Cómo evitar que la plaga de hormigas que alertan para verano entre en tu casa

Cómo evitar que la plaga de hormigas que alertan para verano entre en tu casa

Un experto revela los muchos métodos empleados; uno de los más eficaces es evitar los restos de comida al aire libre

JOSÉ I. CEJUDO

Ocurre en muchos hogares. Nadie sabe exactamente cómo ni por qué, pero las hormigas terminan colándose en las viviendas, sobre todo en verano. ¿Qué se puede hacer entonces para enfrentarse a ellas, ante la amenaza de una plaga como la de las cucarachas? Existen muchos métodos, más o menos caseros y desde aerosoles a los polvos pasando por las trampas pegajosas o cebos, que intentan poner una solución a este problema aunque ninguno de ellos asegura el resultado final al 100%.

J. Manuel Vidal-Cordero es mirmecólogo y trabaja como contratado predoctoral en el departamento de Etología y Conservación de la Biodiversidad en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC). Ofrece a IDEAL algunas consideraciones a tener en cuenta ante las hormigas pero advierte: «No hay una solución universal que sirva para todas las especies de hormigas, ya que existen más de 250 especies en la Península Ibérica y cada una presenta características propias que pueden hacer variar la efectividad de los métodos utilizados«.

Aunque la aplicación de sprays directamente sobre las hormigas obreras suele ser efectiva, no soluciona el problema real. «La reina se encuentra en el interior del nido poniendo huevos y produciendo más obreras, y ocurre lo mismo con las trampas pegajosas: no afecta a la casta reproductora», subraya. También es común el uso de polvos, que terminan obligando a las hormigas a «optar por una ruta alternativa más segura».

«Existen algunos productos venenosos que se aplican con ayuda de una jeringa a modo de cebos atrayentes. Las hormigas los recogen y se los llevan al hormiguero para que la colonia entera pueda alimentarse«, informa Vidal-Cordero. »Este método puede ser efectivo pero hay que tener en cuenta que no todas las especies de hormigas se ven atraídas por este tipo de cebo porque no todas se alimentan de lo mismo«, matiza.

Este tipo de técnicas que persiguen el fin de la hormiga deben considerar además la condición poligínica de algunas especies, es decir, «tienen más de una reina cada una con su propia hueste de obreras», explica el mirmecólogo. El problema persistiría pese a la eliminación de una de las reinas ponedoras de huevos. La aplicación de estos métodos puede ser peligroso en hogares con mascotas, ya que la mayoría, y sobre todo los cebos envenenados, «están compuestos por productos muy tóxicos».

También se ha intentado sin éxito taponar con silicona el orificio de entrada al nido, ya que «las hormigas seguirán encontrando un camino alternativo para salir, e incluso las especies más agresivas como la conocida hormiga argentina se abrirán paso entre la silicona a bocados», certifica J. Manuel Vida-Cordero.

Tipo de vivienda

Para averiguar por qué han terminado entrando en nuestros hogares las hormigas debemos tener en cuenta dónde vivimos. La presencia de elementos como macetas, jardín o terraza, su altura o su proximidad a la azotea puede «aumentar las probabilidades de encontrarnos con ellas ya que ofrecen numerosas posibilidades para construir el hormiguero y multitud de recursos de los que alimentarse». Ocurre así con los pulgones de las plantas, 'pastoreadas' por las hormigas como ganado para obtener «un líquido azucarado que las alimenta».

En el caso de un piso, por ejemplo, la primera medida que debe llevarse a cabo, y quizás la más eficaz, es una limpieza cuidadosa de la cocina, «quitando siempre cualquier resto de comida disponible del suelo o de la encimera y otros muebles». «Ante la posibilidad de morir de inanición las hormigas terminarán mudándose a otro lugar de la casa del que puedan conseguir alimento o incluso fuera de ella. Este método casero no las mata pero puede ser uno de los más eficaces», asegura J. Manuel Vidal-Cordero, contratado predoctoral en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).