El León Blanco español: de sufrir bullying a triunfar en el ring

Campeón. El árbitro levanta el brazo de Juan Espino, vencedor de la final de The Ultimate Fighter la semana pasada. / USA TODAY
Campeón. El árbitro levanta el brazo de Juan Espino, vencedor de la final de The Ultimate Fighter la semana pasada. / USA TODAY

Juan Espino, el primer español en ganar un combate de la UFC, cumple su sueño tras años de preparación en Canarias, Senegal y EE UU. De niño sufrió acoso escolar. Hoy domina más de una docena de modalidades de lucha

JOSEBA VÁZQUEZ

«El Guapo no está viniendo; el Guapo ya está aquí». Juan Francisco Espino Dieppa, un canario de 38 años, 194 centímetros de altura y 115 kilos de peso, se reivindicaba a sí mismo el pasado viernes sobre la lona instalada en un casino de Las Vegas, instantes después de proclamarse ganador de los pesos pesados de la temporada número 28 de The Ultimate Fighter. ¿Que de qué hablamos? El TUF, como se abrevia, es un duro y selectivo 'reality show' estadounidense que concentra durante semanas a los competidores en una casa de Las Vegas y que, además de proporcionar los bienvenidos réditos de audiencia, sirve para encontrar nuevas figuras con las que alimentar a la UFC (Ultimate Fighting Championship), el campeonato más importante del mundo en las artes marciales mixtas, esa modalidad de combate que mezcla boxeo, lucha grecorromana y otras disciplinas y se desarrolla en un recinto octogonal. La jaula, como se le conoce.

Juan Espino ya ingresó de pleno derecho en la UFC al pasar a la final del TUF y, tras superar en ella al norteamericano Justin Frazier en apenas tres minutos y medio de pelea, se convirtió en el primer español que gana un combate en esa liga. Lo intentaron antes sin éxito Alberto Cerro, Enrique Marín y Abner Lloveras. El deportista grancanario se aseguró, de paso, un contrato de seis cifras. «Soy feliz. Es el momento más importante de mi carrera. El Guapo ya está aquí», repitió, haciendo uso del último de los tres motes que le han adjudicado en su carrera, el que le han puesto en Estados Unidos porque, dicen allí, siempre es el último en salir de los vestuarios. En su Canarias natal le llaman más el Trota, un alias del que él reniega porque le viene legado por su padre, Juan Espino Cruz, un hombre que ha tenido problemas con la Justicia. «Lo de Trota nunca me gustó. Fue impuesto y sin duda a la gente le hace pensar cosas que no son», ha declarado.

CONSTANCIA Y RECOMPENSA

«La mente es mi fuerte»
Un límite de edad superado

Un ídolo en Dakar

El tercer sobrenombre proviene de uno de los capítulos más curiosos de su trayectoria. Formado en la lucha canaria, disciplina que ha practicado durante más de veinte años, en la que ganó multitud de trofeos y en la que ha llegado a ser puntal A, el grado máximo en ese deporte, hubo un tiempo en el que Espino se trasladó a Senegal, atraído por la lucha nacional de ese país, el laamb. Llegó por primera vez a Dakar en 2008, ha vivido allí en distintas temporadas y luce un palmarés de siete vitorias en otras tantas peleas en esa modalidad. Es el único extranjero reconocido por la Federación Nacional de Senegal y fue apodado como el León Blanco. Fue un ídolo deportivo en la nación africana, donde su retrato sustituyó al de Iniesta como imagen de la marca de helados Kalise. Espino pesaba entonces 135 kilos, veinte más que en la actualidad.

La lucha senegalesa es una más de la docena larga de disciplinas del cuerpo a cuerpo que domina el español, que suma siete títulos mundiales y cinco europeos en modalidades como el jiu-jitsu brasileño, el agarre o la lucha grecorromana. También conoce la lucha celta, la leonesa, la olímpica, la tártara, el sambo, el ssirum coreano, el yagli gures turco... Es posible que esta pasión por la autodefensa venga del episodio más infeliz de su infancia. «De pequeño sufrí 'bullying' en el cole -ha confesado en más de una ocasión-. Pasé bastante miedo de niño y tener ahora la seguridad de que nadie se va a meter conmigo me da satisfacción».

Podría pensarse que para alguien tan grande y fuerte como él no habrá resultado muy difícil llegar hasta la UFC, «un sueño que he perseguido durante años». Pero lo cierto es que para culminar felizmente este largo viaje, Juan Espino ha trabajado a destajo. Además de dominar numerosos estilos de lucha, debutó en 2009 como profesional en las arte marciales mixtas, donde acumula un récord de 9-1. Su única derrota la encajó hace ocho años frente al ruso Vitali Minakov en Moscú. Es miembro del American Top Team de Miami, uno de los equipos más potentes de este deporte, y ha tenido que superar una fractura en la mano derecha que le llevó al quirófano hace un año. Lleva quince meses a las órdenes del reputado entrenador argentino Gabriel Sarmiento, que no repara en piropos hacia su discípulo: «Es imposible ponerle límites a Juan», ha declarado.

Juan Francisco Espino está convencido de que no solo el físico es importante en su actividad deportiva. «La mente es mi fuerte y donde más ventaja puedo tener», ha comentado en alguna entrevista.

A sus 38 años, el canario fue en un primer momento rechazado para entrar en el TUF, ya que el 'reality' tiene un límite de acceso establecido en los 34. Espino pidió a la productora una excepción que se le concedió.

Temas

Boxeo
 

Fotos

Vídeos