Un estudio de la UGR valora la ayuda de la melatonina ante el envejecimiento

Un estudio de la UGR valora la ayuda de la melatonina ante el envejecimiento
UGR

Su administración en ratones ha demostrado capacidad para prevenir la pérdida de masa muscular

IDEAL.ES

Los síntomas del envejecimiento suponen una preocupación universal, y a la vez irremediable. Un estudio internacional liderado por científicos de la Universidad de Granada ha demostrado a través de la experimentación con ratones que la melatonina, una hormona natural que produce nuestro organismo, ayuda a combatir la pérdida degenerativa de masa muscular o sacropenia durante el proceso hacia la vejez.

El trabajo, coordinado por el catedrático de Fisiología, Darío Acuña-Castroviejo, ha estudiado las variaciones en la morfología y función mitocondriales en ratones de tres a 24 meses de edad una vez les fue implementada en su dieta la melatonina en dosis de 10 mg/kg/día de los diez a los doce meses y de los 22 a los 24. A través de las distintas fases del ratón joven, adulto y viejo, atendieron a la evolución locomotora del músculo gastrocnemio, de los gemelos, por resonancia magnética. También tuvieron en cuenta la producción in vivo de lactato y microscopías óptica y electrónica.

Las variaciones en el número de fibras musculares y de producción de lactato son evidentes a los doce meses como producto de una sacropenia incipiente y mucho más a los 24 meses, con daño incluso en las crestas mitocondriales e hinchamiento mitocondrial y apoptosis. Sin embargo, con la administración de melatonina, potente estimulante de la función mitocondrial, pudieron prevenirse todos estos cambios en el gastrocnemio, se aumentó la producción de lactato y se previno el daño mitocondrial a través de la reducción de la apoptosis y la conservación de la autofagia.

Es sabido que el envejecimiento es producto de múltiples factores con gran relevancia del estrés oxidativo. Según la teoría mitocondrial, los radicales libres aumentan con la edad y dañan hasta exceder la capacidad antioxidante de las células. Ahí se genera la sarcopenia, que puede causar la pérdida de fibras musculares esqueléticas. Este hallazgo en la UGR avala el uso clínico de la melatonina para mantener la homeostasis mitocondrial.