Piden ayuda para financiar una estatua de Chiquito de la Calzada

Tony Antonio, con el hermano del humorista fallecido y Ramón Chaparro, autor del boceto de escultura./R. C.
Tony Antonio, con el hermano del humorista fallecido y Ramón Chaparro, autor del boceto de escultura. / R. C.

La Asociación de Humorismo Español busca 40.000 euros para financiar una efigie a Chiquito de la Calzada y un espacio público donde ubicarla

ICÍAR OCHOA DE OLANO

Casi diez meses después de que el entrañable cómico malagueño y cantaor de flamenco Gregorio Esteban Sánchez Fernández, conocido por el pseudónimo de Chiquito de la Calzada, falleciera, las iniciativas y las peticiones de reconocimiento a su figura y a su aportación humorística (y lingüística) se apelotonan sin que, por el momento, ninguna prospere. Una de ellas ha partido de sus compañeros agrupados en la Asociación de Humorismo Español (Ashumes) quienes, ante la imposibilidad de sufragarla por su cuenta, han decidido sacar el platillo y pasarlo por el país para tratar así de financiar la elaboración de una estatua en memoria de su añorado colega e instalarla en algún espacio público urbano de la geografía española.

Por ahora, tienen al escultor, Ramón Chaparro, quien se ha prestado a participar de forma «desinteresada», y su boceto: un 'Chiquito' de ochenta centímetros de estatura, con el micrófono en ristre, en actitud de Condemor de la pradera, moldeado en plastilina roja. «Para esculpirlo en bronce y a tamaño natural, como queremos, necesitamos reunir 40.000 euros», explica a este periódico Tony Antonio, presidente de un colectivo al que pertenecen Bigote Arrocet, Félix el Gato, Mari Carmen y sus muñecos o Manuel Royo, entre otros artistas.

El humorista al frente de Ashumes, quien se hizo muy popular en la década de los noventa con sus imitaciones del agente Colombo y de Jesús Gil, cuenta que para obtener fondos han promovido varios festivales benéficos. El primero lo celebraron el pasado 17 de julio en Alcobendas, «pero coincidió con la final del Mundial y resultó un poco desastroso». Un fistro, vamos. «Apenas sacamos 1.000 euros», confiesa. Aunque tienen previsto realizar otros dos antes de fin de año, uno en El Tiemblo (Ávila) y otro en Medina de Pomar, «necesitamos el apoyo de sus admiradores, de empresas, de su familia, de todos, para sacar este proyecto de homenaje adelante. Él se lo merece», enfatiza.

Un colectivo malagueño ultima otra escultura y un tercero pide una efigie para la plaza que lleva su nombre

Lío en San Pedro de Mor

Por el momento, no tienen cerrada la ubicación de la futura efigie. En su día pensaron en San Pedro de Mor, un pueblo de Lugo que no guarda ningún vínculo con Chiquito. Ni siquiera llegó a actuar en él, «pero parece como si lo hubiera bautizado y nos pareció simpático». Así se lo propusieron a los responsables municipales de esa localidad gallega. Sin embargo, la iniciativa ha generado una disputa política «y no es plan». Descartada esta opción, consideran que la mejor localización es algún rincón de Málaga, la localidad natal del cómico. «Lo vamos a intentar, pero si allí no nos dan el visto bueno, lo llevaremos a Madrid o a cualquier otra ciudad española. Lo del lugar es lo de menos porque a Chiquito le querían en todas partes», enfatiza Tony Antonio.

Entretanto, en Málaga, los vecinos del humorista desaparecido no han permanecido de brazos cruzados. Apenas unas semanas después de que falleciera, a los 85 años, a causa de las complicaciones derivadas de una cirugía cardíaca, Félix Martín Rojas, un empresario local y amigo personal del artista, y el escultor Juan Vega presentaban al Ayuntamiento de la ciudad su plan para financiar una escultura en bronce del artista, e instalarla en el pasaje de Chinitas, en el mismo corazón de la capital. La propuesta recibió luz verde por parte del Consistorio, un trámite que, sin embargo, no es suficiente para honrar al cómico. «Al tratarse de una zona protegida -está calificada como Bien de Interés Cultural-, llegado el momento se necesitará obtener el permiso de la consejería de Patrimonio de la Junta de Andalucía», advierte la concejala de Cultura y de Distrito Centro, Gemma del Corral.

«A gromenauer»

Aunque este es el proyecto en reconocimiento del artista que se encuentra en una fase más aventajada, no es el único que tiene el Departamento municipal de Cultura sobre la mesa. La edil revela la existencia de «a g romenauer», como diría el propio afectado. Es decir, de un tercero, que en este caso lidera un colectivo de vecinos y comerciantes para que se incluya una estatua en el parque de Málaga que lleva su nombre. En diciembre de 2004, el propio Chiquito inauguró un nuevo espacio en el paseo marítimo de Poniente que el Ayuntamiento bautizó con su nombre. Feliz, comentó en tono jocoso que ya sólo esperaba un lugar en la Academia de la Lengua. «Nos ha llegado la petición de que se coloque allí una efigie de él, que bien podría ser la que quieren financiar sus compañeros humoristas, aunque primero esperaremos a recibir su propuesta y a estudiarla. Porque nada resulta tan rápido y fácil como nos gustaría», afirma Del Corral.

Al atasco de estatuas en memoria del rey de «apiticán» y «acapipola», se unen otras tentativas de reconocimiento por parte de la ciudad que vio nacer a Gregorio Sánchez el 28 de mayo de 1932 en la calle Calzada de la Trinidad. «A propuesta de varios partidos políticos, nos gustaría colocar una placa conmemorativa en la casa donde nació, pero se da la circunstancia de que es privada y de que, en la actualidad, se encuentra en venta, con lo que va a resultar un trámite más complejo de lo que esperábamos», admite la concejala.

Lo que parece que no entrañará tantos problemas será tramitar la concesión, a título póstumo, de la medalla de la ciudad, un proceso que ya ha iniciado el Ayuntamiento malagueño. ¡Al ataquerr!

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos