El desconocido piloto que es un número uno

Antonio García, apoyado en su Corvette. :: R. C./
Antonio García, apoyado en su Corvette. :: R. C.

El madrileño Antonio García se formó junto al bicampeón del mundo. Él no llegó a la F-1 pero es una estrella de las carreras de resistencia en EE UU, donde acaba de revalidar el título en una última prueba de infarto

FERNANDO MIÑANA

Sebastián García y José Luis Alonso eran dos padres que entablaron amistad a fuerza de verse todos los fines de semana en los circuitos de Madrid y Castilla y León. Llegaban con el kart en la baca y su hijo en el asiento de al lado. Los chavales eran Antonio y Fernando, hoy referentes del automovilismo. De Fernando Alonso ya se sabe todo después de ganar dos títulos de Fórmula 1, pero Antonio García también se hizo un nombre, sobre todo en Estados Unidos, destacando en las carreras de resistencia y turismos. El pasado fin de semana conquistó por segundo año consecutivo el campeonato de la IMSA (International Motor Sports Association) después de un final sorprendente.

El español, que había llegado a la última carrera con una cómoda ventaja sobre sus rivales, estampó su Corvette amarillo contra el muro tras cometer un error propio de novato. Con el frontal destrozado y una rueda delantera bloqueada, logró llevarlo a los boxes, donde los mecánicos hicieron una virguería en un tiempo récord que le permitió volver a la pista y asegurar el título. Otro más en un palmarés lleno de brillos en su categoría, con prestigiosos triunfos en Le Mans, Daytona, Sebring, Spa-Francorchamps...

UN GRAN CAMPEÓN

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Su palmarés

Antonio empezó probando con el tenis, y a ratos con la natación, a los cinco años en San Sebastián de los Reyes. Hasta que su padre, programador informático y aficionado al motor, descubrió el 'karting' de Boadilla del Monte. Un lugar para entretenerse con el chiquillo. Más adelante, el circuito de Soto del Real. Y más y más horas al volante. Con ocho años ya era el tercero de España de los cadetes. Sebastián vio que el niño valía para esto y se gastó 100.000 pesetas en un kart de segunda mano. Él lo llevaba en la baca -más adelante compraron un remolque-, lo preparaba preguntando a los mecánicos y hasta hacía fotos y crónicas de las carreras para algunas revistas especializadas.

Siempre lleva la estrella de María de Villota, la persona que le presentó a su actual mujer

«Éramos como Zipi y Zape»

Fue entonces cuando empezaron a coincidir, en circuitos y en podios, con ese otro guaje tan introvertido como Antonio. «Fernando y yo éramos como Zipi y Zape», recuerda el piloto de resistencia cuando le preguntan por aquella amistad. Su pericia empezó a adquirir cierta fama en el mundillo y llegaron los largos viajes en coche a Italia. Sebastián recogía al chaval el viernes al salir del colegio y regresaban el domingo después de la carrera. A veces iba con ellos el pequeño de los Alonso. Y a veces era Antonio quien iba con los asturianos.

El madrileño llegó a ser campeón del mundo de karts y eso le abrió las puertas de los monoplazas. Adrián Campos -expiloto de F-1- le ofreció un volante para el Open Fortuna by Nissan en la escudería valenciana que ganó las tres primeras ediciones gracias a Marc Gené, Fernando Alonso y, finalmente, Antonio García. Y con su amigo Fernando decidieron probar, en 1999, en una carrera de resistencia, en Montmeló, con un Hyundai negro inferior pero que lograron hacer muy peleón.

Los destellos de Fernando Alonso en la Fórmula 3000 impedían apreciar los méritos de este otro piloto español y Red Bull prescindió de él. A cambio, le cedieron un coche para las 24 Horas de Spa-Francorchamps, donde se anotó la victoria y donde descubrió que había vida más allá de la Fórmula 1.

Se formó en Europa pero se enamoró del automovilismo en Estados Unidos, donde es considerado una estrella, como la que luce en el casco para recordar a María de Villota, la persona que le presentó a su actual mujer. A los 38 años se mantiene en forma y no quiere oír hablar de la retirada antes de los 40, como mínimo.

Cuando competía en carreras de velocidad echaba muchas horas en el gimnasio. Ahora opta más por el trabajo aeróbico. Se ha enganchado a correr de tal manera que es fácil verlo con el dorsal en la San Silvestre Vallecana o en el medio maratón de Madrid, que corre en menos de una hora y 25 minutos. Siempre deprisa. Siempre resistente.

veces ha logrado imponerse en su categoría, GT1, en las 24 horas de Le Mans, la prueba de resistencia más prestigiosa del automovilismo. Los triunfos llegaron en 2008, 2009 y 2011.

Karts:

De niño se proclamó campeón de Madrid, Cataluña, España, Europa y del mundo.

Open Fortuna by Nissan:Dentro de la escudería del expiloto de Fórmula 1 Adrián Campos logró el título.

Resistencia: Está considerado todo un especialista, como avalan sus tres triunfos en las 24 Horas de Le Mans, dos en las de Daytona (en 2016 cedió por tres centésimas), las de Spa-Fracorchamps o las 12 de Sebring.

IMSA: En el campeonato norteamericano logró el título el año pasado y lo revalidó el pasado fin de semana.