Dos japonesas se casarán en 26 países diferentes para reclamar la equiparación LGBT

Imagen proporcionada por la pareja en la web para la recaudación. /FAAVO
Imagen proporcionada por la pareja en la web para la recaudación. / FAAVO

«¿Estarás conmigo para siempre?», fue la fórmula que tuvo que sustituir al «¿Te casarás conmigo?» porque en gran parte de su país no se reconocen los enlaces entre personas del mismo sexo

MARTA G. MONTAÑA

Las japonesas Mayu Otaki (22 años) y Misato Kawasaki (21 años) se aman. Y se van a casar al menos 26 veces. Pero el número tan elevado no es tanto por su amor sino por llamar la atención sobre las condiciones del colectivo LGBT en su tierra, donde solo algunos gobiernos locales certifican matrimonios de parejas del mismo sexo. Por ello, su intención es viajar a todos los países en que este tipo de enlace está permitido para casarse en cada uno de ellos y volver a Japón con los certificados como lección contra los obstáculos sociales y legales.

«Quiero que enseñando nuestras fotos de boda se vea que ser lesbiana, gay, bisexual y transgénero (LGBT) es tan normal que aquellos que tienen problemas por su orientación sexual pueden tener un refugio para la esperanza», explicó Kawasaki al diario local 'The Asahi Shimbun'. Ella recordaba que durante años pensó que ella misma era «anormal» y que se liberó cuando empezó a salir en la universidad con Otaki, quien a su vez se define como pansexual. El problema llegó cuando al avanzar la relación Kawasaki quiso declararse a su novia. «¿Estarás conmigo para siempre?», fue la fórmula que tuvo que sustituir al «¿Te casarás conmigo?» por cuestiones de posibilidades legales.

El itinerario reivindicativo de las 26 bodas comenzaría en Reino Unido y recorrería Europa -con paradas en España-, África, América y Oceanía para regresar a Japón seis meses después. En cada país que lo permitiera se casarían y se reunirían con otras parejas LGBT para averiguar qué prejucios hay en esas sociedades y contrastarlos con los suyos. Para ello, abandonarán momentáneamente sus estudios en la Universidad de Utsunomiya -donde se conocieron- y viajarán gracias al dinero que tienen previsto conseguir gracias a una página web de micromecenazgo -el objetivo es recaudar unos 16.000 euros antes de partir y ya han superado un 33% del objetivo-. A su regreso, su intención es crear una compañía que se dedique a organizar bodas LGBT en Japón.

Itinerario previsto para los seis meses de viaje.
Itinerario previsto para los seis meses de viaje. / FAAVO

Actualmente, en la mayor parte de Japón no está reconocido legalmente el matrimonio de parejas del mismo sexo. En algunos pequeños gobiernos autónomos se ofrecen certificados y desde 2019 una decena de ciudades se van a sumar con el reconocimiento de los beneficios matrimoniales. Para ellas no es suficientemente rápido y quieren llamar la atención de la sociedad incluso a costa de perder su anonimato. «Participamos en varias actividades mientras mostramos nuestros nombres y caras, así que la gente puede interesarse por nosotras. No tenemos ninguna razón (para ocultarnos)», repite Kawasaki a los medios nipones interesados.

Los japoneses ya han podido ver a la pareja vestir trajes preparados al modo occidental (Kawasaki con el atuendo habitual de varón y Otaki con el blanco con velo destinado habitualmente a las mujeres). Si todo sale como han planeado volverán a verlas en septiembre con 26 certificados que les otorga un matrimonio que les es negado en gran parte del país.