Sanciones por saltarse un semáforo en rojo y la excepción en la que no hay multa

Sanciones por saltarse un semáforo en rojo y la excepción en la que no hay multa

Si un agente o alguno de los dispositivos instalados para controlar el tráfico detecta que un conductor se ha saltado un semáforo, la sanción estará asegurada

A.O.

Saltarse un semáforo en rojo es una infracción grave que puede provocar un accidente de tráfico y/o una multa económica de 200 euros, en el mejor de los casos, así como la pérdida de cuatro puntos del carné. Si un agente o alguno de los dispositivos instalados para controlar el tráfico detecta que un conductor se ha saltado un semáforo, la sanción estará asegurada.

Si la señal está en ámbar, sin embargo, no conlleva sanción, siempre y cuando la luz sea intermitente. Aunque el Reglamento General de Circulación establece que cuando el semáforo está en ámbar debemos reducir la velocidad y detenernos, no hacerlo no implica una infracción. Si la luz, por el contrario, es fija es obligatorio detenerse, igual que ocurre cuando el semáforo está en rojo. La sanción será la misma para ambos casos.

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Existe un caso, sin embargo, en que saltarse el semáforo en rojo no conlleva multa ni pérdida de puntos: si la infracción se ha cometido con el objetivo de permitir el paso a un vehículo de emergencias o prioritario, cuando éste lo solicite mediante señales acústicas o luminosas. Si el dispositivo de control del tráfico detecta la infracción, es muy probable que el conductor reciba la multa. En este caso, deberá recurrirla para que Tráfico retire la sanción.