Despidos en serie

Trabajadores de Netflix se relajan en su sede de Los Gatos (California)./
Trabajadores de Netflix se relajan en su sede de Los Gatos (California).

Netflix obliga a sus trabajadores a proponer a quién echar. Los expertos creen que esta práctica genera una «competitividad insana»

ANTONIO PANIAGUA

Trabajar en Netflix es como vivir en una olla a presión. No es fácil para un trabajador asumir que en cualquier momento puede ser despedido. Hace unos meses, 'The Wall Street Journal' publicaba un documentado reportaje en el que contaba que la multinacional norteamericana del entretenimiento exigía a sus empleados que señalaran a qué compañeros deberían echar. La compañía de vídeos bajo demanda justificaba esta práctica en el deseo a ultranza de llevar a cabo una política de transparencia. Más allá de juicios morales, ¿es eficaz un escrutinio tan severo? ¿Aumenta el rendimiento laboral? Expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han estudiado el asunto y creen que este modelo puede generar «riesgos psicosociales».

Pere Vidal, profesor de Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC, asegura que esta estrategia «no está regulada en la normativa laboral». Netflix ha ido un paso más allá que otras compañías. La evaluación del desempeño laboral de un trabajador por parte de sus colegas ya se hace en algunas firmas desde hace tiempo, pero no hasta el punto de «decidir o proponer despidos de terceros», argumenta Vidal.

Ni las más altas jerarquías se libran del severo escrutinio en la entidad que preside Reed Hasting. En aras de la transparencia, cualquier trabajador puede acceder a información sensible, como el número de suscriptores en cada país o los contratos firmados con las productoras. Por añadidura, un tercio de la plantilla puede llegar a conocer el salario de los demás. Aunque quizás lo que más enrarece el ambiente laboral es saberse enjuiciado y estar de manera perenne en el punto de mira. «Puede generar riesgos psicosociales entre los trabajadores como, por ejemplo, ansiedad por tener que señalar a un compañero o malestar constante al saber que alguien de la plantilla en algún momento puede proponerte» como candidato a abandonar la compañía, razona el docente.

En esta opinión Vidal es secundado por Gina Aran, profesora de Estudios de Economía y Empresa de la UOC, quien está persuadida de que «el hecho de que se promueva señalar a compañeros concita miedo, recelo y una competitividad insana».

Según la investigación de 'The Wall Street Journal', que entrevistó a unos setenta empleados y extrabajadores de la plataforma televisiva, la incitación a apuntar a los propios compañeros recibe el nombre de 'keeper test' (test de mantenimiento) y tiene algo de expiación colectiva. Los motivos de un despido son expuestos públicamente en correos electrónicos difundidos en cadena o en reuniones concurridas. Pero seguramente lo peor de todo es que la empresa puede prescindir de quien opta por no participar en esta ceremonia de fustigación colectiva. «Cuando el despido tiene lugar fuera de la esfera privada del trabajador nos encontramos ante una vulneración del derecho al honor y a la protección de datos del empleado», argumenta el experto de la UOC. De ahí que las personas afectadas pueden denunciar estas situaciones ante la jurisdicción social o la Inspección de Trabajo.

«Decisiones inteligentes»

Netflix alega en su descargo que en la evaluación del personal priman «razones de rendimiento» y no se tienen en cuenta apreciaciones de carácter personal. Fuentes de la multinacional insisten en que la empresa apuesta por «ofrecer a las personas libertad para hacer mejor su trabajo». «Consideramos que minimizar los controles y dar mayor responsabilidad permite a nuestros empleados prosperar y tomar decisiones más inteligentes y creativas». No en balde, el emporio del entretenimiento lleva a gala que sus trabajadores se coloquen en el segundo puesto de la lista de 'Empleados más felices' de Comparably, publicada en octubre de 2018.

Aran duda de que la desconfianza mutua contribuya a crear un clima laboral saludable. La especialista subraya que algunas estrategias de Netflix han chocado con la legislación de varios países. La plataforma, de su lado, pone el acento en la innovación que supone su modo de hacer. Así, en la compañía los empleados disfrutan de más días de vacaciones que los estipulados siempre que cumplan determinados objetivos y haya acuerdo entre los compañeros.

Los sindicatos ven con recelo la nueva «cultura empresarial» de la compañía de 'streaming'. Por mucho que se predique que internet exige nuevos ritmos de consumo y una originalidad constante, arguyen que el miedo carece de cualquier atractivo. Pese a las opiniones desfavorables, también es cierto que algunos despidos de directivos han ido acompañados de generosas indemnizaciones.

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