Identifican un gen que regula la calidad del sueño

Identifican un gen que regula la calidad del sueño./
Identifican un gen que regula la calidad del sueño.

El gen FABP7 ha centrado las investigaciones de la Universidad Estatal de Washington

EUROPA PRESSMADRID

Un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Washington (WSU, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, ha identificado cómo un gen en particular está involucrado en la calidad del sueño para con tres animales diferentes, incluyendo en su estudio a los humanos.

La función de este gen abriría nuevas rutas a la hora de explorar cómo funciona el sueño y por qué los animales lo necesitan. Así lo ha confirmado Jason Gerstner, profesor asistente de investigación en el Colegio de Medicina de Elson S. Floyd de la WSU y coautor de esta investigación, publicada en la revista Science Advances.

"El sueño debe cumplir una función importante. Pero, como científicos, todavía no entendemos lo que significa. Una manera de estar más cerca es entender cómo se regula o qué procesos existen que se comparten entre especies", ha comentado Gerstner, que también es doctorando por la Universidad de Wisconsin.

Gerstner examinó los genes que cambian la expresión durante el ciclo sueño-vigilia y encontró que la del gen FABP7 había variado durante el día en todo el cerebro de los ratones. Él y sus compañeros vieron que los ratones con un gen FABP7 bloqueado dormían de forma más irregular en comparación con los roedores con el gen intacto, lo cual sugiere que el gen es necesario para el sueño normal en los mamíferos.

Para ver si efectivamente el FABP7 era relevante para humanos, los científicos examinaron los datos de casi 300 hombres japoneses que se habían sometido a un estudio del sueño durante siete días e incluyendo un análisis de su ADN. Resultó que 29 de ellos tenían una variante del gen responsable de la producción de FABP7.

Al igual que los ratones, tendían a dormir más irregularmente. Aunque tenían la misma cantidad de sueño que otras personas, su sueño no era tan bueno, con más eventos de vigilia cuando deberían estar durmiendo. Finalmente, los investigadores hicieron moscas transgénicas de la fruta, a las que insertaron genes FABP7 humanos normales y mutados en células gliales en forma de estrella llamadas astrocitos.

Durante mucho tiempo se pensó que las células gliales eran meros personajes secundarios de las neuronas, los procesadores de información en el cerebro; pero más recientemente, los investigadores han descubierto que, al igual que las neuronas, las células gliales liberan neurotransmisores químicos y controlan el comportamiento.

Un mecanismo antiguo

Para monitorear el sueño de las moscas, los científicos utilizaron un monitor de actividad para la mosca Drosophila que registra automáticamente los cambios de actividad usando un haz de infrarrojos para determinar si una mosca está despierta o dormida. Si el haz no se rompe durante cinco minutos o más, la máquina concluye que la mosca está dormida.

Resultó que las moscas con el gen mutado FABP7 rompió el haz con más frecuencia durante el tiempo de sueño normal. Al igual que los ratones y los seres humanos sin un buen funcionamiento del gen FABP7, las moscas con FABP7 mutante durmieron más irregularmente. "Esto sugiere que hay algún mecanismo subyacente en los astrocitos en todas estas especies que regula el sueño consolidado", ha afirmado Gerstner.

Por otra parte, ha señalado que era la primera vez que realmente se había adquirido información sobre el papel de una célula en particular y la vía molecular en el comportamiento complejo a través de especies tan diversas. Todo ello a sabiendas de que las moscas de la fruta llevan en el planeta unos 60 millones de años.

"Eso sugiere que hemos encontrado un mecanismo antiguo que ha persistido durante el tiempo evolutivo. La evolución no guarda algo durante todo ese tiempo si no es importante", ha aseverado un Gerstner entusiasmado con la búsqueda de un gen con una aparentemente fuerte influencia en el sueño.

Mientras, el equipo de la WSU ha planteado con firmeza la hipótesis de que otros genes también estén implicados en el proceso. Las proteínas FABP7 sí que están involucradas en lo que se llama "señalización de lípidos", transportando grasas a un núcleo celular para activar genes que controlan el crecimiento y el metabolismo.