Los radares de la DGT que llegan a toda España en 2026: multas automáticas y control de los pasajeros
Cuentan con conectividad 5G para sancionar sin intervención policial en tiempo real
El 2026 llega con muchos cambios en cuanto al tráfico se refiere. Las polémicas balizas V16 son uno de esos cambios, pero no el ... único. La Dirección General de Tráfico (DGT) va a recurrir a unos nuevos radares de última tecnología para controlar los carriles de alta ocupación. Estos, además, multarán en el momento, sin necesidad de intervención de un agente.
Se le denominan 'radares negros' por su color. La DGT ha instalado el primer radar de ocupación en la Autovía A2, en el tramo de entrada a Madrid desde Barajas. El objetivo es vigilar el uso del nuevo carril Bus-VAO y sancionar a los conductores que viajen solos cuando no esté permitido, ya que se trata de carriles reservados a vehículos en los que viajen, al menos, dos personas.
Este radar se encargará de evitar el uso indebido de los carriles exclusivos para Vehículos de Alta Ocupación (VAO o Bus-VAO). El carril que se incorporará a esta autovía a partir del primer trimestre de 2026 priorizará el uso del transporte público y el transporte privado con al menos dos ocupantes.
La DGT advierte de que este futuro carril VAO no contará con separación física respecto al resto de carriles. Por eso es necesario el uso de un radar específico para el control de usos indebidos, según explican desde Autocasión.
Hay que señalar que estos radares negros no miden y sancionan el exceso de velocidad, sino que escanean el interior de los coches para verificar si viajan al menos dos ocupantes. Aquellos que accedan solos al mismo serán multados con 200 euros.
Estos dispositivos se integran en el ecosistema DGT 3.0, un sistema conectado que utiliza inteligencia artificial (IA) para analizar imágenes en tiempo real. Cada unidad consta de dos cámaras fijas sincronizadas, instaladas una al inicio del carril VAO y otra entre 50 y 100 metros más adelante. Las cámaras están equipadas con sensores ópticos infrarrojos y un software de visión artificial que detecta siluetas humanas con una precisión del 95 por ciento.
Los radares de ocupación pueden procesar hasta 1.000 vehículos por hora y distinguir entre conductores solos y ocupantes reales mediante el análisis de patrones térmicos y de movimiento. También cuentan con tecnología para discriminar elementos como muñecos o mascotas.
La energía de estos radares proviene de paneles solares integrados, y los datos se transmiten vía 5G a servidores centrales para generar multas automáticas por matrícula, sin intervención policial inmediata. Una peculiaridad de estos sistemas es su modo invisible, ya que no emiten flashes ni otro tipo de señales.
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