Redes sociales, el altavoz de los psicópatas

Redes sociales, el altavoz de los psicópatas

Internet es un instrumento favorecedor de la conducta narcisista y permite la difusión de conductas patológicas y psicopáticas

L. ONTIVEROSmadrid

Inmediatez y visibilidad, que en ocasiones puede obtener gran difusión, son dos características de la era digital que alimentan que los criminales narcisistas se vanaglorien en las redes sociales apenas cometen sus fechorías. Dos ejemplos recientes que han sacudido a la opinión pública mundial son, el primero, en Estados Unidos, cuando Omar Mateen, revisó su cuenta de Facebook después de masacrar a tiros a 49 personas en una discoteca de Orlando, cuando estaba atrincherado a la espera de la llegada de las fuerzas policiales. El otro caso sucedió en Brasil. El cuerpo sangrante e inconsciente de una joven que acababa de ser violada por una treintena de hombres se proclama como trofeo por esos mismos delincuentes y el vídeo de esa atrocidad se cuelga en Twitter mientras se escuchan voces masculinas que presumen.

«Las redes sociales son un instrumento favorecedor de la conducta narcisista», explica el doctor Vicente Rubio Larrosa, jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Nuestra Señora de Gracia (Zaragoza). «Su inmediatez, su falta de profundidad en los análisis, el hecho de que se pueda pontificar en 140 caracteres o la de crearse un perfil ideal, virtual y perfecto en Facebook y alcanzar los diez minutos de gloria gracias a protagonismos banales, incluso por conductas patológicas y/o psicopáticas».

De esta manera, las redes sociales se convierten en cajas de resonancia y camuflaje para personas que tienen dificultades para relacionarse y que sufren timidez patológica, retraimiento o necesidad de protagonismo. Gracias a la banalidad de la información que viaja por estos medios, la mediocridad o los actos criminales son capaces de alcanzar notoriedad.

«Las redes sociales pueden ser, y son, útiles y positivas, pero es cierto que algunos comportamientos que antes no tenían tanta difusión, ahora lo tienen, junto a la posibilidad de crearse perfiles, falsos, engañosos y seductores para conseguir sus metas de relación y notoriedad», advierte el especialista. «Sin las redes este tipo de crímenes no tendrían la repercusión que tienen y por lo tanto su narcisismo, notoriedad y protagonismo sería menor o incluso inexistente. Para ir en contra de estos objetivos de los criminales y evitar su difusión, sería necesario lograr un pacto para bloquear y suprimir este tipo de contenidos. Algo que sería extensible al terrorismo fundamentalista. A sabiendas que es poner puertas al campo».

El doctor Rubio Larrosa, que tiene como referencia de este tipo de perfiles a los protagonistas de películas como American Psycho, La naranja mecánica, El resplandor o El perfume, recuerda que «hay temas sensibles que estimulan la mente perversa del psicópata y que pueden servirle como justificación a sus actos, como por ejemplo las ideologías o la religión».

Por lo tanto conviene no desvincular los comportamientos delictivos que se distribuyen en internet con los que suceden en la calle, en la vida real, como, por ejemplo, el exhibicionismo de partes sexuales, especialmente de corte machista. «El exhibicionismo en las redes no tiene ninguna diferencia con el presencial, salvo que puede favorecer el anonimato y disminuye el riesgo que te pillen», concluye el doctor Rubio Larrosa. «Aunque sin duda estos actos, sea donde sea que se realicen y difundan, favorecen el fenómeno de copia o imitación».