar de la DGT es falso

El organismo de tráfico reconoce que unos 200 de sus cinemómetros no son reales

Á. L.

No todo es lo que parece y en la Dirección General de Tráfico (DGT) saben aplicar ese dicho a la vida real. El organismo de tráfico reconoció, en boca de su director Pere Navarro, que tiene muchos radares instalados por las carreteras españolas que en realidad no lo son. Cajas donde debería ir un cinemómetro, pero que están vacías.

No obstante, aunque según los datos que maneja la DGT, de los 600 radares con los que cuentan, unos 200 son falsos, identificarlos no es tarea sencilla. En primer lugar, porque se parecen mucho a los radares reales. Estéticamente son idénticos con la diferencia de que el radar falso carece de la cámara que, lógicamente, sí tiene un radar real.

El mejor método para detectar si un cinemómetro es verdadero o falso es acercarse, aunque no es recomendable dado que estamos circulando. Ante la duda, lo mejor es bajar la velocidad y circular dentro de los márgenes de la ley. Una vez hecho, al pasar por el radar es posible mirar por el espejo retrovisor para descubrir si la caja del cinemómetro tiene cámara o no. Si no la tiene, estamos ante un radar falso.

En cualquier caso, la función de los radares falsos es la misma que la de los reales: evitar accidentes. Según la DGT, se producen un 22% menos de accidentes en los lugares donde hay instalado un cinemómetro -sea verdadero o falso-. Además, el mismo organismo advierte de que, pese a que puedan no ser radares reales, estos no siempre están en las mismas carreteras y van rotando. Mejor no pisar el acelerador.