Candado al porno en la red

Candado al porno en la red

Reino Unido se propone alejar a los menores de la pornografía digital. Los usuarios de las webs de sexo tendrán que verificar su edad con documentos oficiales

ANTONIO PANIAGUA

Cualquier chaval que tenga un móvil dispone a diario de una avalancha de vídeos de sexo explícito. El fenómeno preocupa a pedagogos y psicólogos, que ven cómo los niños van engrosando legiones de pornoadictos carentes de un sentido afectivo de la sexualidad. Sin haber terminado la etapa de Primaria, muchos ya han fraguado un imaginario en el que la mujer es casi siempre denigrada y cosificada. El Reino Unido se ha propuesto ponérselo más difícil a los chavales educados en la filmoteca X. A partir del próximo 15 de julio se pondrán en funcionamiento medidas que dificulten a los menores el acceso a los contenidos fabricados por la industria del sexo. Quien pretenda contemplar una escena de alto voltaje se encontrará con que la web le preguntará si es mayor de edad. Los usuarios tendrán que acreditar entonces su edad aportando documentos oficiales. «Queremos que Reino Unido sea el lugar más seguro del mundo para navegar, y estas nuevas leyes nos ayudarán a lograrlo», sostiene la ministra de los asuntos digitales, Margot James. En breve, los que quieran entrar en una página pornográfica habrán de aportar un correo electrónico y superar una prueba de verificación, ya sea enviando un SMS o informando de algunos datos de su tarjeta de crédito, pasaporte o carné de conducir.

De esta manera, los británicos se presentan como los pioneros en poner ley y orden en la jungla del porno. Falta hace. El ciberespacio es un terreno en el que circulan sin tasa películas y fotos obscenas: tanto es así que un 30% de las consultas digitales están asociadas al consumo de pornografía.

Serán las propias webs X las que tengan que implementar el sistema de verificación. Si no lo hacen habrán de abonar cuantiosas multas que pueden llegar a los 280.000 euros. También se arriesgan a entregar el 5% de su facturación e incluso ver su página clausurada si desobedecen. Aunque parecen medidas rigurosas, son muchos los expertos que se muestran escépticos, dado que todos los intentos desplegados hasta ahora para acabar con el alud de pornografía en la red han resultado baldíos.

La empresa con más posibilidades de llevar a cabo la comprobación es un gigante del porno

El organismo encargado de controlar la mayoría de edad para navegar por estos sitios será el British Board of Film Classification (BBFC), la entidad que clasifica las películas en el Reino Unido. Las webs que cumplan con la normativa llevarán una etiqueta, una especie de sello de calidad que da fe de que la página cumple con la ley.

A la vista de que algunas estimaciones cifran en 180 millones el número de sitios que ofrecen sin miramientos imágenes de sexo crudo y consumo rápido, los más descreídos aducen que humanamente es imposible cribar semejante tráfico, a no ser que se usen sofisticados programas. Para burlar la vigilancia basta que el servidor de la web esté alojado fuera del territorio británico. El proyecto, que se inscribe en la Ley de Economía Digital, tiene una vía de agua. Así, el usuario puede saltarse la restricción accediendo a internet a través de una VPN (red privada virtual).

Pros y contras

No es tarea fácil la creación de mecanismos de control en internet, como lo prueba el hecho de que el proyecto haya sido postergado en varias ocasiones. No en balde, esta suerte de candado digital debía de haber empezado a patrullar desde abril del año pasado. La medida encuentra partidarios y detractores. Entre los primeros, los más entusiastas son los padres. El 88% de los progenitores con hijos entre 7 y 17 años apoyan la instauración de medidas de comprobación de la edad.

Lo que sí suscita recelos son los efectos indeseados que puede generar la iniciativa. Jim Killock, director ejecutivo de la organización de campaña de Open Rights Group, que vela por los derechos y libertades digitales, dijo a la CNN que algunas personas «serán víctimas de estafas o algo peor». «Si los datos se filtran y se usan para chantajear o terminan dañando las vidas de las personas, entonces será responsabilidad del Gobierno», alertó Killock. Al hilo de este argumento, se ha suscitado un interesante debate sobre si es lícito recabar y gestionar información personal de los usuarios. Es la típica discusión sobre quién controla al controlador.

Por esta razón, el Gobierno se afana ahora en encontrar empresas con experiencia que se hagan cargo de una tarea que se antoja titánica. A la BBFC, que solo entiende de clasificación de filmes, la tarea le desborda. Aspiran a fiscalizar el procedimiento de contrastar la edad empresas como Yoti, AgeChecked, Age Pass y MindGeek. La que tiene más posibilidades es esta última, aunque de resultar elegida se daría toda una paradoja. MindGeek es la propietaria de los sitios de pornografía más visitados del mundo, como PornHub, YouPorn y RedTube. Por algo se la conoce como el Facebook del porno. De hacerse con el contrato, se haría realidad eso de poner al zorro a cuidar a las gallinas.