Localizan la formación estelar más próxima al Big Bang

Localizan la formación estelar más próxima al Big Bang

La lejana galaxia MACS1149-JD1 se formó apenas 250 millones de años después

IDEAL.ES

Un nuevo hallazgo acaba de convencer todavía más a los astrónomos de que las primeras galaxias comenzaron a formarse 180 millones de años después del Big Bang. Los telescopios ALMA y VLT han encontrado evidencias de composiciones estelares 250 millones de años después, así como el oxígeno más lejano observado hasta la fecha. Tomás Ruiz Lara, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, subraya que «no sólo es un gran descubrimiento con repercusión científica sino que carga una buena dosis filosófica». ¿De dónde venimos exactamente?

El Universo no fue siempre como lo conocemos. «Al principio todo era una sopa de fotones y partículas subatómicas hasta que 380.000 años después se expandió y enfrió lo suficiente como para que se formaran los primeros átomos», explica Ruiz Lara. «A este momento se le conoce como recombinación, y es cuando se emite la famosa radiación de fondo cósmico de microondas. Hasta ese momento apenas había hidrógeno, helio y algo de litio; nada de oxígeno, calcio ni carbono», señala.

Con el expansión y enfriamiento del Universo, «el hidrógeno pudo agruparse para dar lugar a las primeras estrellas, lo que se llamó el 'amanecer cósmico' para poner fin al periodo oscuro e iluminar el espacio». Fue en su interior cuando se formaron esos elementos necesarios para vida y hasta entonces inexistentes.

«Cuanto más lejos miramos, más tiempo hace que esa radiación salió de las fuentes observadas. Este grupo internacional ha detectado emisión de átomos de oxígeno en la señal más temprana detectada de estrellas en formación en todo el Universo», precisa el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias.

«Como diría el gran Carl Sagan: 'somos polvo de estrellas', por lo que el oxígeno detectado debió formarse anteriormente en generaciones previas de estrellas», remarca el astrónomo. «Este hallazgo no supone sólo la detección más temprana de oxígeno en el Universo, ni la formación estelar más antigua que se conoce, sino un gran avance para llegar a entender nuestros propios orígenes», concluye Tomás Ruiz Lara.