El famoso actor que ahora es ministro de Perú

Salvador del Solar ha protagonizado numerosos papeles en su carrera. A la derecha, asumiendo el cargo de primer ministro. / R. C.
Salvador del Solar ha protagonizado numerosos papeles en su carrera. A la derecha, asumiendo el cargo de primer ministro. / R. C.

Salvador del Solar, el actor que dio vida al personaje de Vargas Llosa que organizaba burdeles en el Amazonas, jura como primer ministro de Perú

JAVIER GUILLENEA

A Salvador del Solar no han tardado en sacarle chistes y hacerle peticiones estrambóticas. Una de ellas es que, ahora que ha jurado su cargo como nuevo primer ministro de Perú, bien podría poblar el país de visitadoras, aquellas prostitutas que el escritor Mario Vargas Llosa hizo llevar al Amazonas para calmar los ardores de los soldados en su novela 'Pantaleón y las visitadoras'.

Antes de dedicarse a la política, el hoy presidente del Consejo de Ministros de Perú fue el mismísimo Pantaleón Pantoja, el capitán encargado de organizar con eficacia castrense los encuentros entre las meretrices y la soldadesca para mejor gobernanza de la tropa. Salvador del Solar es el actor que se puso en la piel del voluntarioso oficial en la película, del mismo nombre que la novela, que filmó en 1999 el director Francisco Lombardi. Aquel papel lo encumbró en su país y, aunque entonces él no lo sabía, le colocó en un camino que le ha llevado a convertirse en la segunda autoridad de Perú, solo por debajo del presidente de la república, Martín Vizcarra.

A sus 48 años, Del Solar no es un recién llegado en ninguna parte. Aunque pueda parecerlo, no es uno de esos artistas en los que se fija la clase política para quedar bonito en las listas y dar prestigio a los gobiernos a base de carisma popular. En su currículum figuran los oficios de actor, director de cine, abogado y hasta ministro de Cultura, todo ello impregnado de un halo de diálogo, locuacidad y compromiso en la lucha contra la discriminación.

El nuevo primer ministro, un ferviente antifujimorista, se ha labrado una sólida carrera como actor de cine, teatro y telenovelas como 'Pobre diabla', que a principios de siglo enamoró a España. Su capítulo final, el de la boda entre Andrés Mejía Guzmán (Del Solar) y Fiorella Morelli (Angie Cepeda), fue seguido por 2,7 millones de espectadores y obtuvo un 42,5% de cuota de pantalla.

En 2015 dirigió la película 'Magallanes', una historia que hurga en el reciente pasado violento de Perú y que le valió el premio Cine en Construcción en el Festival de San Sebastián y una nominación al Goya a la mejor película iberoamericana. Fue lo último que hizo en el mundo de la escena porque, en diciembre de 2016, el entonces presidente, Pedro Pablo Kuczynski, le nombró ministro de Cultura. Del Solar pasó así de interpretar papeles en la ficción a representarlos en la vida real, pues ya se sabe que de ministro para arriba es indispensable tener grandes aptitudes para la actuación.

Polémica con el arzobispo

El actor no llegó a la política con el único bagaje de sus méritos en la pantalla. Antes de meterse en la piel de otros, estudió Derecho y cursó un máster en Relaciones Internacionales en la Universidad de Siracusa. Al menos eso es lo que esgrime su currículum, y todavía nadie ha dicho lo contrario. Es un buen historial que, sin embargo, no le puso a salvo de las polémicas.

Fue sonado el encontronazo que mantuvo con el arzobispo de Arequipa, Javier del Río Alba, durante una ceremonia religiosa en la que el prelado le pidió que prohibiera introducir la ideología de género en todos los colegios de Perú. El ministro le contestó con el argumento de que Jesús dijo amaos los unos a los otros «no para que se amen los unos a los idénticos», sino para que haya «un amor sin límites» incluso para quienes piensan distinto o son diferentes.

Como titular de Cultura, Del Solar no tardó en entrar en la lista de los políticos más guapos del mundo, un escalafón que en 2017 encabezó el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. El actor peruano ocupó último puesto, el duodécimo, pero ya no le dio tiempo a remontar porque dimitió en diciembre de ese mismo año en protesta por la decisión de Kuczynski de indultar al expresidente Alberto Fujimori.

Con su regreso a la política, Salvador del Solar se enfunda de nuevo el traje de mandatario, aunque esta vez lo tendrá más complicado. El presidente de la república, Martín Vizcarra, no pasa por un buen momento de popularidad y al primer ministro le va a tocar hacer de fotogénico saco de boxeo para parar los golpes. Será todo un papelón.