Vuelta al cole, ¿sin móviles?

Una joven, usando un móvil. /Sonia Tercero
Una joven, usando un móvil. / Sonia Tercero

Francia veta el uso de smartphones en el colegio y España se lo piensa

J. A. G.Madrid

Este viernes está marcado en rojo en los calendarios de las familias. En muchas comunidades autónomas, las aulas se vuelven a llenar y se inicia un nuevo curso escolar tras las vacaciones de verano.

Una vuelta al cole marcada por las lágrimas de los más pequeños, los abrazos fruto del reencuentro con los amigos y marcada también por la tecnología, especialmente por los smartphones.

Los vecinos franceses también están de estreno y lo hacen con una novedad por un «problema de salud pública». Esta etiqueta la ha puesto el Gobierno de Macron y le ha servido para promulgar una ley que prohíbe el uso de smartphones en los recintos escolares.

La medidaafecta a los jóvenes franceses entre 6 y 15 años y podría trasladarse a las escuelas españoles, según la ministra de Educación y Formación Profesional (FP), Isabel Celaá. En una entrevista a la agencia EFE, la titular de la cartera educativa nacional afirma que el Ejecutivo estudia la posibilidad de prohibir el uso de los móviles en los centros educativos con el objetivo de disminuir la adicción digital de los estudiantes.

En España, uno de cada cuatro menores de 10 años tiene smartphone; un porcentaje que se duplica a los 11 años y el móvil es un elemento cotidiano en el 45% de los menores. Una impresión que alcanza el 75% para los jóvenes de 12 años. Para cuando llegan a los 14, nueve de cada diez dispone de móvil.

A diferencia del caso francés, en España la regulación ha quedado en manos de las comunidades autónomas. La mayoría de ellas ha prohibido «su presencia en clase», aunque no fuera de las aulas. En el caso de los vecinos galos, la prohibición es válida durante el horario escolar y extracurricular. Además, incluye como novedad la extensión de la prohibición a las actividades organizadas fuera del recinto escolar. Durante este periodo los móviles deben apagarse y almacenarse.

No obstante, la nueva ley francesa da la potestad a los colegios del país para aplicarla y regularla. Una de las excepciones son los estudiantes con discapacidades a los que se les permite el uso de dispositivos médicos asociados con equipos de comunicación. Otra excepción es el uso particular educativo, pero hay que especificar el lugar y la circunstancia ya que el profesor y el centro pueden realizar actividades educativas que requieran expresamente el uso de las tecnologías.

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