El electromagnetismo abre la puerta al descubrimiento de planetas 'granujas'

El electromagnetismo abre la puerta al descubrimiento de planetas 'granujas'
NASA

Una reciente investigación mide el campo magnético de cinco estrellas enanas marrones de la Vía Láctea

JOSÉ I. CEJUDO

La revista 'The Astrophysical Journal' ha publicado recientemente un interesante artículo titulado 'The Strongest Magnetic Field son the Coolest Brown Dwarfs' que a partir del estudio de los campos magnéticos en estrellas y planetas podría estar descubriendo una nueva línea de investigación hacia el descubrimiento de los conocidos como planetas 'granujas'. Estos objetos fueron expulsados de sus sistemas planetarios y desde entonces se dedican a viajar por el espacio con libertad. Un nuevo e interesante frente abierto en la Astrofísica. «El artículo puede pasar desapercibido, pero contiene informaciones y curiosidades interesantes, por ejemplo la transición entre planeta y estrella y la importancia y naturaleza de los campos magnéticos en ellos», aprecia Tomás Ruiz Lara, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias.

El astrofísico se detiene en el concepto de 'disco de acreción'. «Las nubes de gas y polvo pueden colapsar dando lugar a discos de acreción que, de ser muy masivos, pueden acabar formando galaxias enteras. En función de la violencia del proceso y de la masa involucrada, podríamos hablar de agujeros negros, núcleos activos de galaxias o simplemente de la formación de estrellas o planetas», desarrolla Ruiz Lara.

«Si tenemos mucha masa colapsando, en el centro se pueden formar estrellas muy masivas en cuyo interior se produzcan reacciones de fusión nuclear para dar lugar a nuevos elementos», explica. «A mayor masa, mayor es esta eficiencia, y también es distinta la evolución de la estrella hasta que muere, más duradera en estrellas con menor masa y menor eficiencia», aclara. «Si la masa de la estrella formada disminuyera, nunca se producirían reacciones de fusión nuclear y se daría lugar a cuerpos como Júpiter, gigantes gaseosos», precisa Ruiz Lara.

Este proceso, no obstante, abarca una transición suave y continua que implica a las enanas marrones. «Se tratan de objetos subestelares, es decir, no son estrellas porque no forman nuevos elementos en sus centros pero sí se forman, como estas, de manera independiente por colapso de material y no como planetas», define el investigador, que sin embargo reconoce que la distinción es «ambigua». De ahí que se consideren enanas marrones a aquellos objetos con una masa superior a 13 veces la de Júpiter.

Es ahí donde entra el electromagnetismo. «Aunque su formación e implicación es difícil de explicar, se podría decir que la naturaleza microscópica de la materia que forma los imanes les da sus propiedades pero que también las corrientes eléctricas pueden provocar campos magnéticos», explica Tomás Ruiz Lara. «Desde un punto de vista astrofísico, el material en movimiento en el interior de las estrellas o los planetas puede dar lugar a campos magnéticos cuyo estudio es clave, por ejemplo, en el colapso de nubes de gas y polvo para formar nuevas estrellas y planetas ya que su forma de moverse está fuertemente influenciado por la presencia de estos campos magnéticos o incluso al regular el viento solar ya que podría eliminar la atmósfera de nuevos planetas», continúa el investigador del IAC.

¿Enana marrón o exoplaneta?

El artículo publicado en 'The Astrophysical Journal' informa de la investigación que ha sido capaz de medir el campo magnético en cinco estrellas enanas marrones de la Vía Láctea, con una intensidad sin precedentes. Tomás Ruiz Lara, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, se detiene en la enana SIMP J01365662+0933473, de 12.7 veces la masa de Júpiter y por tanto en el límite entre enana marrón y planeta gigante. «Es uno de los objetos más pequeños que alberga un campo magnético de estas características y el primero de masa planetaria detectado en radio», señala.

«Si, efectivamente, fuese un exoplaneta aislado en lugar de una enana marrón, se estaría abriendo una nueva línea de investigación para detectar planetas 'granujas', como se traduce 'rogue planets' desde el inglés», indica Ruiz Lara. «Estos planetas nos pueden dar información sobre la formación y la evolución de los discos protoplanetarios», incide el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias.

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