Perros adiestrados y lenguas electrónicas para detectar el cáncer de próstata

Métodos no invasivos y de alta eficacia, por encima del 90%, intentan sustituir la forma tradicional de diagnóstico de este tipo de cáncer. Aún en fases preliminares, los ensayos avanzan

REDACCIÓNvalencia

Dos nuevos métodos, ambos de bajo coste y no invasivos, para el diagnóstico del cáncer de próstata están en fases avanzadas. Uno utiliza «lenguas electrónicas» basadas en electrodos metálicos, que al entrar en contacto con la orina, distingue aquellas afectadas de cáncer. La otra, con perros adiestrados que pondrán su olfato al servicio de la ciencia, para detectar en la orina también si el paciente puede sufrir este tipo de cáncer.

Desarrollado a escala de laboratorio, el primer sistema, el de las lenguas electrónicas, fue capaz de distinguir las muestras de orina no cancerosas de las sí afectadas, con una sensibilidad del 91% y una especificidad del 73%, usando muestras de pacientes antes y después de ser operados.

Diseñado por la Universitat Politècnica de València (UPV), el Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) La Fe y el CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (Ciber-BBN), se demostró que la «lengua electrónica» en la orina es mayor en comparación con el procedimiento más utilizado para la detección del cáncer de próstata, conocido como PSA -antígeno prostático específico- en sangre.

La lengua electrónica posee un sensor compuesto por un conjunto de metales nobles y seminobles. Una vez en contacto directo con la muestra de orina del paciente, aplica diferentes potenciales a los electrodos y recoge las corrientes resultantes para ser analizadas con un programa informático para análisis multivariante. Logra así discriminar entre una muestra cancerosa, tanto de próstata como de vejiga, y otra sana.

«Ese modelo, una vez validado, podría utilizarse para hacer predicción sobre nuevas muestras de orina, y poder determinar si estos nuevos pacientes tienen o no la enfermedad con cierto margen de sensibilidad y especificidad», asegura

Ramón Martínez Máñez, director del Instituto Interuniversitario de Investigación de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico y director científico del CIBER-BBN. «Esta tecnología tiene un gran potencial para su aplicación en la práctica clínica, tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de la evolución de los pacientes después de la terapia».

Sabuesos del cáncer

Con el objetivo de detectar el cáncer de próstata con perros adiestrados, mediante su olfato, la Unidad Mixta de Investigación en Nanomedicina y Sensores en el IIS La Fe finalizado la fase del ensayo doble ciego para valorar la capacidad diagnóstica de los canes. Terminada la fase de adiestramiento de los perros, se procedió a experimentar con muestras de orinas procedentes de pacientes con cáncer y sus respectivos controles. Comprobado que los animales lograron discriminar entre pacientes con y sin cáncer, se pasó a una segunda fase: entrenarles para que generalicen la huella olorosa, presentándoles muestras de orina de diferentes pacientes con cáncer de próstata.

«Se han realizado 40 exámenes con 240 muestras de orina de las que únicamente 30 procedían de pacientes con cáncer de próstata, el resto procedían de pacientes con hiperplasia benigna de próstata», dice el coordinador del ensauo, José Luis Ruiz Cerdá, responsable de la Unidad Mixta de Investigación en Nanomedicina y Sensores en el IIS La Fe y facultativo del Servicio de Urología del Hospital Universitari i Politècnic La Fe. «Aunque no disponemos de un análisis completo de los resultados, podemos adelantar que los valores de sensibilidad y especificidad están por encima del 90%. Estos datos deben confirmarse con otros canes adiestrados».

Con estos resultados, los investigadores buscan ahora confirmar definitivamente la hipótesis del estudio, que existen compuestos volátiles en orina específicos del cáncer de próstata, que pueden ser detectados por los perros entrenados. «Posteriormente, analizaremos las muestras de orina con diversas plataformas de análisis metabolómico, como RMN, espectometria líquida y de gases, para identificar los compuestos específicos», concluye Ruiz Cerdá.