Las mujeres gastan más en 'rosa'

Una joven aspira el aroma de una marca de colonia junto al expositor de un comercio./R.C.
Una joven aspira el aroma de una marca de colonia junto al expositor de un comercio. / R.C.

El Congreso ve discriminación femenina en el precio de estos productos, pero la Complutense niega la 'tasa rosa'

DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

Un estudio del estado de California (EE UU) realizado en 1994 ha servido para que en España todos los grupos políticos, con inusual unanimidad, aprobaran la propuesta no de ley del PDeCAT para analizar la existencia de la 'tasa rosa', «el impacto económico sobre las mujeres» y las «posibles medidas que faciliten a las consumidoras información sobre la existencia de esta discriminación de precio por género». Dicho estudio, mencionado en el documento presentado en el Congreso -atribuido erróneamente a la universidad estatal norteamericana- determinó que las mujeres gastaban anualmente 1.350 dólares de la época (unos 1.800 euros actuales según cálculos del Congreso de Estados Unidos) más que los hombres debido al 'pink tax'. Eso es la 'tasa rosa', la discriminación en el precio de los productos y servicios en función del género. Al año siguiente, California legisló contra la discriminación basada en el género en los precios, y unos años después también Nueva York, haciendo énfasis en los productos y servicios cosméticos.

«La tasa rosa afecta a la sociedad en distintos aspectos», afirma Lourdes Ciuró, diputada del PDeCAT, portavoz de Igualdad e impulsora de la iniciativa. «Uno de ellos es gravar, como si fuera un artículo de lujo, un producto higiénico imprescindible para la mujer. Es algo fuera de lo normal». La propuesta se hizo a finales de septiembre y el Gobierno anunció la bajada del IVA al 4% para las compresas y tampones diez días más tarde. «Se aprobó por ser una cuestión objetivamente cierta».

No obstante, la 'tasa rosa' puede ser tan amplia, o corta, como se quiera definir. «No se baja el IVA por ser cosas para mujeres, sino porque son de primera necesidad», afirma Rubén Sánchez, portavoz de Facua-Consumidores en Acción. «Era una reivindicación que hacíamos desde hace tiempo las asociaciones de consumidores y organizaciones feministas».

Antes de redactar la iniciativa parlamentaria, Ciuró asegura haber constatado las diferencias de precio en la peluquería, la depilación, las maquinillas de afeitar, los perfumes y las cremas de rostro. «Tenemos una cantidad de ejemplos que demuestran que un producto femenino es más caro que uno masculino», dice. «Al incorporar a los hombres al mercado cosmético, sus productos tienen un precio más asequible que el de las mujeres». Por su parte, Facua hizo un estudio para el caso «más claro y descarado», el de las maquinillas de afeitar, con siete marcas y denunció un incremento del 171% por productos «idénticos» (aunque en la fotografía de prueba se lee que el destinado a la mujer tiene «aloe» adicional. «Vender mucho más caro sin aportar ninguna diferencia implica fraude y publicidad engañosa», asegura Sánchez.

Impuesto a lo intangible

La existencia de una 'tasa rosa' es desmentida por el único estudio académico realizado en España, titulado 'Identidad de género, consumo y discriminación a través del precio'. Realizado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en 2018 con una muestra de más de 1.500 referencias en seis de las principales cadenas de supermercados, la investigación concluye que la diferencia de precio en productos idénticos «no es significativa» (0,9% más barata para las mujeres) y «las diferencias de precio en productos similares están respaldadas por distintas características» (3,1% a favor de los hombres). En donde sí se comprobó un aumento importante en detrimento de las mujeres fue en los «productos similares con diferencias funcionales», de un 16,4%.

«Se argumenta que pagas más por el solo hecho de ser mujer y se habla siempre de la maquinilla de afeitar», explica Gema Martínez, investigadora de la Facultad de Comercio de la UCM y coautora del estudio. «Pero no podemos decir radicalmente que exista una discriminación por el precio. Puede haber discriminación de otro tipo, como la oferta más amplía de cuidado femenino, para el que las empresas sí se aprovechan de un estereotipo de género, que impone que la mujer debe verse joven y bella. Las marcas bombardean con ese mensaje, que recoge un tema cultural y social».

IIMPUESTO O PRESUPUESTO

Tasa rosa.
Las mujeres pagan más por productos o servicios idénticos a los de los hombres.
Presupuesto rosa.
Las mujeres están dispuestas a gastar más por productos que no tienen equiparación con los de los hombres.

Según este trabajo hay una oferta destinada exclusivamente para mujeres un 145% superior a la de hombres. Por tanto, la 'tasa rosa' evoluciona hacia la «discriminación de género a través de la oferta». El estudio explica que la «oferta de productos de cuidado personal está profundamente orientada a las mujeres», lo que «contribuye a la reproducción social de los estereotipos de ambos géneros». «Preferimos hablar de 'presupuesto rosa', pues las mujeres gastan más dinero en determinados productos que les reportan unos beneficios intangibles y que los hombres no demandan», sugiere Martínez, que reconoce que ningún grupo político les ha solicitado opinión ni ha citado la investigación.

«Muchas cosas no se hacen por machismo sino porque somos categorías de consumidores, por renta, género, religión, barrio», dice Sánchez. «Si a las mujeres se les convence de que deben ir perfumadas, ¿cómo lo legislas?». Ante la imposibilidad de imponer por ley este tipo de cambio social, la diputada Ciuró, que en efecto desconocía la publicación del estudio de la Complutense, mantiene que el próximo paso debe ser «la formación en igualdad, la concienciación en las empresas y la denuncia en el Parlamento». La 'tasa rosa' puede ser que exista, pero de la forma menos obvia.

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